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Cómo fue la crisis religiosa que pasó Sam Worthington, el protagonista de Avatar

Una revelación religiosa puso a Sam Worthington en un momento quiebre de su vida, pero le puso un Avatar en el camino.

Muchos protagonistas de grandes producciones cinematográficas han tenido pasados problemáticos en los que “la oportunidad” los ayudó a salir de situaciones comprometidas. También le sucedió a Sam Worthington, a quien la religión lo puso en un momento de quiebre para cuando Avatar llegó a su vida.

En una entrevista con Variety, el actor que encarna a Jake Sully en la saga dirigida por James Cameron contó cómo la estaba pasando cuando llegó el llamado para participar en lo que se convirtió en la película más taquillera de la historia del cine.

Sam, nacido en Godalming, Surrey, Reino Unido, el 2 de agosto de 1976, pasó su infancia en Perth, Australia. Estando allí, asistió al John Curtin College of The Arts, pero la abandonó y su padre, Ron, lo mandó a Sydney para que se gane la vida y encuentre un propósito para ella. Luego de saltar de un trabajo a otro, hizo una prueba para el Instituto Nacional de Arte Dramático, de donde se graduó, y dio inicio a su carrera como actor en el país oceánico.

“Tuve una carrera sólida en Australia, haciendo películas”, expresó Worthington acerca de sus inicios, y contó cuando empezó a notar que algo andaba mal: “Miré a mi alrededor, a todo lo que poseía, y sentí que me estaba definiendo, no me gustaba a quien estaba definiendo y lo que decía de mí”.

Este tipo de historias son moneda corriente en el mundo del espectáculo, salvando las diferencias que cada una tiene, y la gran mayoría nos relata que los protagonistas terminan de mala manera, incurriendo en excesos. Pero la de Sam tomó otro camino, el religioso.

“Cuando me acerqué a Dios, encontré a alguien que me escuchaba por primera vez. Y no me juzgó. Y es posible que no haya obtenido las respuestas, pero tuve un oído reconfortante”, contó a Variety acerca de cómo pudo lidiar con ese inconformismo, agregando que decidió vender todas sus pertenencias y vivir en su coche.

“Entonces, cuando extendí la mano y estaba sentado en la parte trasera de un auto en medio de la nieve, enojado por todo, lo que obtuve fue un: ‘Está bien’. Y ese amor te ayuda a superarlo”, expresó Worthington alegando que fue en ese momento límite cuando le ofrecieron interpretar a Jake Sully en la primera entrega de Avatar. Y el resto es historia.

Hace pocos días se estrenó El camino del agua, secuela de la saga que se emplaza diez años después de lo ocurrido en el film estrenado en 2009. Este acontecimiento también sirvió de excusa para que Sam Worthington rememore ese punto de inflexión que lo llevó a formar parte del éxito más grande del cine.