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Riesgo de éxodo de empresas mendocinas excluidas en el acuerdo con Estados Unidos

Desde algunos sectores reconocieron que no descartan salir de la provincia y el país en caso de que cambien significativamente las condiciones de exportación a tierras norteamericanas.

Empresas de Mendoza no descartan analizar mudar su planta de país si las condiciones arancelarias de Estados Unidos los perjudican. 

Empresas de Mendoza no descartan analizar mudar su planta de país si las condiciones arancelarias de Estados Unidos los perjudican. 

Fénix

Los avances en las negociaciones entre Argentina y Estados Unidos por un acuerdo bilateral enmarcado en la nueva política arancelaria de Donald Trump puede llegar a tener consecuencias incalculables, tanto para bien como para mal, para la economía mendocina. Por un lado, algunas industrias pueden encontrar oportunidades de crecimiento en las exportaciones, mientras que otras, las que queden excluidas del arancel cero, hasta analizan un éxodo a otros países.

A la espera del anuncio oficial, luego de las negociaciones entre los representantes de ambos países, desde AmCham Argentina, la Cámara de Comercio de Estados Unidos en nuestro país, aseguraron que es un hecho que los productos que entren el listado tendrán arancel cero, pero, al no haber sido partes de las conversaciones, desconocen cuáles serán.

Sin embargo, algunas empresas mendocinas ya son conscientes de que sus productos quedarán excluidos del listado preliminar, como el caso de Fénix S.A., productora de puré de frutas radicada en General Alvear. En su caso exportan a Estados Unidos unas 15 toneladas por año en dos formatos: como ingrediente industrial y el producto final ya envasado con un pouch similar al que se comercializa en el país (por ejemplo, en McDonalds), con un total en valor de unos US$ 15 millones.

El segmento ya paga un arancel del 12% para ingresar a Estados Unidos, algo que ya los deja en desventaja frente a competidores de Chile, que exportan con un arancel cero por su tratado de libre comercio. “Si a eso se le suma un arancel del 10% universal, nos pondría en una diferencia del 22%”, explicó Mario Zeligueta, export sales manager de Fénix S.A.

Como dijo Mario Zeligueta, ante un posible cambio significativo en las condiciones arancelarias y quedar en desventaja con sus competidores directos de Chile no descartan evaluar el mudar su planta al vecino país, aunque reconoció que creen que eso no ocurrirá. “Hemos pensado en reubicar la planta. Podríamos evaluarlo en caso de quedar con una desventaja arancelaria tan grande de 22% frente a Chile”, aseguró.

El escenario podría cambiar si el vecino país también queda incluido en el arancel universal del 10%, quedando con las mismas condiciones que tienen hasta el momento, con los argentinos pagando un 12% más que sus competidores trasandinos.

La continuidad de las negociaciones

Zeligueta reconoció que desde la empresa vienen trabajando desde hace años en lograr una reducción del arancel que pagan actualmente. “En algún momento hemos hecho peticiones a través de la Cancillería y ante la Secretaría de Comercio de Estados Unidos. No tuvimos éxito. En esta negociación actual, creería que no estamos incluidos en la lista de aranceles cero”, se lamentó.

De todas maneras, reconoció que seguirán con las charlas para lograr ser incluidos en futuras listas: “Entendí que tenemos que hacerlo a través del gobierno provincial y a través de la Cancillería. Vamos a hacer todo lo posible para poder lograr una reducción arancelaria”, sumó Mario Zeligueta.

Qué se plantea en las negociaciones entre Argentina y Estados Unidos

Como lo analizaron desde AmCham, en el marco de la charla “Argentina y Estados Unidos: Perspectivas bilaterales y oportunidades para la Región de Cuyo”, las negociaciones parten de una diferencia en la balanza comercial, donde los productos argentinos pagaban en promedio un arancel de ingreso a Estados Unidos de 1,2%, mientras que en el caso norteamericano la alícuota promedio llegaba a 7,2%.

“Argentina lo que pretende es mantener o minimizar dos cosas: que el arancel promedio no se aleje demasiado del previo al 2 de abril y que la aplicación del 10% sea a un sector exportable menos relevante. El objetivo del país es que la mayor cantidad posible de partidas arancelarias incluyan arancel cero y que los que no estén dentro del listado tentativo puedan evitar el 10% de arancel, lo cual ya va a depender de otras negociaciones más allá de Argentina”, opinó en CEO de AmCham.

En tanto, desde el lado del Estados Unidos lo que se buscará, de acuerdo a Alejandro Díaz, es reducir el promedio en los aranceles que pagan los productos norteamericanos en Argentina y también identificar cuáles son los productos de producción local que puedan sustituir el abastecimiento de Asia, priorizando su política de friend-shoring.

“Aparece luego también la intención del gobierno americano en la remoción de la barreras paraarancelarias de la Argentina que fueron establecidas hace 25 o 30 años y que pocos gobiernos anteriores se encargaron de remover”, sumó Díaz.

Qué productos de Mendoza podrían entrar en el acuerdo bilateral

Si bien como aclaró Díaz no hay todavía un detalle específico de cuáles son los productos incluidos en las negociaciones preliminares, reconoció que ha sido testigo de los esfuerzos del gobierno mendocino para que los representantes nacionales tengan en cuentan algunos productos locales al momento de las charlas con sus pares de Estados Unidos.

“Sé de las conversaciones que han tenido el gobierno de Alfredo Cornejo con el gobierno argentino, tratando de buscar que esos productos -en referencia al vino, aceite de oliva y otros de la matriz energética- estén dentro de la canasta de arancel cero”, dijo Alejandro Díaz.

Asimismo, desde Amcham entienden que este listado preliminar puede ser muy dinámico y puede ir cambiando con el tiempo a partir de los intereses de cada una de las naciones involucradas en el acuerdo bilateral. Así, productos mendocinos que no queden exentos del arancel universal del 10%, podrían dejar de pagarlo más adelante en caso de que se den las negociaciones.

“Creo que esto no va a terminar el 1° de agosto y va a haber una dinámica. En la medida en que continúe este alineamiento geopolítico entre gobierno americano y el gobierno argentino, las oportunidades para las economías regionales van a estar presentes, donde las mejoras competitivas van a cambiar y donde probablemente la capacidad exportadora de Mendoza y de Cuyo puedan sustancialmente ser mejor en el transcurso de tres o cuatro años”, analizó Alejandro Díaz.