Patagonia salvaje

Piedra Parada, la falla geológica que se convirtió en la meca de la escalada

Piedra Parada, un abanico de diversidad en medio de la estepa patagónica.

MDZ Trip lunes, 27 de diciembre de 2021 · 00:08 hs
Piedra Parada, la falla geológica que se convirtió en la meca de la escalada

Hace aproximadamente 50 millones de años un volcán escudo erupcionó, convirtiendo lo que alguna vez fue una región de nuestra meseta patagónica cualquiera, en uno de los escenarios más impactantes de nuestro país. 

Espectaculares cañadones con paredes que se elevan hasta 100 metros de altura, cuevas, pinturas rupestres mapuche - tehuelches y una inmensa piedra parada y solitaria que reposa junto al río Chubut. Todo está mezcolanza conforma el irreal escenario que hoy conocemos como El Área Natural Protegida Piedra Parada.

Piedra Parada atrae todos los años a miles de escaladores de todo el mundo

El Área Natural Protegida Piedra Parada se encuentra sobre la Ruta Provincial 12, a 42 kilómetros de Gualjaina, 150 km de Esquel y a 111 km de Trevelin. Es un paraje único, digno de ser visitado. Aunque en el último tiempo ha alcanzado cierta popularidad, Piedra Parada sigue manteniendo su esencia y tranquilidad, siendo uno de los destinos favoritos de miles de amantes de la naturaleza y el montañismo. Pero Piedra Parada no solo atrae a escaladores de todo el mundo. Fotógrafos de naturaleza se acercan desde todos los rincones de nuestro país para retratar este singular paisaje. Durante la noche, un cielo limpio de contaminación lumínica, permite a los visitantes apreciar a simple vista la vía láctea, convirtiendo a Piedra Parada en uno de los mejores lugares para observar el cosmos. 

Imagen: Juan Pablo Rufino

El ingreso al área por medios propios es posible desde la ruta. Una vez allí se puede pasar la noche en una zona de acampe habilitada a pocos metros del rio Chubut. Un gran aliado para refrescarse en la temporada de verano cuando las temperaturas son realmente altas. 

La roca que da nombre a este icónico lugar se eleva 240 metros del suelo, con una base de 100 metros, convirtiéndola en un verdadero gigante y un gran desafío para escaladores experimentados. A unos pocos kilómetros de ella, se encuentra el ingreso al cañadón, un desfiladero originado por la misma erupción. El mismo se puede recorrer en un trekking de alrededor 3 kilómetros que adentra al visitante en un pasillo de inmensas paredes que son el hogar de numerosas especies de aves y reptiles. 

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