Reforma laboral sin Pymes: el debate avanza sin quienes generan la mayor parte del empleo
Mientras cae la actividad y cierran empresas, la reforma laboral se discute en el Congreso sin oír a las Pymes. Sin producción no hay trabajo ni futuro.
Para que la Argentina sea un país desarrollado, es imprescindible volver a apostar a la cultura del trabajo.
ArchivoMientras en el Congreso de la Nación avanza el debate sobre una nueva reforma laboral, hay una pregunta que atraviesa a miles de pequeñas y medianas empresas y que todavía nadie responde: ¿por qué no se escucha a las Pymes, que son las que generan la mayor parte del trabajo en la Argentina?
La reforma se discute sin la participación de quienes explican cerca del 80% del empleo registrado del país. No se convoca a las Pymes, no se les pide opinión y no se las incorpora a una mesa de debate, aun cuando son las principales generadoras de trabajo en blanco. Se legisla sobre el empleo sin escuchar a quienes lo crean todos los días. Este debate se da, además, en un contexto económico crítico. En el último mes volvió a caer la utilización de la capacidad instalada, una señal clara de que la economía no se reactiva. Las fábricas producen menos, hay menos pedidos y el mercado interno sigue debilitado. En este escenario, discutir una reforma laboral sin crecimiento ni actividad real genera más incertidumbre que soluciones.
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Esta realidad no es teórica
Se vive todos los días en el conurbano bonaerense. Hace unas semanas pude conversar con un empresario metalúrgico de Tres de Febrero. Supo tener 120 trabajadores en su mejor momento. Hoy, después de meses de caída de la actividad, tuvo que despedir a más de 50 empleados. El dueño de la empresa no sabe cómo va a arrancar el año ni cómo va a terminarlo. No sabe si va a poder sostener lo que queda de su estructura productiva o si va a terminar sumándose a la lista de las más de 20.000 Pymes que ya cerraron en los últimos dos años. No está pensando en expandirse, ni en contratar más gente: está pensando en sobrevivir.
Esa es la verdadera situación de muchas Pymes argentinas. Empresas que quieren producir, invertir y generar trabajo, pero que hoy enfrentan costos crecientes, caída del consumo, falta de crédito y una incertidumbre total sobre el rumbo económico. En ese contexto, cualquier reforma que no tenga como prioridad la reactivación productiva termina siendo un golpe más. A esto se suma la preocupación por el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que amenaza con golpear aún más al mercado interno. En un país con industria debilitada y Pymes al límite, una apertura sin resguardos puede profundizar la pérdida de empleo y acelerar cierres de empresas.
Las Pymes generan el 80% del empleo registrado del país
Para que la Argentina sea un país desarrollado, es imprescindible volver a apostar a la cultura del trabajo. Eso implica defender a quienes invierten, producen y generan empleo. Hoy, lejos de sentirse acompañadas, muchas Pymes sienten que están solas, resistiendo como pueden. La pregunta de fondo sigue siendo la misma: ¿tiene sentido discutir una reforma laboral sin escuchar a las Pymes, sin reactivar la economía y sin fortalecer el mercado interno?
Si quienes generan trabajo no son parte del debate, el riesgo es claro: que las decisiones se tomen lejos de la realidad y que más fábricas, como la metalúrgica de Tres de Febrero, terminen cerrando sus puertas. Y sin Pymes, no hay empleo. Sin empleo, no hay desarrollo. Y sin cultura del trabajo, no hay futuro posible para la Argentina.
* Diego Achili. Industrial Pyme


