Google enfrenta millonaria multa tras perder demanda y si tienes o has tenido Android podría pagarte
Google ha sido obligado a desembolsar millones de dólares tras perder una demanda de gran envergadura. Hace cuatro años, el Departamento de Justicia de Estados Unidos y varios estados presentaron una demanda contra la empresa tecnológica, acusándola de abusar de su poder en el acceso a aplicaciones en dispositivos Android. En 2021, Epic Games y otros desarrolladores se sumaron a las denuncias, señalando que Google obligaba a usar su sistema de pago en Play Store, lo que le permitía cobrar un recorte del 15 al 30 por ciento en todas las transacciones.
La primera demanda se resolvió en septiembre de 2023, pero los detalles no se divulgaron de inmediato. En diciembre de ese año, un jurado determinó que Google había violado las leyes antimonopolio de Estados Unidos. A raíz de esto, la compañía compartió más información sobre el acuerdo y anunció cambios significativos en su política de precios. El recorte original del 15 al 30 por ciento se reducirá entre el 11 y el 26 por ciento, y se permitirá a los desarrolladores mostrar diferentes opciones de precios en Play Store, facilitando que los consumidores paguen directamente al desarrollador.
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Además, Google acordó pagar 630 millones de dólares que se distribuirán en beneficio de los consumidores, según un plan aprobado por el Tribunal, y 70 millones adicionales a un fondo para uso de los estados. Los consumidores elegibles que realizaron compras en Play Store podrían recibir un mínimo de 2 dólares, y serán notificados automáticamente sobre cómo recibir su parte del dinero. Este acuerdo llega tras otro golpe en 2022, cuando Google pagó 400 millones de dólares por una violación de privacidad a usuarios de Android y iPhone.
La serie de demandas contra Google refleja años de críticas de competidores, legisladores y activistas que acusan a la empresa y a otros gigantes tecnológicos, como Facebook, de prácticas anticompetitivas. Cada demanda presenta un ángulo diferente y es impulsada por distintos estados y organismos gubernamentales. Estos casos podrían prolongarse por años y eventualmente combinarse con el caso federal, lo que podría llevar a que Google se divida en empresas más pequeñas, según expertos como Sally Hubbard del Open Markets Institute.
Una de las demandas más recientes se centra en las búsquedas de Google, alegando que la empresa utilizó tácticas anticompetitivas para mantener su monopolio en la publicidad de búsqueda. Esto incluye acuerdos con competidores como Apple para ser el motor de búsqueda predeterminado y el uso de su herramienta de marketing para frustrar a la competencia. Además, se acusa a Google de desventajar los resultados de búsqueda de rivales en sectores especializados, como viajes y restaurantes, aprovechándose de la dependencia de estos proveedores.
La última demanda destacada se refiere a prácticas anticompetitivas en la tecnología publicitaria de Google. Dirigida por el fiscal general de Texas, Ken Paxton, la investigación alega que Google manipuló subastas y controló precios para mantener su poder monopólico en la publicidad digital. También se acusa a Google y Facebook de acordar no competir entre sí, una infracción de la Ley Antimonopolio Sherman. Estos cargos podrían ser especialmente perjudiciales para ambas empresas, ya que este tipo de casos son más fáciles de probar en los tribunales.