Energía barata: llega una empresa que usa gas sobrante de pozos petroleros para montar centros de datos
BigSur Energy, fundada por emprendedores argentinos en Estados Unidos, llegan al país con inversiones por más de US$20 millones.
La empresa tecnológica BigSur Energy, creada por los argentinos Ariel Perelman y Bernardo Cabral Nonna, llega a la Argentina con una fuerte inversión de más de US$20 millones para instalar centros de datos en boca de pozo de yacimientos petroleros para aprovechar el gas natural residual, un recurso que muchas veces no puede transportarse y termina siendo quemado o liberado a la atmósfera.
Se trata de un modelo de negocios que aprovecha un contexto de fuerte crecimiento de la demanda energética vinculada al procesamiento de datos, especialmente en sectores como criptomonedas y la inteligencia artificial.
Ariel Perelman, cofundador y CEO, señala que su compañía tecnológica fusiona el sector energético con la economía digital. "Instalamos centros de datos modulares directamente en los yacimientos petroleros para proveer capacidad de cómputo de alto rendimiento (HPC), enfocada en fortalecer y operar la red de la Blockchain de Bitcoin”.
Para ello anunciaron en los últimos días el cierre de una ronda de inversión por US$11,5 millones, alcanzando una valuación de US$ 90 millones. La ronda fue suscripta mayoritariamente por inversores actuales, en una señal de respaldo al modelo de negocio. Además, contó con el apoyo estratégico de la familia Braun Saint, a través del empresario Carlos Braun Saint, y la participación como lead investor de un ex vicepresidente de CleanSpark.
Energía off grid
El diferencial de BigSur Energy radica en su enfoque “off-grid”, es decir, energía independiente de la red eléctrica tradicional. Este esquema permite evitar tanto la volatilidad de tarifas como las limitaciones de infraestructura en grandes centros urbanos. “Las empresas tecnológicas tradicionales dependen de la infraestructura urbana, lo que las expone a tarifas volátiles y a la saturación de las redes en las grandes metrópolis”, sostienen desde la compañía.
BigSur Energy implementa un modelo de “arbitraje energético”, es decir que compra gas directamente en boca de pozo, instala generadores y centros de datos en el lugar, y opera de manera autónoma con conectividad satelital redundante. “Básicamente, transformamos el gas en bits y bytes”, resumió Perelman.
Actualmente, la empresa cuenta con 14 sitios operativos en Texas y una capacidad energética equivalente a más de 200 MW en gas. Allí logró demostrar que puede producir energía a un costo por kilovatio hora ubicado entre el 3% más bajo a nivel global.
Tras consolidar su operación en Estados Unidos, BigSur Energy proyecta iniciar actividades en Argentina durante 2026. El plan contempla inversiones superiores a los US$20 millones en una primera etapa.
El esquema elegido será bajo modalidad “carry”: las petroleras locales financiarán la infraestructura física, mientras que la empresa aportará su know how y operará los centros de datos. “Es un modelo pensado para escalar rápido en la coyuntura actual del país”, explicaron.
Para liderar esta expansión, la firma reforzó su equipo directivo con la incorporación de María Emilia Cabral Nonna como General Manager, con dos décadas de experiencia en el sector petrolero, y Claudia Pérez como CFO, ejecutiva con más de 35 años de trayectoria y antecedentes en salidas a bolsa internacionales.
La empresa proyecta una eventual salida a los mercados públicos (IPO) hacia principios de 2028, en lo que podría convertirse en un paso clave para escalar su modelo a nivel global.