Presenta:

Freno en los precios mayoristas: el índice de julio fue 0,8% según el Indec y Javier Milei festejó en redes

La suba mayorista de julio fue de 0,8%. En siete meses acumula 16,6% y contra julio de 2025 marca 31,1%, con rubros que se movieron en direcciones opuestas.

Javier Milei celebró la desaceleración de los precios mayoristas. 

Javier Milei celebró la desaceleración de los precios mayoristas. 

NA

La desaceleración de precios encontró en el segmento mayorista un punto de apoyo. Según difundió esta tarde el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el Índice de Precios Internos al Por Mayor (IPIM) avanzó 0,8% durante julio de 2026, un registro que repite el del mes previo y que deja al indicador anclado, por segundo mes consecutivo, en la franja baja de un dígito.

En perspectiva, el recorrido del año arroja una suba acumulada de 16,6% entre enero y julio, en tanto que la medición contra julio del año pasado trepa al 31,1%.

Ese 0,8% del nivel general, sin embargo, es apenas el promedio de un mes atravesado por movimientos que corrieron en direcciones opuestas según el rubro. El informe técnico del organismo detalla que la mercadería de origen local se encareció 0,8%, mientras que los bienes que ingresan del exterior treparon 0,5%, es decir, con menos presión.

Qué se movió detrás del promedio

El 0,8% que publicó el INDEC es un número de síntesis: adentro conviven rubros que se dispararon y otros que cayeron con fuerza. La primera línea divisoria pasa por el origen de la mercadería. Lo producido en el país se encareció 0,8% en el mes, mientras que los bienes importados avanzaron a la mitad de ese ritmo, 0,5%, en un contexto de tipo de cambio más planchado.

Entre la oferta local, el mayor salto de precios fue el de la energía eléctrica, que trepó 5,8% y encabezó el ranking de variaciones mensuales. La siguieron los productos agropecuarios, con un alza de 3,6% que se traslada aguas abajo a toda la cadena de materias primas; los vehículos automotores, carrocerías y repuestos, con 2,7%; y las sustancias y productos químicos, con 2,0%.

Ahora bien, subir mucho no es lo mismo que pesar mucho. Medido por incidencia —es decir, cuánto aportó cada división al 0,8% final—, el orden se reacomoda: los productos agropecuarios explicaron 0,39 puntos porcentuales de la suba; los químicos, 0,19; los vehículos, 0,17; y los alimentos y bebidas, 0,16. La energía eléctrica, pese a su salto del 5,8%, sumó apenas 0,12 puntos por su menor participación en la canasta mayorista.

El otro lado del mostrador explica por qué el índice no terminó más arriba. Petróleo crudo y gas se desplomó 9,2% en julio y funcionó como el gran contrapeso del mes: por sí solo restó 0,91 puntos porcentuales al nivel general, más de lo que aportaron juntas las cuatro divisiones que más empujaron hacia arriba. Sin ese derrumbe, el IPIM habría cerrado bastante por encima del 1%.

Los otros dos termómetros del sistema

El informe del INDEC no se agota en el IPIM. El organismo publica en paralelo otras dos mediciones que permiten ver qué pasa con los precios antes de que intervengan los impuestos y el comercio exterior:

  • IPIB (Índice de Precios Internos Básicos al por mayor). Depura del IPIM la carga impositiva y, con ese filtro, arrojó una suba mensual de 0,8%. Su comparación interanual es apenas más baja que la del índice principal: 30,2% frente a 31,1%.
  • IPP (Índice de Precios Básicos del Productor). Toma únicamente la producción local sin impuestos —deja afuera los importados e incorpora lo que se exporta— y avanzó 0,9% en el mes, el más alto de los tres. Es también donde mejor se ve la tensión interna de julio: mientras los productos manufacturados y la energía eléctrica treparon 1,7%, los primarios retrocedieron 1,0%. En términos anuales, acumula 31,3%.