Receta: cómo hacer mayonesa proteica baja en grasas
La mayonesa es uno de los aderezos que más realzan el sabor de cualquier platillo, pero su alto contenido en grasas la convierte en un placer culpable para muchos. Sin embargo, existe una alternativa deliciosa y saludable, proteica y baja en calorías. En este informe te explicaremos cómo hacer esta receta.
Esta versión no solo conserva el sabor cremoso que todos amamos, sino que también es más segura y nutritiva, ya que se prepara con huevos cocidos en lugar de crudos, reduciendo así el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos.
El uso de huevos cocidos no solo mejora la seguridad de esta receta, sino que también prolonga su vida útil. Además, al incorporar queso fresco batido o yogur natural en lugar de la tradicional gran cantidad de aceite, se consigue una mayonesa rica en proteínas y baja en grasas. Esto la convierte en una opción ideal para aquellos que buscan cuidar su dieta sin sacrificar el sabor.
Ingredientes: 2 huevos medianos o grandes; 15 ml de jugo de limón (opcional, al gusto); 5 ml de mostaza de Dijon (opcional); 2 ml de vinagre de arroz; 30 ml de queso fresco batido desnatado o yogur natural espeso;30 ml de aceite de oliva extra virgen; Pimienta negra (opcional, al gusto); Sal al gusto.
Paso a paso - cómo hacer una mayonesa proteica baja en grasas
Paso 1: Comienza por cocer los huevos. Colócalos en una cacerola con agua fría y lleva a ebullición. Una vez que el agua esté hirviendo, reduce un poco el fuego y cocina los huevos durante 10 minutos. Después, retíralos del agua caliente y sumérgelos en agua fría para detener la cocción y facilitar el pelado. Una vez enfriados, pélalos y resérvalos.
Paso 2: En el vaso de una batidora, coloca los huevos cocidos junto con el jugo de limón, la mostaza de Dijon, el vinagre de arroz, el queso fresco batido (o yogur natural) y el aceite de oliva. Estos ingredientes no solo aportan sabor, sino que también ayudan a lograr la textura cremosa característica de la mayonesa.
Paso 3: Tritura todos los ingredientes hasta obtener una mezcla homogénea. La clave está en emulsionar bien para que la mayonesa tenga la consistencia adecuada. Si lo prefieres, puedes ajustar el sabor añadiendo más limón, mostaza o incluso un toque de pimienta negra para un poco de picante.
Si no vas a utilizar la mayonesa de inmediato, pásala a un recipiente hermético y guárdala en la nevera. Gracias a los huevos cocidos, esta versión proteica se conserva bien durante un par de días, lo que la hace perfecta para preparar con anticipación.
Esta mayonesa proteica baja en grasas es ideal para acompañar ensaladas, bocadillos o como dip para verduras. Además de ser más ligera, es una opción versátil que se adapta a diferentes gustos, permitiendo añadir hierbas frescas o especias según tu preferencia.