ver más

Cuida tu corazón: qué no debes comer por las noches, según un cardiólogo

Sigue estos consejos para mantener un corazón saludable sin sobrecargar el sistema digestivo ni elevar el riesgo de enfermedades.

Los alimentos procesados ricos en grasas saturadas y sodio son especialmente dañinos para la salud del corazón, según el Dr. Rozanski. Productos cárnicos procesados como salchichas, perritos calientes, salami y salchichón contienen altas cantidades de grasas y sales añadidas. 

Cenar estos productos representa un esfuerzo extra para el sistema cardiovascular, ya que el corazón trabaja para procesar estos ingredientes que se acumulan en las arterias. La ingesta constante de estas carnes incrementa el riesgo de problemas como la hipertensión y el colesterol alto, ambos factores de riesgo para enfermedades cardíacas.

Evita el pan blanco y otros productos refinados.

Los carbohidratos refinados y los azúcares añadidos son otro grupo de alimentos que el Dr. Rozanski sugiere evitar en la cena. Pan blanco, pasteles, galletas y otros productos ricos en azúcares aumentan los niveles de glucosa en la sangre, afectando el metabolismo y provocando un incremento en los niveles de insulina. 

Este proceso, cuando se da de manera repetida, puede generar resistencia a la insulina, lo cual predispone al desarrollo de diabetes tipo 2, una enfermedad estrechamente ligada a problemas cardíacos. Además, el exceso de azúcares y carbohidratos refinados puede causar un aumento de peso, lo cual también es perjudicial para el corazón.

Agrega vegetales y productos integrales.

El Dr. Rozanski enfatiza la importancia de evitar también alimentos fritos y rebozados durante la cena. Este tipo de preparaciones, que suelen incluir papas fritas, empanadas o alimentos rebozados en general, son muy calóricas y difíciles de digerir. Las preparaciones calóricas como pucheros, estofados y guisos pesados también son una opción poco aconsejable en la cena. 

El Dr. Rozanski recomienda elegir, en su lugar, fuentes saludables de proteínas vegetales, como legumbres, tofu y frutos secos, que aportan nutrientes beneficiosos sin sobrecargar el sistema cardiovascular. Las proteínas vegetales ayudan a reducir la inflamación en los vasos sanguíneos y mantienen el colesterol bajo control. Estas opciones son más fáciles de digerir y contienen grasas saludables, como las que se encuentran en las nueces y el aguacate. Por otro lado, el consumo de cereales integrales, como arroz integral, quinoa y avena, es una elección ideal para la cena.