Salud y bienestar

Por qué los estudios aseguran que hay que hacer ejercicio mientras se está enfermo

Ciertos estudios han concluido que el ejercicio físico ayuda significativamente a la eficacia de los tratamientos médicos, consiguiendo importantes mejoras para los pacientes.

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MDZ Estar Mejor lunes, 1 de abril de 2024 · 12:50 hs
Por qué los estudios aseguran que hay que hacer ejercicio mientras se está enfermo
Estudios concluyeron que el ejercicio físico potencia la eficacia de los tratamientos médicos. Foto: Shutterstock

En la búsqueda constante de mejoras para nuestra salud, el ejercicio físico emerge como un aliado fundamental, y no solo porque fortalece el cuerpo y la mente, sino que además potencia la efectividad de los tratamientos médicos. Esta relación positiva entre actividad física y medicina explora un campo en constante crecimiento y estudio, con resultados que sorprenden a propios y extraños.

Las rutinas de entrenamiento no son solo un complemento de la atención, sino que pueden ser parte integral de ellos, desde la perspectiva médica. Hay investigaciones recientes que sugieren que la actividad física regular puede mejorar significativamente la eficacia de diversos cuidados médicos, desde la quimioterapia hasta la terapia hormonal, pasando por la asistencia para enfermedades cardíacas y hasta la diabetes.

No se trata solo de aumentar las tasas de supervivencia, sino de mejorar la calidad de vida de los pacientes. El ejercicio ayuda a reducir los efectos secundarios de algunos tratamientos, como la fatiga, la depresión y la pérdida de masa muscular, permitiendo que los pacientes se sientan mejor física y emocionalmente durante el proceso de recuperación.

El ejercicio físico potencia la eficacia de los tratamientos médicos.
(Shutterstock)

También hay que remarcar que cada paciente es único, y por lo tanto, las recomendaciones de entrenamiento deben adaptarse a sus necesidades y capacidades individuales. Los profesionales de la salud juegan un papel crucial en este proceso, ya que diseñan programas personalizados que complementen y potencien los efectos de los cuidados.

Además de mejorar la eficacia de ciertos métodos, la actividad física también desempeña un papel crucial en la prevención de enfermedades. Es bien sabido que un estilo de vida activo y saludable puede reducir el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, como la diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas y ciertos tipos de cáncer.

El ejercicio físico potencia la eficacia de los tratamientos médicos.
(Shutterstock)

Sin embargo, uno de los principales desafíos en la integración del ejercicio físico en el tratamiento médico es la adherencia, ya que a muchos pacientes les es difícil mantener una rutina regular debido a diversos factores, como la falta de tiempo, motivación o recursos. Es fundamental brindar apoyo y herramientas adecuadas para ayudarlos a superar estas barreras.

En resumen, el entrenamiento no solo beneficia nuestra salud general, sino que también mejora la eficacia de los cuidados, tanto desde la prevención hasta la recuperación. Es hora de reconocer y aprovechar el potencial del ejercicio físico como parte integral de la atención médica moderna.

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