Jardín: cómo mantener tus plantas en invierno para que lleguen ideales a la primavera
Si todavía no tienes demasiada experiencia en jardinería y no estás seguro de cuándo es el mejor momento para podar tus plantas entendiendo los cambios de estación, la ola invernal y cómo preparar tu jardín para la llegada de la primavera, te compartimos algunos consejos que te serán de gran utilidad.
Los expertos en jardinería tienen algunos tips sobre cómo cuidar las plantas durante el invierno para que florezcan vigorosas en la primavera. Este paso es clave para garantizarte un cambio de temporada apto, para que florezcan de manera ideal y simplificar tanto la poda de formación como de mantenimiento.
¿Cuál es la diferencia entre ambas técnicas de poda? La de formación se centra en dar forma a las plantas, guiando su estructura y desarrollo; mientras que la de mantenimiento se utiliza para eliminar ramas secas, cruzadas o a punto de romperse. Las dos son esenciales para la salud y el buen crecimiento de las plantas.
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Los especialistas en botánica destacan que durante el invierno las plantas están en un estado de reposo. Este es el momento ideal para podar árboles, arbustos y plantas herbáceas. Con las herramientas de jardinería adecuadas, puedes modelarlas y distribuir sus ramas mucho mejor antes de la primavera.
La poda de mantenimiento es crucial para que tus plantas crezcan frondosas y saludables. Permite eliminar malezas, ramas enfermas, rotas o entrecruzadas que pueden restar energía a las plantas. Tienes que ir adaptando estas prácticas según las necesidades de cada tipo de planta.
¿Qué herramientas y precauciones debes tener? Existen diferentes herramientas de poda, desde tijeras y pinzas hasta maquinarias a batería o de combustión. Es fundamental utilizarlas con precaución y con el equipo de protección adecuado, como cascos, guantes y gafas.
¿Qué beneficios tiene la poda invernal? Los jardineros profesionales señalan que el desarrollo de las plantas no se ve afectado en esta época del año debido a su estado de reposo. Además, la proliferación de hongos es menos probable durante las bajas temperaturas, ya que estos son menos activos, lo que reduce el riesgo de infecciones a través de las heridas de poda.
Por este mismo motivo, realizar la poda en invierno permite a las plantas concentrar su energía en crecer fuertes y sanas cuando llegue la primavera. Esto no solo mejorará la salud general de las plantas, sino que también contribuirá a un jardín más estético y ordenado.

