Presenta:

Llevó su pasión musical al vino, lidera una bodega de élite y hoy es el mejor enólogo de Argentina

Se trata de Germán Di Césare, quien está al frente de Trivento y hace algunos días fue nombrado el Enólogo del Año por parte de Tim Atkin.

Germán Di Cesare Bodega Trivento (2).jpg
Rodrigo D'Angelo / MDZ

Cuando comenzó su camino en la esquina de Ruta 60 y Jerónimo Ruíz de Maipú hace 23 años, Gernán Di Cesare no estuvo ni cerca de imaginar todo lo que se le venía después: dirigir la enología de Trivento, redescubrir el por qué llegó a dedicarse a hacer vino, tener uno de los malbecs más consumidos del mundo, y hasta convertirse en el mejor de los suyos en todo el país este 2025.

Pero sí, todo eso sucedió. Hoy dirige los rumbos enológicos de la bodega de capitales chilenos (perteneciente al gigante Concha y Toro), su Malbec Reserva ha sido en varias oportunidades la etiqueta en uno de los mercados más competitivos del mundo, como lo es el inglés, y hace algunos días, el crítico Tim Atkin lo eligió como el Enólogo del Año en su reporte anual para Argentina, luego de haber probado más de 1.700 vinos de casi 300 productores.

Y sobre su vocación, fue durante sus años en la bodega que pudo descubrir que la elección de la carrera estuvo vinculada a su pasión por la música argentina, el folklore. Al menos así lo contó en su entrevista con MDZ Online, donde habló de eso, cómo recibió el reconocimiento y muchas otras cosas.

Mirá la entrevista completa

Entrevista con Germán Di Césare, enólogo del año según Tim Atkin

-¿Cómo tomaste este reconocimiento?

-Con muchísimas felicidad y muchísima gratitud también. Me siento muy feliz y agradecido. Recibir una mención como esta de Tim Atkin, un periodista que respetamos muchísimo en Argentina por todo lo que él conoce, su trayectoria, y también en un momento del vino argentino donde hay muchísimos enólogos y los viticultores están trabajando con muchísima precisión y dando a conocer vinos increíbles.

La verdad que en ese contexto me pone muy feliz haber recibido este reconocimiento y también, como decía recién, viniendo de Tim, que es una persona que se ha especializado en nuestros vinos y que año a año nos visita y va incrementando su conocimiento. También porque es una opinión de una persona con una visión mundial, porque no solamente visita Argentina, sino que también conoce otras regiones. Creo que en cierta medida sus opiniones nos complementan y nos ayuda a tener una opinión más y por qué no mejorar algunas cosas. Así que super contento.

-¿Cómo llegaste al mundo del vino?

-Hace ya 23 años que estoy en Trivento trabajando y realmente creo que hace muy poquito me di cuenta por qué quería ser enólogo, después de tantos años transcurridos. Es una pregunta que normalmente mucha gente creo que les hace a los enólogos y a mí personalmente también.

Tiene que ver con mi lado cercano a la música y a las raíces de Mendoza, el folklore, la tradición. Crecí en parte de mi infancia y adolescencia con mucho contacto con gente en el campo, gente en el viñedo y siempre me llamó mucho la atención la presencia del vino como un personaje cultural en en nuestra tradición y en esos lugares, en las fincas, en el campo, en los viñedos y en la música.

Creo que con el tiempo me di cuenta de que fui a buscar la raíz de esa mística propiamente haciendo el vino, para tratar de entender ese poder que tiene como personaje en nuestra cultura. Creo que ese es el motivo principal.

-Tanto la música como el vino tienen su proceso creativo y artístico, hasta son un modo de expresión, ¿cómo llevás esa musicalidad a los vinos?

-Creo que puede ser muy personal de cada una de las personas que que puedan hacer alguna interpretación de esa ciencia y de ese arte, porque la enología también tiene mucha ciencia. Creo que la mayoría de nosotros nos enfocamos en estudiar y en profundizar los procesos que tienen que ver justamente con todo esto que nos mueve, una ciencia que estudia los suelos, cómo funcionan las plantas, cómo se expresan los frutos en determinado lugar… Eso creo que tiene una gran base y un fundamento súper técnico y súper teórico de esta ciencia que amamos, pero después está la parte sensitiva y creo que ahí es donde los distintos actores juegan con extrema sensibilidad de poder apreciar cómo se van construyendo los distintos lugares, las distintas variedades.

Creo que eso también es muy particular, porque creo que un mismo lugar y un mismo viñedo puede tener dos o tres visiones o personas o actores distintos. Seguramente hay una esencia que se va a mantener, pero se va a trasladar en una expresión totalmente distinta.

-Dijiste que hace 23 años entraste a Trivento, ¿se imaginaba ese joven que hoy iba a ser considerado el mejor de Argentina?

-No, para nada. Sí desde el primer momento en que empecé a hacer vino, y sin saberlo, porque no sabía cómo funcionaba una bomba, una prensa neumática y no sabía una infinidad de cosas, mis primeras sensaciones en bodega fueron de las sensoriales, de relacionar algo bueno con algo auténtico, con un aroma preciso, con un aroma que me despertaba, una sensación de “acá está pasando algo”.

Esos primeros pasos siempre fueron muy relacionados a lo sensorial, a lo sensitivo y también he relacionados con algo que sigo manteniendo desde ese primer momento hasta ahora y que creo que voy a seguir manteniendo en el futuro y que tiene que ver también con una forma de vivir, de superarse, de ser perseverante, de trabajar incansablemente, de buscar lo mejor siempre, de no conformarme con hasta donde hemos llegado. También de reconocerse ignorante cuando uno no sabe algo y poder preguntar, poder aprender y sobre eso construir.

Con esa línea de movimiento creo que ha transcurrido mi camino. Y también, algo que me parece importante, con mucha flexibilidad. Me acuerdo que desde esos inicios hasta ahora han transcurrido muchas cosas en todos los aspectos de la industria, en todos los aspectos de hacer vino: desde lo que concebíamos hace 10 años como un momento óptimo para cosechar basados en una línea que veníamos estudiando y volcando a los vinos, como ahora cambiar de ese paradigma de días previos, los usos de la madera, técnicas de distintas tecnologías… Creo que esa flexibilidad y ese cambio va acompañando a uno con ese crecimiento y que también ha ido de la mano con lo que ha ido pasando en el contexto del vino argentino.

-El trabajo de los enólogos es desafiante, porque tienen que pensar hoy vinos que se van a tomar dentro de, quizás, muchos años. ¿Cómo se combina esa visión de futuro con estar también en el presente?

-Eso creo que se basa mucho en una estrategia que se trabaja puertas adentro no solamente con el área de enología, o precisamente un equipo enológico, sino que ya es transversal a todo un equipo de trabajo con una mirada amplia de lo que está sucediendo en el mundo del vino, de a dónde podemos apostar con nuestro estilo.

En base a eso empezamos a tomar decisiones más concretas que se bajan a la bodega y al viñedo para poder preparar un determinado lugar o para entender el potencial que te da una finca o una parcela en virtud de la búsqueda de eso que vos estabas desafiando a hacer, el mejor vino de la bodega o un vino que sea súper exitoso en todos los mercados o en todos los países, porque tiene un determinado estilo, un determinado equilibrio que muestra Mendoza, pero al mismo tiempo muestra un varietal y también va con lo que está buscando un consumidor al momento de elegir tomar un vino.

Creo que se conjugan muchísimas expectativas, muchísimos pensamientos, sueños y para mí es un gran trabajo en equipo. Eso es algo que ha sido un eje muy importante o un pilar muy fundamental de Trivento como empresa, compañía y también del equipo que formamos entre todos los que somos parte de la bodega.

-Han estado con varias novedades estos meses…

-Hemos estado saliendo con muchísima fuerza en una línea que queremos muchísimo que es la línea Golden Reserve. Hemos tenido la posibilidad de crear dos vinos, uno ampliando los distintos varietales que ya teníamos en la línea, que empezamos con el Malbec, después pusimos foco en Chardonnay, Cabernet Franc y Cabernet Sauvignon, y el lanzamiento que estamos haciendo ahora es un blend de Malbec y Cabernet Franc 100% del Valle Uco. Es un 80% Malbec de Paraje Altamira y de Chacayes, en esa combinación de lugares para el Malbec, y el 20% de Cabernet Franc 100% de Paraje Altamira, buscando poner en valor los dos varietales, buscando poner en valor el Cabernet Franc como una variedad que se da muy bien en Mendoza, en Argentina con vinos de de muchísimo carácter, muchísima identidad y que se casa muy bien con el Malbec. Es una variedad que se junta con el Malbec y forman algo sensacional, se complementan súper bien. De esa manera también buscamos poder atraer a más consumidores a otro varietal de la mano del Malbec que se da super bien en Mendoza.

Después tenemos algo muy particular, que es nuestro primer DOC, a raíz de una compra de una nueva bodega que hicimos en el año 2020. Trivento tuvo la posibilidad de adquirir una nueva bodega, una icónica en el corazón de Luján en el distrito de Mayor Drummond, construida en 1940 sobre la calle San Martín o la calle Cervantes, que era de la gran familia Baldini, una familia tradicional mendocina. A raíz de esa compra pudimos ingresar en la DOC de Luján de Cuyo, que a partir del 2021 tuvo su resurgimiento, se renovó el directorio, se han renovado las bases, han ingresado nuevas bodegas miembros y fuimos parte de esa corriente de seguir empujando la DOC.

Y, ¿cómo no vamos a tener nuestro nuestro vino DOC siendo miembro de esta denominación de origen? Así que ahora hemos lanzado un Malbec DOC, también de la línea Golden Reserve, de un viñedo que está en Vistalba, plantado en 1915. Está elaborado, criado y embotellado en esta nueva bodega.

-Tim Atkin es un referente del mercado inglés, donde ustedes son muy fuertes. ¿Cómo trabajan la estrategia comercial en Gran Bretaña y el resto del mundo?

-La estrategia comercial se basa primero que nada en tener un gran vino. Nuestro estilo de vino es transversal a todos los países. Con nuestro Malbec Reserva creo que el éxito que ha tenido este gran vino tiene que ver con el pilar de nuestra uva, nuestros viñedos, nuestras bodegas con muchísima tecnología que nos permiten aprovechar todo el potencial que tenemos de una manera muy precisa, cuando hablamos de un gran vino en el sentido de su amplia distribución. Y por último el equipo, es fundamental, está sumamente comprometido en los viñedos, en las bodegas. Después, obviamente, en todo lo que sigue en la estructura de cómo salir a vender, cómo comercializar, cómo se va a mostrar ese vino.

Ahí hay una estrategia muy clara de querer ser el Malbec argentino más vendido de todo el mundo y para eso es necesario tener un gran Malbec. Creo que ha sido muy importante esa filosofía, con consistencia, con constancia durante todos estos años y sobre todo en Inglaterra donde es un mercado muy abierto a todos los vinos del mundo. Hemos conseguido lograr ese nivel de presencia y competitividad y consistencia simplemente basados en eso.

De esto que parece tan sencillo, de establecer un motivo, hay que llevarlo a cabo. Sin lugar a dudas no es algo sencillo, pero cuando nos alineamos a trabajar por ese bien en común, la verdad que nos hemos dado cuenta que somos superpotentes en ese sentido y tenemos todo el apoyo de una gran compañía que nos permite enfocarnos a trabajar de esa manera, hacer las cosas súper bien y llegar a la mesa de esos consumidores con con un gran producto, un gran vino.

-Nombrás mucho al equipo y sabemos que es muy importante, pero sacando eso de lado… ¿Por qué crees que Tim Atkin te eligió como el enólogo del año?

-Creo que eh Tim ha podido apreciar, probablemente, él me lo ha dicho varias veces, un entendimiento de lugares, de parcelas, de lo que pasa en determinados sitios, con una visión bien firme de lo que le estoy transmitiendo o lo que le he transmitido. En los últimos años, de compartir mucho sus visitas, creo que él ha notado la consistencia y la perseverancia en en en poder llevar a adelante esa visión hecha vino. Creo que eso ha sido lo que él también siempre me ha transmitido con sus palabras, con sus devoluciones, así que creo que por ahí va.