El Senado dio media sanción al acuerdo de libre comercio Mercosur - Singapur: las oportunidades que ofrece
El Senado aprobó por el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y Singapur. Se eliminan barreras arancelarias y facilitan inversiones.
Singapur tiene una de las economías más dinámicas de Asia
El Senado aprobó por unanimidad el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y Singapur, en un paso que el Gobierno nacional y distintos sectores políticos definieron como estratégico para ampliar la inserción internacional de la Argentina y fortalecer el vínculo comercial con Asia-Pacífico.
En pocas palabras
- Senado aprobó: El Senado dio media sanción al acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y Singapur.
- Objetivo principal: Eliminar barreras arancelarias y facilitar inversiones para ampliar el vínculo comercial con Asia-Pacífico.
- Impacto exportador: Prácticamente el 100% de las exportaciones argentinas ingresarán con arancel 0% a Singapur.
La iniciativa, votada este jueves, implica el primer acuerdo comercial del Mercosur con un país del sudeste asiático. El entendimiento apunta a eliminar barreras arancelarias, facilitar inversiones y agilizar el intercambio comercial entre ambas regiones.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, celebró la aprobación en redes sociales y destacó el impacto potencial sobre las exportaciones argentinas. “Desde el Senado dimos media sanción al acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y Singapur, el primero con un país del sudeste asiático. El acuerdo permitirá que prácticamente la totalidad de las exportaciones argentinas ingresen con arancel 0% a una de las economías más desarrolladas del mundo”, afirmó.
En la misma línea, el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, sostuvo que el acuerdo representa “otro paso en la apertura al mundo” y remarcó que el 100% de las exportaciones argentinas ingresarán con arancel cero a Singapur, cuyo PBI per cápita supera los US$ 90.000.
Desde el lado opuesto del espectro ideológico, el senador Jorge Capitanich también respaldó el tratado y señaló que Singapur funciona como “un hub estratégico para el comercio con Asia”. No obstante, advirtió que la apertura comercial requerirá fortalecer capacidades estatales, sanitarias y aduaneras para sostener la competitividad de las exportaciones.
El tratado comenzó a negociarse formalmente en 2018, fue anunciado en 2022 y finalmente firmado en diciembre de 2023 durante la cumbre presidencial del Mercosur realizada en Río de Janeiro.
Actualmente, el acuerdo ya entró en vigor de manera bilateral para Paraguay y Uruguay, mientras Argentina y Brasil continúan sus respectivos procesos de ratificación parlamentaria.
Desde el Mercosur definieron al pacto como una “vía de acceso estratégica” hacia la región del Asia-Pacífico y destacaron que Singapur constituye uno de los principales centros financieros, logísticos y tecnológicos del mundo.
El entendimiento forma parte además de una estrategia más amplia del bloque regional para ampliar su red de acuerdos internacionales. En paralelo, el Mercosur impulsa la implementación del tratado con la Unión Europea y mantiene negociaciones con otros mercados como Emiratos Árabes Unidos, Corea del Sur y Canadá.
Qué establece el acuerdo comercial
El acuerdo Mercosur-Singapur es considerado un tratado de “nueva generación”, ya que no se limita únicamente a la reducción de aranceles comerciales, sino que incorpora capítulos vinculados a inversiones, servicios, comercio electrónico y compras públicas.
Uno de sus principales puntos es la eliminación gradual de aranceles para cerca del 96% de los productos comercializados entre ambas partes. El esquema prevé cronogramas de desgravación de hasta 15 años para sectores considerados sensibles.
Además, el texto incorpora reglas de origen para definir qué bienes podrán acceder a los beneficios arancelarios, junto con mecanismos de defensa comercial y salvaguardias bilaterales para proteger industrias locales ante eventuales perjuicios derivados de la apertura.
En materia sanitaria y fitosanitaria, el acuerdo busca armonizar procedimientos y reducir obstáculos técnicos al comercio, especialmente para facilitar exportaciones agroindustriales. También contempla normas de facilitación aduanera y simplificación de trámites para acelerar el intercambio de mercaderías.
Otro de los capítulos centrales es el referido a comercio de servicios e inversiones. Allí se establecen marcos de previsibilidad jurídica y protección para inversores, con el objetivo de atraer capitales y ampliar la participación de empresas del Mercosur en cadenas globales de valor.
El tratado también incorpora disposiciones sobre compras públicas, habilitando una mayor participación de empresas de ambas partes en licitaciones estatales bajo principios de transparencia y trato no discriminatorio.
En el área digital, se incluye un capítulo específico sobre comercio electrónico que promueve el flujo transfronterizo de datos, la protección de consumidores y la eliminación de restricciones injustificadas para operaciones digitales.
Asimismo, el entendimiento contempla normas sobre propiedad intelectual, defensa de la competencia y cooperación para micro, pequeñas y medianas empresas, incluyendo asistencia técnica y programas para facilitar su internacionalización.
Finalmente, el acuerdo establece mecanismos institucionales y procedimientos de solución de controversias destinados a supervisar el cumplimiento de las obligaciones asumidas y resolver disputas entre las partes.



