La silla eléctrica del ministerio de Economía: el récord que puede quebrar Luis Caputo
El ministro de Economía, Luis Caputo, se acerca a un récord histórico, aunque aún le queda más de un año para lograrlo.
Javier Milei y Luis Caputo, una dupla quedará en la historia
Foto: @LuisCaputoAREn la Argentina, el Ministerio de Economía nunca fue un cargo cualquiera. A lo largo de casi dos siglos funcionó como una suerte de termómetro de las crisis políticas y económicas: cuando la inflación se descontroló, cuando faltaron dólares, cuando estalló una crisis cambiaria o cuando el Gobierno necesitó cambiar de rumbo, el ministro de Economía estuvo entre los primeros funcionarios en quedar expuestos.
La historia muestra esa tradición de inestabilidad. Desde 1958, cuando se creó formalmente el Ministerio de Economía, pasaron más de 60 titulares por la cartera y el promedio de permanencia se ubicó en torno de un año. La denominación del ministerio cambió varias veces —Hacienda, Economía, Economía y Obras y Servicios Públicos, Economía y Finanzas Públicas, Hacienda—, pero la característica principal permaneció: pocos ministros consiguieron construir una gestión prolongada.
Aunque muchos dudan de su permanencia en el Gobierno, Luis Caputo podría romper algunas marcas en la silla del Ministerio de Economía. Asumió el 10 de diciembre de 2023, junto con Javier Milei, y este 5 de septiembre de 2026 alcanza los 1000 días consecutivos en el cargo. El dato resulta particularmente significativo porque, desde el retorno de la democracia, ningún ministro había logrado permanecer durante todo un período presidencial. La lista histórica muestra hasta qué punto el puesto se convirtió en un fusible político.
Salaberry y Cereijo, los ministros récord de Yrigoyen y Perón
Para encontrar a los dos únicos ministros que completaron un mandato presidencial democrático hay que retroceder más de un siglo. Domingo Salaberry acompañó a Hipólito Yrigoyen durante toda su primera presidencia, entre 1916 y 1922. Fue el primer ministro de Hacienda que consiguió permanecer desde el comienzo hasta el final de un mandato presidencial completo.
El segundo caso fue Ramón Antonio Cereijo. Durante los seis años de la primera presidencia de Juan Domingo Perón, entre el 4 de junio de 1946 y el 4 de junio de 1952, Cereijo permaneció al frente de Hacienda durante todo el período. Desde entonces, ningún ministro de Economía consiguió repetir la marca.
No es un dato menor que ambos casos correspondan a períodos presidenciales de seis años. La Constitución establecía entonces una duración mayor que los cuatro años vigentes desde 1994. Eso hace todavía más exigente la comparación con los ministros posteriores.
El tercer caso es José Alfredo Martínez de Hoz, quien permaneció durante los cinco años de la presidencia de facto de Jorge Rafael Videla, entre 1976 y 1981. Como participante de la dictadura militar, destacó por ser el ministro de Economía que mayor poder concentró y el responsable de un quiebre histórico de la economía argentina, con el ingreso definitivo del país al capitalismo neoliberal.
La larga lista de ministros que no llegaron
Después de Cereijo, la historia cambió. Golpes de Estado, renuncias presidenciales, crisis económicas, fallecimientos y conflictos internos del Gobierno interrumpieron una y otra vez las gestiones de los ministros.
José Ber Gelbard ofrece uno de los casos más singulares. Fue ministro de Economía durante cuatro presidencias consecutivas —Héctor Cámpora, Raúl Lastiri, Juan Domingo Perón y María Estela Martínez de Perón—, pero nunca llegó a completar un mandato presidencial. Su permanencia entre 1973 y 1974 lo convirtió en una figura excepcional por la cantidad de presidentes a los que acompañó, aunque no por la duración de una única gestión.
La inestabilidad se volvió particularmente evidente durante las décadas siguientes. Durante la última dictadura, además de Martínez de Hoz, hubo ministros con fuerte peso político y económico, como Roberto Alemann y Lorenzo Sigaut, quienes completaron los cortos gobiernos de Viola y Galtieri.
Los ministros de Raúl Alfonsín más reconocidos fueron Bernardo Grinspun y Juan Vital Sourrouille, que se convirtió en uno de los ministros más longevos de la democracia: estuvo 1.500 días, desde febrero de 1985 hasta marzo de 1989. Fue el responsable del Plan Austral, uno de los grandes programas de estabilización de la historia argentina reciente.
El caso más notable de permanencia y reconocimiento, no obstante, fue Domingo Cavallo. Llegó al Ministerio de Economía en enero de 1991, cuando Carlos Menem llevaba poco más de un año en la Casa Rosada. Permaneció hasta agosto de 1996 y volvió a ocupar el cargo durante la crisis de 2001, bajo Fernando de la Rúa.
En su primera etapa estuvo más de cinco años al frente de la economía y quedó asociado a la Convertibilidad, el programa que terminó con la hiperinflación y mantuvo durante varios años la paridad entre el peso y el dólar. Su segunda gestión, en cambio, terminó en el derrumbe de diciembre de 2001. Sumando sus dos períodos, Cavallo acumuló más de 2.200 días como ministro, aunque distribuidos entre dos gobiernos.
El otro ministro que consiguió una permanencia extraordinaria durante la democracia fue Roberto Lavagna. Asumió en abril de 2002, durante la presidencia de Eduardo Duhalde, y continuó durante los primeros años de Néstor Kirchner hasta noviembre de 2005. Permaneció alrededor de 1.315 días y quedó asociado a la salida de la crisis de 2001, la recuperación económica y la reestructuración de la deuda.
Durante los gobiernos kirchneristas se sucedieron Felisa Miceli, Miguel Peirano, Martín Lousteau, Carlos Fernández, Amado Boudou, Hernán Lorenzino y Axel Kicillof. Algunos permanecieron varios años, pero ninguno completó el período presidencial.
Boudou duró 883 días y dejó el ministerio para convertirse en vicepresidente. Kicillof permaneció 750 días y terminó su gestión junto con el mandato de Cristina Kirchner.
La experiencia de Mauricio Macri fue todavía más fragmentada. Alfonso Prat-Gay duró poco más de un año; Nicolás Dujovne permaneció alrededor de 2 años y 7 meses, mientras que Luis Caputo tuvo una primera experiencia en el área económica como ministro de Finanzas durante 2017 y parte de 2018, antes de regresar como titular de Economía con Milei en 2023.
La crisis de 2001 llevó la rotación al extremo. Entre diciembre de 2001 y enero de 2002 llegaron a sucederse tres ministros en pocas semanas: Nicolás Gallo, Jorge Capitanich, en carácter interino, y Rodolfo Frigeri. La situación reflejaba el colapso simultáneo del Gobierno, el sistema cambiario y la política económica.
La etapa Alberto Fernández tampoco escapó a la tradición. Martín Guzmán permaneció 935 días antes de renunciar en julio de 2022. Su salida fue seguida por Silvina Batakis, que permaneció apenas un mes, y Sergio Massa, quien asumió en agosto de 2022 y permaneció hasta el final del gobierno, en diciembre de 2023.
El récord que aún lo logró quebrar Caputo
En ese contexto histórico debe analizarse la permanencia de Luis Caputo. Asumió el mismo día que Milei y continúa en el cargo cuando el Gobierno transita el tercer año de gestión. El Ministerio de Economía confirmó oficialmente que su período comenzó el 10 de diciembre de 2023 y continúa vigente.
Con 1000 días consecutivos, ya superó ampliamente las permanencias de varios ministros considerados particularmente estables durante la democracia y se aproxima al territorio ocupado por los ministros que marcaron las grandes etapas económicas del país.
Desde 1952 ningún ministro de Economía logró acompañar durante todo un mandato presidencial a quien lo designó. Desde 1983, ninguno pudo hacerlo.
Eso significa que, si Caputo permanece hasta el 10 de diciembre de 2027, no solamente habrá cumplido cuatro años consecutivos al frente del Ministerio de Economía. Se convertirá en el primer ministro de Economía de la democracia argentina en completar íntegramente un período presidencial de cuatro años junto con el presidente que lo designó.
Lo más impesionante, sin embargo, es la condición en la que llaga. Los ministros de Economía argentinos históricamente abandonaron sus cargos en momentos de crisis o cuando el presidente necesitó modificar el rumbo. Caputo atravesó una transformación profunda del régimen económico con un fuerte ajuste y un proceso de desregulación, modificación del esquema cambiario, cambios en el sistema tributario y apertura comercial. Algo que podría prefigurarse como imposible de soportar.
Sin embargo, bajo el paraguas de un Javier Milei que sostiene a capa y espada su programa económico, parece cada vez más factible que Caputo cierre su gestión con el récord de ser el único ministro de Economía de la democracia pos dictatorial en completar un periodo presidencial.




