Precios de los granos: las dos guerras que alimentan la suba y benefician a la Argentina
La suba de precios de los granos parece ser una tendencia que llegó para quedarse por un tiempo. El trigo tiene el mayor potencial de crecimiento.
La liquidación de granos del primer semestre alcanzó U$S 13.378 millones, aunque cayó 13%.
Imagen generada con IA/MDZEn los últimos días los analistas del mercado de granos empezaron a mirar con mayor atención el impacto de diversos factores políticos y económicos en el mercado de cereales y oleaginosas, gatillando una importante suba de precios, con niveles muy altos respecto del promedio de los últimos años, tanto en maíz, como en el soja y trigo.
Las razones son diversas y se van combinando dependiendo del cultivo, pero algo está claro, parecen ser valores que se sostendrán por un tiempo, no es cuestión de una cosecha. Esto empieza a ser visto con interés por productores y exportadores en nuestro país.
"Los granos alcanzan máximos por diferentes factores, pero los fundamentos más claros los tiene el maíz”, señala Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
El experto destaca que en cuanto al cereal, explica que el clima seco que se observó en julio, durante el período determinante para definir los rindes del grano amarillo en Estados Unidos, genera expectativas de una fuerte caída de la producción, en tanto que la demanda continúa firme.
Así, se combinan exportaciones de EE.UU. que se mantienen elevadas y un consumo que "sigue sorprendiendo en los reportes trimestrales de stocks".
Clima seco
En paralelo, Europa atraviesa una ola de calor, que también afecta la producción, e incide en los precios, a partir de una menor cosecha de maíz.
En soja, el estudio de la Universidad Austral señala que la temporada seca iniciada en Estados Unidos, se revirtió luego para recuperar perfiles de humedad y niveles de producción. En este sentido, el principal motor del negocio es la fuerte demanda de China.
Brasil, por su parte, tendrá una campaña similar a la anterior, "debido a los menores márgenes de rentabilidad, el fuerte aumento de los costos productivos, un menor financiamiento y tasas más elevadas", señala Romano. Queda por dilucidar cuál podría ser el impacto que puede tener un año Niño sobre el clima en el norte de Brasil, donde suele haber un clima más seco.
Trigo para arriba
El trigo, por su parte, enfrenta una situación compleja por la persistencia de la guerra entre Rusia y Ucrania, dos de los principales productores mundiales y claves en la principales región productiva del cereal, la zona del Mar Negro.
Para Romano, "el bloqueo del mar Negro cambia el mapa de abastecimiento" en el mercado de trigo. El cereal un escenario de gran potencial alcista en cuanto a precio, tal vez el mayor entre los principales granos.
"La paralización logística del mar Negro afecta a más del 97% de la capacidad de exportación de granos de las principales terminales de Rusia y Ucrania. Si bien el conflicto no es nuevo, los operadores esperaban una solución que permitiera restablecer un corredor seguro, algo que todavía no ocurrió", considera Romano.
Mercados alternativos
Sin cambios en el frente de la guerra y con menor oferta global, los compradores comenzaron a buscar orígenes alternativo. Por cercanía, Francia aparece como la primera opción, y fue la opción que desarrollaron países como Egipto y Sudán para reemplazar el grano que no puede salir de los puertos bloqueados del mar Negro.
Por el momento, no se ve una demanda adicional importante sobre Estados Unidos y mucho menos sobre Argentina. "Sin embargo, si la situación logística del mar Negro no encuentra una solución, esa demanda podría trasladarse hacia otros proveedores y generar una fuerte escalada de las cotizaciones", advierte el informe de la Universidad Austral.
Mientras tanto, los precios ya vienen subiendo en el mercado argentino. "Los valores del trigo alcanzaron un nuevo máximo para la cosecha nueva, despertando el interés vendedor. En el caso de la cosecha vieja, el precio finalmente se ubicó por encima del correspondiente al nuevo ciclo, lo que también comenzó a dinamizar algunos negocios", marca Romano.
El estrecho de Ormuz
La otra guerra con graves consecuencias en el mercado de granos es el conflicto en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz. La suba de los precios del petróleo, fertilizantes y costos logísticos por la guerra tienen impacto en los precios de los granos.
En paralelo, India puede empezar a jugar un rol determinante en el mercado de granos. Tras una temporada monzónica más benévola que la esperada, por el avance del Niño, aunque tiene una gran producción de trigo y se autoabastece, una mayor demanda encontraría restricciones de oferta por la mencionada guerra en el Mar Negro. En cuanto al mercado de de aceites, India también es el mayor importador, por lo que un problema climático podría aumentar sus necesidades de compra al exterior.
“Estamos ante un mercado en el que varios factores empiezan a jugar en la misma dirección: problemas climáticos, restricciones logísticas, demanda firme y dudas sobre la producción de los principales exportadores”, sostiene Romano. Y agrega: “Para Argentina, esto genera oportunidades comerciales, pero también obliga a seguir muy de cerca cómo evolucionan la oferta, la demanda y los precios internacionales”.

