Meghan Markle y sus preocupantes problemas de salud
Los duques de Sussex están volcados en darle visibilidad a la salud mental y al enfoque de los medios, especialmente por parte de la Corona Británica y de la industria de Hollywood.
En la quinta entrega de su podcast Archetypes, la mujer del príncipe Harry ha explicado cómo su marido la ayudó cuando estaba atravesando una etapa muy dura a nivel personal. La actriz rescató puntualmente que fue él quien le aconsejó acudir a terapia y la contactó con la persona adecuada.
Según sus palabras, aún recuerda cómo fue ese primer paso en el que descolgó el teléfono para pedir ayuda a la persona que su querido marido le había recomendado, un profesional que pudo escuchar a viva voz el terrible estado en el que se encontraba Meghan Markle.
El príncipe Harry fue de gran apoyo y el que aconsejó a Meghan de acudir a terapia. Fuente: Instagram @sussexroyal 724 KB View full-size Download
Tras recordar esos instantes iniciales de la conversación, Meghan ha hecho hincapié en la importancia que tiene el ser honestos con uno mismo y no esperar la llegada de una situación límite para pedir ayuda. Por otro lado, animó a sus oyentes a sentirse en paz cuando expresan lo que sienten, a no asustarse ante momentos de completa angustia y a no reprimir dolores por miedo a la exposición pública.
Junto a las mujeres con quien compartió esta entrevista, entre ellas la activista y estrella de Bollywood Deepika Padukone, la comediante y escritora Jenny Slate y la actriz Constance Wu, quien intentó una vez quitarse la vida; criticó el estereotipo de "mujeres locas y atractivas" por el que se suele optar en Hollywood para algunas producciones.
Su crisis mental durante el primer embarazo
No es la primera vez que escuchamos a Meghan Marke hablar sobre sus problemas de salud mental. Durante la entrevista que concedió a Oprah Winfrey junto al príncipe Harry en el año 2021, la duquesa de Sussex explicó que atravesó un momento muy fuerte y una terrible crisis durante el embarazo de su primer hijo, Archie Harrison.
En esa charla recordó aquellos días donde sus pensamientos de no querer seguir viviendo eran constantes, claros, reales y aterradores. Tras hablarlo con su marido pidió ayuda a la familia Real Británica y la respuesta fue aún más dura: no había nada que pudieran hacer porque no era "una empleada pagada por la institución".
Sin perder más tiempo y actuando con rapidez, Harry decidió acudir a una profesional por fuera del Palacio para ayudar a su mujer en su peor momento. Sin dudas, es su mejor compañero.

