Presupuesto 2027: Analytica advierte que las metas de inflación y crecimiento ya comenzaron a incumplirse
Analytica advierte que el Presupuesto 2027 enfrenta dificultades para cumplir sus metas de inflación y crecimiento, incluso con proyecciones revisadas.
Los datos de actividad económica no ayudan al cumplimiento del presupuesto 2027
El Presupuesto 2027 contiene metas demasiados ambiciosas, como es de costumbre. Pero, según el análisis de Analytica Consultora, incluso las metas para 2026 ajustadas en el nuevo proyecto ya comenzaron a incumplirse, a pesar de que son mucho más realistas que las del año anterior.
Aunque el Presupuesto 2027 estima una inflación de 29% interanual para diciembre de este año, frente al 10,1% previsto en el presupuesto anterior, para alcanzar la nueva meta la variación de precios debería promediar 1,6% mensual durante los 4 meses restantes de 2026. Pero, ya para el mes de septiembre se visualizan dificultades para alcanzar esos números debido a la aceleración registrada en los precios que llevaría la inflación de septiembre a valores cercanos al 2%.

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No obstante, para Analytica, las nuevas cifras muestran una aceptación del Gobierno de que el proceso de reducción de la inflación tendrá un ritmo mucho menor al previsto en el presupuesto anterior. Para 2027 se proyectó una inflación de 18%, lo que implica una cifra que se ubica muy por encima del 5,9% proyectado para el año en el presupuesto anterior, con un promedio de inflación mensual de 1,4%, muy lejos aún del anhelado número menor al 1%.
La actividad económica no acompaña
En cuanto al crecimiento, el gobierno proyecta para 2026 un crecimiento del 3%, inferior al 5% que estimaba el presupuesto del año pasado y también por debajo del 3,5% que proyectó el FMI en su Staff Report de mayo. Sin embargo, aún con esta reducción la meta luce muy difícil de cumplir para la consultora.
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Con la actividad cayendo en el segundo trimestre un 0,6%, el crecimiento del segundo semestre debería llegar al 3,1% para alcanzar ese 3%. Pero el tercer trimestre arrancó muy negativo con una producción industrial se contrajo un 5% mensual en julio, la actividad de la construcción un 4,6% e incluso la producción de hidrocarburos y minería un 0,9%.
Los factores del lado de la demanda tampoco suman. Mucho más si desde el oficialismo continúan con firmeza en el sendero de ajuste a toda costa para lograr el innegociable superávit fiscal, incluso para el periodo electoral del año que viene. Sin un cambio radical en los próximos meses, no se ve que el consumo pueda hacer algo para impulsar el PBI.
AUnque los salarios podrían mejorar en el margen con el proceso de desinflación, no sería algo que cambie radicalmente la tendencia. Además, los salarios privados registrados acumulan una caída real del 3,5% entre septiembre y julio. Al mismo tiempo, los indicadores de mora tampoco mejoran y puede repercutir negativamente en el crédito al consumo.
El Gobierno, no obstante, lo reconoce. Con un presupuesto que estima un crecimiento del 4% en 2027, el consumo privado crecería un 3,4%, por debajo de la expansión del producto, y el consumo público se mantendría prácticamente estable (+0,6%) tras la caída del 2% este año. Es decir que la demanda interna no será la que traccione la aceleración del crecimiento.
La clave, para el equipo económico, es el comercio exterior. Las importaciones, a diferencia de este año, avanzarían un 8,2% por la recuperación del producto y seguiría e incluso se aceleraría el crecimiento de las exportaciones, tras pasar de un incremento del 7,7% este año al 8,5% el próximo.

