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La actividad económica mostró un leve repunte en agosto, pero no alejó el riesgo de recesión

Pese a un leve crecimiento mensual de 0,7%, la actividad económica se mantiene en rojo y persiste la posibilidad de una recesión técnica.

Industria automotriz

Industria automotriz

Volkswagen

Luego de la fuerte caída del mes de julio, la economía argentina mostró en agosto una tibia señal de recuperación. Según el reciente informe del Índice Líder de Actividad (ILA) elaborado por la consultora Analytica, el nivel de actividad económica experimentó un crecimiento mensual del 0,7% desestacionalizado. Sin embargo, apenas logra recuperar una cuarta parte de lo perdido durante el mes previo, manteniendo a la economía en los escalones más bajos del año y registrando un retroceso interanual del 1,2% en comparación con agosto de 2025.

La mejora observada se concentró en sectores puntuales de gran peso industrial, pero no logró expandirse al conjunto de la economía. La falta de acompañamiento por parte del consumo masivo, el crédito privado y la construcción evidencia una recuperación frágil y despareja.

Mejora en las industrias automotriz y siderúrgica

El comportamiento favorable de agosto estuvo liderado por el complejo automotriz, que logró revertir el fuerte desplome anotado en julio. La producción de vehículos: registró un salto mensual del 14,2%, las ventas a concesionarios ascendieron un 5% y los patentamientos de automóviles subieron un 3,1%, mientras que los de motocicletas avanzaron un 4,4%.

En la misma línea, la siderurgia de productos planos y los bienes durables aportaron con una mejora en acero laminado en frío del 27,1%, acero plano del 14,5% y producción de hierro con 14,4%. En la categoría de durables, la fabricación de calefones y termotanques se incrementó un 13,2%.

Por su parte, el agro y la agroindustria sumaron de manera marginal. El Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR) avanzó un 1,1% mensual, alcanzando un nuevo máximo histórico impulsado por las labores de siembra de girasol en el NEA y la aceleración de la cosecha de maíz. La molienda de oleaginosas (+4,4%) y la producción de aceites (+3,8%) también mostraron variaciones positivas.

Construcción, consumo y crédito sin reacción

Sin embargo, la economía en su conjunto no mostró mejoras sustanciales. Sectores clave de la demanda interna continuaron mostrando cifras rojas. La construcción continúa sin consolidar un piso. Si bien el consumo de cemento anotó una mejora marginal del 1%, el Índice Construya cayó un 3,5%. Reforzando esta señal de debilidad, la producción de acero no plano (asociado a la construcción) se hundió un 17,4%, representando la mayor caída del relevamiento.

En cuanto a consumo e ingresos, el registro de recaudación del IVA mostró un marcado descenso del 5,2% mensual, mientras que el Índice de Confianza del Consumidor de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) retrocedió un 5,9%.

Los préstamos al sector privado, en tanto, cayeron un 1% mensual, interrumpiendo la mejora registrada durante el mes de julio.

En el frente externo se observó una parcial recomposición, con alzas en las importaciones (3,4%) y en las exportaciones de bienes (2,1%).

El fantasma de la recesión técnica

El leve repunte de agosto no alcanza a compensar el severo deterioro registrado en julio, mes en el que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE-INDEC) se contrajo un 2,9% mensual desestacionalizado —la caída más pronunciada desde la post-pandemia— acumulando un descenso del 4,5% desde el pico registrado en marzo.

Durante julio, 13 de los 15 sectores de la economía arrojaron resultados negativos, encabezados por la Industria manufacturera (-5,0%), el Comercio (-4,6%), la Intermediación financiera (-4,8%) y la Construcción (-4,6%). En términos interanuales, el EMAE de julio cayó un 1,4%.

Analytica advierte sobre la fragilidad del escenario para el cierre del trimestre: si la actividad económica se estabilizara en septiembre en los mismos niveles de agosto, el tercer trimestre cerraría con una caída del 2,5% respecto al segundo trimestre. Para evitar entrar formalmente en una recesión técnica, el nivel de actividad en septiembre tendría que experimentar un rebote extraordinario, superior al 7% mensual desestacionalizado.