Ben Affleck mostró la intimidad de su casa con Jennifer López
Ben Affleck no solamente es reconocido por ser un famoso actor dueño de papeles inolvidables, sino también por reavivar la llama de la pasión con la historia de amor junto a Jennifer López, una relación que había estado en pausa durante 18 años y que en este último tiempo reflotó con matrimonio incluido.
Definitivamente la unión entre Affleck y López conquistó al mundo entero, no sólo por la fuerte exposición de ambos sino también por la fortuna que se conjugó con esta pareja. Lo cierto es que estos famosos tienen exitosísimas carreras sobre sus hombros, y de hecho se estima que tan solo el actor reúne una enorme poder adquisitivo de 150 millones de dólares.
Por supuesto que esto se traduce además en los lujos, en una calidad de vida privilegiada y también en las comodidades. Esto les ha permitido tener casas surrealistas, ultra equipadas y las cuales no se privan de nada. No es para menos, con tremendo patrimonio que poseen entre los dos.
Una de esas propiedades fue la que albergó el reciente casamiento de la pareja, el pasado mes de julio. La historia de la casa tiene un particular relato detrás, por todo el significado que tiene para esta pareja y por la connotación de un destino que volvió a encontrarse. Prácticamente como si estuviera todo escrito.
Resulta que esta es la misma mansión en la que Affleck estuvo a punto de casarse con JLO en 2002, boda que luego se vio frustrada y en consecuencia llegó la separación de la pareja. En 2018, el actor quiso vender esta residencia a 8.9 millones de dólares, y aunque fue retasada a 7.6 millones no pudo concretar la operación, por lo que decidió conservarla. ¿Cosa del destino? Fue esta la misma casa en la que se casaron recientemente.
La casa principal, denominada Casa Grande, se encuentra ubicada en Georgia y tiene un estilo clásico sureño con más de 500 metros cuadrados, tres dormitorios, cinco baños y altos techos de cuatro metros de altura. Tiene una majestuosa vista al río North Newport, en Hampton Island.
Antes de ingresar a la propiedad, existe un hermoso pórtico de madera con sillas de descanso al que se llega después de un cuidadoso camino de baldosas bien confeccionado, ideal para una recepción. Por dentro, el piso es en su mayoría de madera de pino y la sala de estar está enmarcada por una gran chimenea arqueada, típica del estilo arquitectónico. Si hay algo que la caracteriza son sus enormes ventanales, un detalle muy bien acentuado para poder apreciar la luz del día.
La propiedad tiene acceso directo al agua y un muelle propio por si la pareja del año quiere dar un paseo, recordando la vista al río pero también justamente destacando este acceso a las tranquilas aguas del lugar. La naturaleza abunda en la residencia, ya que está ubicada en un espacio de jardines y bosques de 350 mil metros cuadrados.

Aún así, sorpresivamente no es la construcción más grande del terreno ya que como parte de esta propiedad también existe una mansión de 800 metros cuadrados -originalmente diseñada para invitados- y otra más pequeña a un costado.




