Fuerte baja de la liquidación de divisas de exportaciones del agro en agosto
Tras un julio récord y a pesar de la baja de retenciones de manera permanente, en el mes de agosto hubo un 55% de caída en la liquidación de divisas de exportaciones del agro.
La exportación de bienes agroindustriales cayeron en agosto, tras un julio récord.
ShutterstockLa liquidación de divisas del agro argentino registró una caída significativa en agosto, según datos de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC).
Las entidades, que representan el 48% de las exportaciones del país, informaron que las empresas del sector liquidaron US$ 1.818 millones lo que representa un 25% menos que en agosto de 2024 y una caída del 55% en comparación con el récord histórico de julio de 2025.
Pese a la baja mensual, el balance anual muestra un panorama positivo. Entre enero y agosto, la liquidación acumulada presenta un incremento del 32% en comparación con el mismo período de 2024. El sector atribuye este flujo constante a la reducción progresiva de los derechos de exportación, que han incentivado las ventas al exterior y el procesamiento industrial.
El peso de las exportaciones del agro
Las exportaciones del complejo oleaginoso-cerealero son fundamentales para la balanza comercial del país. En 2024, este sector, que incluye el biodiésel y sus derivados, aportó el 45% del total de las exportaciones argentinas, de acuerdo con datos del INDEC. Los principales productos de exportación son la harina y el aceite de soja, seguidos por el maíz.
La liquidación de dólares del sector agroexportador no se comporta de manera lineal. Está sujeta a una serie de factores volátiles, como los precios internacionales, las variaciones en las cosechas, las condiciones climáticas y las regulaciones externas. Por ejemplo, la liquidación se realiza con una anticipación de 30 días para los granos y hasta 90 días para los aceites y harinas. Esto hace que las comparaciones mensuales sean a menudo imprecisas y que los meses de menor cosecha, como agosto, naturalmente muestren cifras más bajas.
La dependencia de Argentina en las fluctuaciones de los precios internacionales para su crecimiento exportador sigue siendo un desafío, un punto que el sector destaca como una limitación para su expansión a largo plazo.

