La letra chica del millonario acuerdo que pone a Mendoza en el mapa mundial del cobre
BHP, la minera más grande del mundo, logró un acuerdo con Kobrea para sumarse en la exploración del Distrito Minero Malargüe Occidental. Todos los detalles.
Kobrea posee siete proyectos en Malargüe. De esos, cuatro podrán ser elegidos por BHP si se cumplen las condiciones.
Mendoza ha sido protagonista de una de las noticias mineras del año. Es que la canadiense Kobrea Exploration selló una alianza con BHP Metals Exploration, la división exploratoria de la mayor productora de cobre del planeta, para avanzar sobre sus proyectos en el Distrito Minero Malargüe Occidental (DMMO).
El anuncio, que no solo representa un respaldo a potencial minero del sur mendocino, sino que también coloca a la provincia en el mapa mundial del cobre, habla de un pago inicial de US$3 millones y de inversiones potenciales que podrían alcanzar los US$168 millones, pero detrás de esos números hay una estructura contractual mucho más compleja.
“Lo que se publicó es una cosa muy resumida”, explicó a MDZ Online Mario Castelli, presidente de Kobrea Argentina. “El acuerdo lo negociamos durante cinco meses, desde la PDAC de Toronto, con abogados de Australia, Vancouver y Toronto. El documento final tiene 218 páginas entre el contrato y todos sus anexos. Para el comunicado que exige la Bolsa se resumieron apenas algunos puntos y eso hizo que muchas cosas se interpretaran mal”, aclaró.
La principal aclaración tiene que ver con el alcance del acuerdo. Aunque BHP desembarca en Mendoza, Kobrea seguirá siendo la operadora de los proyectos durante, como mínimo, los próximos dos años. “Nosotros seguimos adelante con el proyecto como veníamos. Tenemos financiamiento y las propiedades siguen siendo nuestras. Esto es un capítulo muy importante para Kobrea, pero no significa que BHP tome el control de la exploración desde mañana”, explicó Castelli.
Un acuerdo por etapas
Si bien en el comunicado oficial se explicó que BHP podrá quedarse con el 75% de cuatro proyectos, ese escenario está lejos de ser automático. La primera etapa consiste en un aporte inicial de US$ 3 millones y un programa de exploración financiado por la minera australiana. Mientras tanto, Kobrea continuará desarrollando los trabajos de campo y profundizando la información geológica del distrito.
La empresa canadiense ya identificó entre 12 y 14 posibles sistemas de pórfidos de cobre, distribuidos en más de 700 kilómetros cuadrados que abarcan siete proyectos mineros en Malargüe. A partir de esa información, recién en los próximos años se definirán cuáles serán los proyectos sobre los que BHP decidirá avanzar.
“Nosotros tenemos entre 12 y 14 eventuales pórfidos. Después los geólogos van a definir cómo se agrupan en proyectos. De esos proyectos, BHP tendrá el derecho de elegir hasta cuatro. No está definido hoy cuáles serán”, explicó Castelli.
Cuándo entra BHP
La posibilidad de que la multinacional alcance una participación del 75% también depende del cumplimiento de distintos hitos de inversión. “Si ponen menos de 20 millones de dólares y deciden retirarse, no reciben absolutamente nada”, detalló el presidente de Kobrea Argentina.
Entre los US$ 20 millones y los US$ 40 millones, la compañía únicamente podrá acceder, bajo determinadas condiciones contractuales, a un esquema de regalías. Recién cuando complete una inversión mínima de US$ 40 millones en un proyecto podrá ejercer la opción para adquirir el 75% de esa iniciativa y conformar una sociedad conjunta con Kobrea, que conservará el 25%.
Todo ese proceso podrá extenderse durante un plazo máximo de ocho años. “La exploración sigue siendo de Kobrea. Después veremos si BHP decide asumir la operación técnica, pero eso recién se evaluará más adelante”, sostuvo Castelli.
La exploración ya está en marcha
Más allá del anuncio, la actividad en Malargüe lleva años en ejecución. Kobrea ya realizó su primera campaña en El Perdido, donde la exploración quedó interrumpida únicamente por las condiciones climáticas propias de la alta montaña. “El campamento quedó instalado. Estamos pagando el stand by para no tener que volver a movilizar todo cuando el clima permita regresar. La intención es continuar apenas se pueda”, indicó Castelli.
En paralelo, la empresa espera obtener las autorizaciones necesarias para comenzar a trabajar sobre El Destino, otro de los proyectos incluidos dentro del Distrito Minero Malargüe Occidental. “Nosotros nunca nos hemos demorado. Hemos presentado toda la documentación y ahora necesitamos que el Gobierno vaya aprobando los permisos para seguir perforando. Si no perforamos y no tenemos resultados, este negocio no funciona”, afirmó.
Mucho más que US$ 168 millones
La cifra que más llamó la atención fue la inversión potencial de US$ 168 millones. Sin embargo, Castelli remarcó que ese número representa únicamente un escenario posible y dependerá exclusivamente de los resultados geológicos.
“La minería funciona así. La mayoría de los proyectos terminan en nada porque la exploración demuestra que no hay un depósito económicamente viable. Acá lo importante es que tenemos varios proyectos y muchos objetivos de exploración, lo que aumenta las posibilidades de encontrar un gran sistema”, explicó.
El ejecutivo de Kobrea recordó que los proyectos de cobre demandan décadas de trabajo antes de convertirse en una mina y puso como ejemplo distintos desarrollos internacionales que llevan más de 30 años de exploración y cientos de millones de dólares invertidos antes de llegar a una etapa de factibilidad.
Mendoza entra al radar de las grandes mineras
Más allá de los plazos, Castelli consideró que el verdadero valor del acuerdo está en el mensaje que envía al mercado internacional. “BHP es una empresa con una capitalización bursátil de unos 208.000 millones de dólares. Somos una junior, pero conseguimos reunir estas propiedades y demostrar su potencial. Lo importante es que hoy la compañía número uno del mundo ya está trabajando en Mendoza”, destacó.
Para la provincia, el desembarco de BHP representa un nuevo respaldo al potencial geológico del Distrito Minero Malargüe Occidental y consolida el interés de las grandes compañías por una región que busca posicionarse como una nueva frontera para la exploración de cobre en Argentina.
De todas maneras, Castelli dejó una advertencia que también refleja el desafío que enfrenta Mendoza: “Tener a la empresa número uno del mundo es una noticia extraordinaria. Ahora hay que hacer que las cosas funcionen y que los proyectos puedan avanzar. Porque si una compañía como BHP decide irse, también sería una muy mala señal para la provincia”, concluyó.