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Cuáles son los beneficios de empezar a entrenar después de los 40 años

Hacer ejercicio es algo bueno para la vida en general, por lo que empezar una actividad física a los 30, 40 y 50 trae sus beneficios para el bienestar integral.

Es bien conocida la importancia de moverse en todas las etapas de la vida para mejorar la salud y aumentar la longevidad, y aunque es creciente la conciencia sobre los beneficios del ejercicio, muchos adultos siguen llevando estilos de vida sedentarios. Sin embargo, especialistas enfatizan que nunca es tarde para comenzar a entrenarse y cosechar sus recompensas, ya sea a los 30, 40 o 50 años.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado sobre los bajos niveles de actividad física en todo el mundo, con más de 1.400 millones de adultos que no alcanzan un nivel suficiente. En este contexto, llevar una rutina de entrenamiento se destaca como un pilar fundamental para una vida más saludable y longeva, junto con la alimentación adecuada y el control del estrés.

No hay una edad ideal para comenzar a hacer ejercicio, pero los especialistas coinciden en que cuanto antes se inicie, mejor. Hacerlo de manera regular y adecuada genera a cada persona cambios metabólicos positivos en el cuerpo, independientemente de los años que se tenga.

Los beneficios del ejercicio a los 30, 40 y 50 años.
(Shutterstock)

A los 30 años, ejercitarse es clave para prevenir enfermedades crónicas no transmisibles, como la hipertensión, la diabetes tipo 2 y la obesidad. En esta etapa, el cuerpo responde favorablemente a las intensidades aplicadas y se recupera rápidamente después del entrenamiento.

Desde los 40, ya se vuelve fundamental para prevenir la sarcopenia, la pérdida de masa muscular y fuerza. Las exigencias de la vida diaria pueden alejar a las personas del ejercicio regular, pero es crucial tomar conciencia de su importancia para mantener una buena salud y calidad de vida a largo plazo. En esta etapa, se recomienda realizar rutinas aeróbicas y anaeróbicas, así como de fuerza y resistencia muscular, junto con sesiones de flexibilidad y movilidad articular.

Los beneficios del ejercicio a los 30, 40 y 50 años.
(Shutterstock)

Ya a los 50 años, es esencial incorporar el entrenamiento a la rutina diaria para prevenir enfermedades cardiovasculares y mantener la masa muscular. En esta etapa, el cuerpo experimenta cambios hormonales y una pérdida gradual de fuerza y desarrollo muscular. Sin embargo, ejercitarse regularmente puede compensar esta pérdida y mejorar la salud en general, por lo que se recomienda realizar una variedad de actividades, incluidos aeróbicas, anaeróbicas, de fuerza y resistencia muscular.

Comenzar a hacer ejercicio, no importa la edad que tengas, conlleva beneficios significativos para la salud física y mental, y es una inversión en un futuro más saludable y activo. Nunca es tarde para empezar a moverte y disfrutar de las bondades de tener una rutina de actividad física.