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La inversión real creció 11,3% interanual en septiembre, impulsada por la maquinaria importada

La inversión bruta dio un salto en maquinaria y equipos con un crecimiento del 22%, con una incidencia casi total de importaciones.

Crece la inversión interna.

Crece la inversión interna.

Archivo MDZ

La inversión bruta interna mensual mostró en septiembre de 2025 un aumento del 11,3% en términos reales respecto del mismo mes del año anterior, según el informe elaborado por el Observatorio de la Inversión de OFJ, la consultora de Orlando Ferreres. Medida en dólares, la inversión total alcanzó los US$ 7.929 millones, consolidando un nuevo mes con datos positivos, aunque con señales de desaceleración en algunos sectores clave.

El principal motor del crecimiento volvió a ser la inversión en maquinaria y equipos, que registró una suba interanual del 22,1% y acumula en los primeros nueve meses del año un incremento del 40,4%. Sin embargo, el dinamismo estuvo concentrado casi exclusivamente en importaciones, que crecieron 40,6%, mientras que la maquinaria nacional cayó levemente 0,1%, marcando el primer resultado negativo en más de un año.

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¿Qué pasa con la construcción?

En contraste, la construcción mantuvo una tendencia más débil. Durante septiembre, la inversión en este sector se redujo 0,6%, encadenando la cuarta caída en los últimos cinco meses. Aun así, el acumulado entre enero y septiembre muestra una expansión de 3,2%, aunque con una clara pérdida de impulso frente al año anterior.

Los analistas del informe advirtieron que la estructura actual de la inversión se apoya cada vez más en la importación de bienes de capital, mientras que la producción local muestra signos de estancamiento. A su vez, señalaron que la expectativa sobre la evolución del tipo de cambio es hoy uno de los principales factores que guía las decisiones de compra de maquinaria y equipos.

En ese contexto, un escenario de mayor estabilidad cambiaria y de orden macroeconómico —aunque favorable para el crecimiento a largo plazo— podría derivar en una moderación de las inversiones en el corto plazo, especialmente ante un nivel de actividad y consumo interno que continúan sin mostrar señales claras de recuperación.