Para el ministro del Agro de Misiones, el productor yerbatero debería percibir $700 por kilo de hoja verde
Productores de Misiones reclaman por los precios, mientras exportadores de yerba mate tienen visiones divergentes sobre las exportaciones a Medio Oriente.
El ministro del Agro de Misiones, Facundo López Sartori, insistió en que el precio de la hoja verde que perciban los productores debería estar en torno a 700 pesos el kilo de hoja verde, casi el triple que lo que reciben hoy.
El ministro del Agro y Producción de Misiones, Facundo López Sartori, advirtió que los productores deberían recibir unos $700 por kilo de hoja verde de yerba mate, pero actualmente se pagan entre 180 y 220 pesos. La provincia propuso al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) implementar una “pizarra” de precios de referencia para orientar los valores del mercado.
Es un escenario que ya se viene registrando en los últimos meses y generando reclamos de los productores por los magros ingresos que suponen. Pero además, en un entorno complicado por el impacto en las exportaciones de yerba mate a países de Medio Oriente.
Al respecto, una empresa de la ciudad de Andresito anunció que debió paralizar la exportación de yerba mate canchada a Siria por la guerra en Irán, mientras que otra cooperativa situada en la localidad misionera de Santo Pipó dijo que no paralizó su exportación.
Precios debajo de los costos
Como se viene informando, la actividad yerbatera atraviesa un escenario complejo en Misiones, donde productores y autoridades provinciales advierten por el impacto de la desregulación del mercado sobre las economías regionales. En las chacras, sostienen que los valores actuales de la hoja verde están muy por debajo de los costos de producción, lo que pone en riesgo la sustentabilidad del sector.
Según explicó el ministro del Agro y la Producción de Misiones, Facundo López Sartori, el precio que reciben actualmente los productores dista mucho del valor que consideran necesario para sostener la actividad. “Las 13.500 familias que producen hoy deberían recibir 700 pesos por kilo de hoja verde. Pero se está pagando entre 180 y 220 pesos. No solamente no hay ganancias, sino que directamente no se cubren los costos de la industria yerbatera”, afirmó.
El funcionario advirtió que detrás de la discusión económica existe una fuerte dimensión social. “Cuando se habla de desregulación hay que entender que hay 13.500 familias productoras que hoy están sufriendo. La yerba mate es nuestro símbolo nacional, pero hoy los productores la están pasando muy mal”, sostuvo.
"Palito" a Gobierno
López Sartori también cuestionó las decisiones tomadas desde el Gobierno nacional en materia de desregulación. “Es muy difícil manejar un tractor desde una oficina”, expresó, al señalar la necesidad de conocer de cerca la realidad que atraviesan las chacras misioneras.
En ese sentido, remarcó que la crisis de la actividad repercute en toda la economía local. “Cuando se pierde dinero en la producción de yerba, también se afecta a los comercios, a las farmacias, a las librerías. Es dinero que deja de circular en las economías regionales”, explicó.
El ministro también advirtió sobre el impacto laboral que se observa en la región. “Hoy se están yendo muchos productores a trabajar a Brasil. Una jornada laboral allá se paga cerca de 50 mil pesos, mientras que en el sector productivo argentino ronda los 25 mil”, indicó.
Pizarra de referencia
Frente a este panorama, el Gobierno de Misiones presentó ante el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) una propuesta para crear una pizarra de referencia de precios que sirva como guía dentro de la cadena productiva.
La iniciativa fue elevada por el representante de la provincia en el organismo, Ricardo Maciel, y busca generar mayor transparencia en un contexto en el mercado que se encuentra desregulado.
Desde el sector productivo consideran que cualquier herramienta que permita mejorar las condiciones actuales será positiva.
El presidente de la Cooperativa Yerbatera de la ciudad misionera de Jardín América, Jorge Lizznienz, señaló que la propuesta podría convertirse en una alternativa mientras se esperan definiciones a nivel nacional. “Todo lo que sume sería bienvenido. Estamos pasando un momento muy difícil y necesitamos encontrar soluciones”, expresó.
La cooperativa reúne a 167 socios y, según explicó su presidente, la crisis obligó a tomar decisiones difíciles. “Estamos atravesando uno de los momentos más tristes de nuestra trayectoria. Como la yerba no tiene un precio que cubra los costos, no podemos brindar a los socios los beneficios que corresponden”, explicó.
Por su parte, el director por la Producción del INYM, Roberto Ferreyra, sostuvo que la propuesta permitiría mejorar la transparencia en el mercado. “Este proyecto permitirá generar transparencia y mejorar la competencia, porque el productor sabrá quién paga mejores valores”, afirmó.
No obstante, también remarcó que las medidas de desregulación aplicadas en el último tiempo han tenido consecuencias negativas para los productores yerbateros misioneros.
Siria el mayor comprador
En relación al escenario internacional, aclaró que por el momento no se registran efectos directos sobre las exportaciones de yerba mate debido a la guerra entre Estados Unidos e Israel e Irán.
Según detalló, Siria continúa siendo el principal destino del producto argentino, aunque el mercado interno se mantiene como el principal consumidor. “El 96% de las familias argentinas tienen un paquete de yerba mate en su casa y solamente exportamos cerca del 15% de lo que producimos”, explicó.
Guerra en Medio Oriente
Martín Brites, presidente de la Cooperativa Piporé, confirmó que los embarques a Siria continúan con normalidad. Sostuvo que el mercado árabe, que representa hasta el 40% de la producción, se abastece a través del Mediterráneo, lejos del conflicto.
Brítez confirmó que las operaciones comerciales con Siria, el principal destino, no sufrieron alteraciones. “Hasta ahora tenemos los envíos programados, no hay ninguna notificación de suspensión. Por supuesto, seguimos de cerca la evolución. Aparte que a Siria se llega por el Mediterráneo, no por el estrecho de Ormuz, que es donde está puntualmente el conflicto actualmente. Pero, no obstante eso, siempre estamos a la expectativa”.
El mercado de Medio Oriente es el destino de exportación más relevante para la yerba mate argentina. Según el presidente de la cooperativa, la región absorbe un volumen significativo de la producción nacional. “Ponele que es un 30 o 40% de la producción que tiene que ir a esos destinos. De hecho, es el destino más importante que tiene la yerba mate, eso sí lo puedo asegurar”, aseguró.
Además de Siria, otros países de la zona son consumidores clave del producto. Brítez enumeró algunos de ellos y explicó que “donde hay ciudadanos árabes o comunidades árabes, prácticamente todos consumen yerba mate. Turquía, Kuwait, Omán, Emiratos Árabes, Arabia Saudita, Líbano, por supuesto. Son todos destinos donde se vende yerba”.
Situación del sector yerbatero
Consultado sobre el panorama interno de la actividad, más allá del comercio exterior, Brítez describió un escenario complejo. El referente cooperativista reconoció que la cadena productiva enfrenta dificultades debido a una sobreoferta de materia prima, una situación que impacta en todos los eslabones.
“El sector está atravesando una situación difícil, complicada, de una oferta grande de yerba también. Ya hemos pasado otras situaciones así en el pasado y bueno, es cuestión de concentrarse en reducir costos, trabajar más hacia adentro en las empresas e industrias para mejorar la rentabilidad. Pero no obstante eso, es una situación complicada que se siente en todos los niveles de la cadena productiva yerbatera”.
A pesar de la sequía del año pasado, la cosecha no mermó como se esperaba y las exportaciones alcanzaron cifras récord. Para la zafra actual, las proyecciones también son positivas, lo que anticipa una abundante disponibilidad de hoja verde en el mercado.
Mercado irremplazable
Ante la hipótesis de una eventual extensión del conflicto que pudiera afectar los envíos, Brítez consideró que no existe un mercado alternativo capaz de sustituir la demanda de Medio Oriente.
En declaraciones a Misiones online insistió en que el consumo no se detendrá y que la industria siempre encuentra los medios para abastecer a sus clientes, incluso en contextos adversos.
En esa línea, recordó experiencias previas para reforzar su llamado a la calma. “La yerba de una u otra manera se va a seguir consumiendo, pues la gente en esos lugares, más allá de que haya un conflicto, la vida continúa y el consumo de yerba va a haber. Nosotros hemos estado enviando a Siria cuando Siria estaba con un conflicto interno muy grande, pero se seguía vendiendo yerba. De alguna u otra manera siempre se llega, se pueden hacer transbordos, no sé, pero hay forma, siempre de alguna manera llegan los productos a su destino”, concluyó.
Paralización de envíos
Empresas exportadoras debieron suspender embarques hacia Siria ante la interrupción de reservas marítimas y la incertidumbre sobre las rutas comerciales. Uno de los casos más concretos es el de la empresa Yerba Don Omar, cuyo titular, el empresario misionero Omar Kassab, confirmó que debieron frenar momentáneamente la producción destinada al mercado externo tras recibir la notificación de que las navieras dejaron de tomar reservas para la región.
“Recibimos un llamado de la naviera avisando que no se toman más reservas. Es lo único que tenemos hasta ahora, pero tuvimos que parar la producción momentáneamente para ver hasta cuándo dura esto”.
Kassab exporta unos 20 contenderos de yerba mate canchada por mes a Siria, el principal mercado internacional para el producto argentino.
Siria es históricamente el mayor importador de yerba mate del mundo, debido al consumo arraigado en comunidades de origen sirio y libanés que adoptaron la bebida durante los procesos migratorios hacia Sudamérica y luego la reintrodujeron en Medio Oriente.
Kassab advirtió que el problema no se limita a su empresa, sino que podría afectar a toda la cadena exportadora si la situación se prolonga. “Si esto va para largo, ahí sí sería un grave problema porque nadie va a poder exportar. Ni nosotros ni ninguna empresa va a poder cargar para Siria”, sostuvo.
El empresario explicó que la decisión de frenar las reservas marítimas responde principalmente a motivos de seguridad ante la expansión del conflicto en la región. “La guerra siempre se sabe cuándo empieza, pero no cuándo termina ni cómo termina. Las navieras, por seguridad, tomaron la decisión de frenar las cargas”.