Nuevo esquema de subsidios energéticos: quiénes podrán acceder y bajo qué condiciones
El Gobierno eliminó la segmentación por ingresos y creó un nuevo régimen de subsidios focalizados para luz y gas, que exigirá inscripción previa y evaluaciones socioeconómicas para acceder a la asistencia estatal.
Foto: Archivo MDZ
El Gobierno nacional avanzó con una profunda reestructuración del esquema de subsidios energéticos al eliminar el sistema de segmentación por niveles de ingresos y reemplazarlo por un nuevo régimen focalizado. A través del Decreto 943/2025, el Ejecutivo puso fin a los niveles N1, N2 y N3 y creó el Sistema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que comenzará a regir plenamente a partir de 2026.
La medida marca el cierre definitivo de la etapa transitoria iniciada en 2024 y consolida un cambio de paradigma: desde ahora, los subsidios dejarán de ser automáticos y solo alcanzarán a los hogares que soliciten la asistencia y acrediten condiciones socioeconómicas que justifiquen la ayuda estatal. El objetivo central es reducir el gasto público, evitar distorsiones y garantizar que los beneficios lleguen únicamente a quienes no pueden afrontar el costo pleno de la energía.
Te Podría Interesar
Con el nuevo esquema, el acceso al subsidio quedará limitado a los hogares cuyos ingresos no superen el equivalente a tres Canastas Básicas Totales para un hogar tipo, según los valores del INDEC. También se contempla la continuidad de la asistencia para sectores específicos, como familias con Certificado de Vivienda del ReNaBaP, veteranos de Malvinas y hogares con personas con discapacidad, aunque estos últimos quedarán sujetos a evaluaciones periódicas. Al mismo tiempo, el decreto habilita a la Secretaría de Energía a excluir del beneficio a quienes presenten inconsistencias patrimoniales o ingresos no declarados.
El SEF unificará todos los subsidios nacionales vinculados al consumo energético. Incluirá la electricidad, el gas natural por redes, el gas propano indiluido y las garrafas de GLP, lo que implica la absorción y posterior desaparición del Programa Hogar. Además, se elimina la Tarifa Social Federal de Gas, con el argumento de evitar superposiciones y desigualdades en el esquema de asistencia.
En cuanto a los consumos subsidiados, el decreto fija topes mensuales. Para la electricidad, se subsidiarán hasta 300 kWh en los meses de mayor demanda y 150 kWh en los meses de menor consumo, con la posibilidad de ajustes regionales según las condiciones climáticas. En el caso del gas, se mantendrán los bloques vigentes por zona, pero todo consumo que exceda esos límites se facturará a precio pleno.
Respecto al nivel de ayuda, el nuevo régimen prevé una bonificación general del 50% sobre el consumo base tanto para electricidad como para gas. A ello se suma una bonificación extraordinaria y transitoria de hasta el 25% durante 2026, pensada para amortiguar el impacto del cambio y evitar subas abruptas en las facturas. Esa asistencia adicional se irá reduciendo de manera gradual a lo largo del año.
La Secretaría de Energía será la autoridad de aplicación del sistema y contará con amplias facultades para revisar padrones, modificar bloques subsidiados, cruzar información fiscal y patrimonial y coordinar controles con otros organismos del Estado. El esquema deja en claro que el subsidio no será permanente ni garantizado, sino revisable y condicionado.

