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Guerra Estados Unidos - Irán: el CEO de Goldman Sachs sorprendido por reacción del mercado

Los mercados globales ya hablaron en las primeras ruedas tras el ataque de EE.UU a Irán. Para algunos la reacción fue tranquila pero el escenario es incierto.

El banco de inversión Goldman Sachs analizó el impacto de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y los riesgos que supone para la marcha de la economía global.

El banco de inversión Goldman Sachs analizó el impacto de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y los riesgos que supone para la marcha de la economía global.

El País

Los mercados mundiales están nuevamente bajo un contexto bélico que aún no saben hasta a dónde puede llegar y las primeras jornadas marcan una tónica teñida de cautela y cierto optimismo. En medio de los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán, las bolsas europeas vienen operando mayormente en baja a lo largo de la semana, aunque con mucha volatilidad.

El movimiento refleja principalmente un rebote técnico tras las fuertes caídas registradas en las últimas sesiones y una mayor calma en los mercados energéticos, mientras los inversores continúan evaluando las implicaciones del conflicto entre Estados Unidos e Irán.

Sin embargo, para uno de los referentes de Wall Street, el CEO de Goldman Sachs, David Solomon, la reacción del mercado lo ha sorprendido. Así lo expresó durante su participación en el “Australian Financial Review Business Summit” donde dijo que a decir verdad estaba sorprendido de cómo había reaccionado el mercado y creía que esa reacción fue más benigna de lo que se podría pensar, dada la magnitud del tema.

Hay que esperar

Solomon sostuvo que los mercados tardarán un par de semanas en digerir realmente las implicaciones de lo sucedido, tanto en el corto como en el medio plazo.

Además, ante el planteo de qué pasaría si este conflicto se prolongara, como, por ejemplo, si empezara a filtrarse en las cadenas de suministro de energía, o si tiene otros impactos que afecten la confianza y el comportamiento de los consumidores en diferentes partes del mundo, Solomon señaló que ésos son los aspectos que hay que vigilar y en este momento no se dispone de suficiente información ni datos para tener una visión clara.

El banquero, que es DJ como hobby, consideró que lo único que ocurre con seguridad cuando ocurre un evento como este es que la gente busca una prima de riesgo más alta para cualquier activo de riesgo en el que participen y por eso empiezan a revalorizar las cosas en el margen, “y ciertamente lo estamos viendo".

Wall Street

Vale señalar que el cierre alcista de las bolsas europeas fue impulsado también por el comportamiento de sectores cíclicos y financieros, que lideraron las subas tras las ventas previas. Además, parte del mercado considera que las caídas recientes habían sido excesivas en relación con el impacto económico real del conflicto, lo que ha favorecido el regreso de las compras tácticas.

Este comportamiento encaja con una dinámica que también se ha observado en Wall Street durante las últimas sesiones: los inversores están aprovechando las correcciones para volver a posicionarse, aunque persisten importantes dudas sobre la evolución del escenario geopolítico.

Según señalaban en Nueva York, los principales índices estadounidenses han mostrado una notable capacidad de recuperación tras las fuertes caídas intradía provocadas por las tensiones en Medio Oriente.

Activos en EE.UU.

Durante la jornada del martes, el Dow Jones llegó a perder más de 1.200 puntos en algunos momentos de la sesión. Sin embargo, las compras posteriores permitieron recortar gran parte de esas pérdidas y el índice terminó cerrando con un descenso cercano a los 400 puntos.

Un patrón similar se observó en el S&P 500 y en el Nasdaq, que llegaron a caer aproximadamente un 2,5% y un 2,7%, respectivamente, antes de cerrar con descensos inferiores al 1%. El lunes ya se había visto este mismo comportamiento, con compras de oportunidad que permitieron a los índices tecnológicos cerrar incluso con ligeras ganancias.

En otras palabras, pese al aumento de la incertidumbre geopolítica, el mercado sigue mostrando una notable disposición a comprar las correcciones.

La visión del J.P. Morgan

De todos modos, desde el banco estadounidense J.P. Morgan piden prudencia pese al rebote. A pesar de esta resiliencia del mercado, la mesa de operaciones del banco considera que todavía es pronto para asumir que el riesgo ha desaparecido. Los analistas del banco señalan que, tras los movimientos extremos registrados en los mercados globales, es probable que se produzca algún rebote de alivio.

Sin embargo, creen que ese repunte podría ser temporal mientras no exista una salida clara al conflicto. Según explican a sus clientes, el mercado sigue enfrentándose a varias incógnitas importantes como los objetivos cambiantes de EE.UU. en el conflicto, la falta de visibilidad sobre el liderazgo iraní, el riesgo de una escalada adicional en la región.

En ese contexto, consideran que los rebotes podrían ser posteriormente vendidos por el mercado mientras no exista un camino claro hacia la desescalada.

¿Dónde posicionarse según J.P. Morgan?

En este entorno, los estrategas de J.P. Morgan recomiendan mantener exposición a los activos que suelen beneficiarse en episodios de tensión geopolítica como Energía, impulsada por el repunte del petróleo, el dólar, que está actuando como activo refugio, el sector Aeroespacial y defensa, sectores que tienden a fortalecerse en escenarios de conflicto.

Panorama incierto

Lo cierto es que el comportamiento del mercado en los últimos días confirma una pauta clásica de los mercados financieros: las caídas generadas por shocks geopolíticos suelen atraer compras relativamente rápidas, especialmente cuando el impacto económico todavía es incierto.

No obstante, la advertencia de J.P. Morgan es relevante. Mientras no exista una visibilidad clara sobre la evolución del conflicto entre EE.UU. e Irán, es probable que el mercado continúe moviéndose en un entorno de alta volatilidad y rebotes intermitentes.

En este contexto, los sectores que históricamente presentan mejor comportamiento relativo son energía, defensa y materias primas, mientras que los segmentos más sensibles al ciclo como software o semiconductores podrían seguir mostrando episodios de mayor volatilidad si la incertidumbre geopolítica se prolonga.