Fuerte caída de la producción de la industria metalúrgica en enero: la preocupante cifra
La actividad de la industria metalúrgica derrapó un 6,2% en enero de mano de la paralización de la producción automotriz y las importaciones.
La industria metalúrgica tuvo un comienzo de año negativo
Noticias ArgentinasLa industria metalúrgica comenzó 2026 con una nueva contracción de su nivel de actividad. Según el último informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), en enero la producción registró una caída interanual del 6,2%, en un contexto de baja utilización de la capacidad instalada y deterioro del empleo.
El sector opera actualmente 17,9% por debajo de sus niveles máximos recientes, en valores comparables con los momentos más críticos de 2020. Si bien en la comparación mensual mostró una leve recuperación del 0,8% frente a diciembre, el rebote no alcanza para revertir la tendencia contractiva.
Uno de los datos más relevantes del relevamiento es la utilización de la capacidad instalada, que descendió al 40,6%. Se trata del registro más bajo de los últimos cuatro años y refleja, según la entidad empresaria, un uso muy limitado del aparato productivo.
El nivel de ociosidad evidencia la profundidad del enfriamiento industrial y consolida un escenario recesivo que atraviesa a casi todos los segmentos de la cadena metalúrgica.
El freno en la actividad también impacta sobre el empleo. En enero se verificó una disminución interanual del 2,7% en los puestos de trabajo del sector. En la comparación con diciembre, la caída fue del 0,3%, lo que confirma una tendencia descendente sostenida.
El presidente de Adimra, Elio Del Re, advirtió que la actividad “inicia el año en niveles históricamente bajos, con elevada capacidad ociosa y sin señales claras de reactivación”, y planteó la necesidad de una política industrial integral para revertir la situación.
Importaciones en aumento
El informe también remarca el crecimiento de las importaciones de productos metalúrgicos, que en diciembre —último dato disponible— aumentaron 14,8% interanual. En contraste, las exportaciones avanzaron 10,8%, una dinámica que no compensa el impacto del mayor ingreso de bienes del exterior en un mercado interno deprimido.
La combinación de consumo retraído y mayores importaciones configura un escenario adverso para la producción nacional, con efectos directos sobre la rentabilidad y el sostenimiento del empleo.
El deterioro alcanza a prácticamente todos los rubros. Entre los más afectados se destacan:
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Fundición: -17,8%
Otros productos de metal: -9,8%
Autopartes: -8,5%
Carrocerías y remolques: -6,8%
Equipo eléctrico: -5,5%
Maquinaria agrícola: -3,4%
Equipamiento médico: -2,6%
Bienes de capital: -0,6%
La fundición volvió a posicionarse como el segmento con mayor retroceso, mientras que maquinaria agrícola y carrocerías —que habían mostrado dinamismo en el primer semestre de 2025— profundizaron su desaceleración.
Impacto en las cadenas de valor
El análisis por cadenas productivas también confirma el carácter extendido de la contracción. Las mayores bajas se registraron en los sectores vinculados a la Construcción (-9,5%), Alimentos y bebidas (-8,2%), actividad Agrícola (-7,6%) y Automotriz (-7,4%).
Asimismo, los segmentos asociados a Energía eléctrica (-5,3%), Petróleo y gas (-4,4%), Minería (-3,8%) y Consumo final (-3,1%) continuaron en terreno negativo.
La caída de la actividad se replicó en las principales provincias industriales. Buenos Aires encabezó el retroceso con una baja del 8,4%, seguida por Córdoba (-6,1%) y Santa Fe (-3,2%). Mendoza (-2,2%) y Entre Ríos (-0,3%) mostraron descensos más moderados, aunque igualmente en terreno contractivo.