El calvario de Carolina de Mónaco: vive sus días más difíciles

El calvario de Carolina de Mónaco: vive sus días más difíciles

La princesa atraviesa un periodo de extrema preocupación y angustia y sufre por las consecuencias que podría recaer sobre ella.

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Hay problemas y problemas. En algunos casos, las complejidades se relacionan con situaciones más concretas, de la cotidianidad de la sociedad. En otros, pululan preocupaciones de otra índole, más relacionadas con las comodidades de un estilo de vida acaudalado.

La princesa Carolina de Mónaco también tiene sus dilemas, que no se engloban con dificultades mundanas, sino con la posibilidad de perder su título nobiliario. Resulta que la hermana del príncipe Alberto se encuentra en una encrucijada, una circunstancia adversa.

Carolina se casó con Ernesto Hannover, pero desde el 2009 que no convive con su esposo y su relación amorosa ya llegó a la estación final. De hecho, este hombre mantiene un vínculo con Claudia Stilianopoulos hace muchísimos años, al punto que se rumorea que planea pedirle el divorcio a la princesa para caminar por el altar con su actual pareja.

Carolina está triste.

Entonces, si Ernesto ejecuta el proceso legal de separación, Carolina perdería su estatus de nobleza. Todo se remite a que Hannover posee un título superior, de hecho su familia gobernó durante décadas toda Gran Bretaña y el propio Ernesto conserva el estatus de príncipe de Inglaterra.

Al contraer matrimonio, Carolina elevó su denominación de serenísima a Alteza Real, lo que le permitió disponer de un cargo superior al de su propio hermano Alberto y así formar parte de las monarquías europeas más importantes. 

En caso de divorciarse perdería ese título y no podría ni siquiera recuperar el de princesa por su familia de Mónaco. En todo este embrollo se halla la explicación de no separarse tras tantos años de final de la relación amorosa.

En ese terreno camina Carolina, quien siempre estuvo ligada a situaciones polémicas, ya que desde su juventud adoptó una actitud díscola para con su familia y se la vinculó con varios romances. Además que en el plano amoroso transitó por tres bodas.

Una imagen de la pareja, cuando eran felices.

En primera instancia, la princesa contrajo nupcias con Philippe Junot, cuando tenía 20 años. Empero, esa pareja no duró demasiado y a los dos años se divorciaron. En 1983, Carolina celebró otra santa unión, en este caso con Stéfano Casiraghi, con quien tuvo tres hijos. 

Lo cierto es que en el presente, la princesa navega por las aguas de la preocupación, por la incertidumbre de lo que pueda suceder con Ernesto Hannover

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