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El mapa del empleo en Mendoza antes de la reforma laboral en Argentina

Con el proyecto próximo a tratarse nuevamente en el Senado, un análisis de la situación previa de la provincia respecto al trabajo y la informalidad.

La previa de la sanción de la reforma laboral en Argentina deja a Mendoza con 1 de cada 2 trabajadores en la informalidad.  

La previa de la sanción de la reforma laboral en Argentina deja a Mendoza con 1 de cada 2 trabajadores en la informalidad.  

Luego de que la Cámara de Diputados aprobara en la madrugada del viernes el proyecto de la reforma laboral, su sanción definitiva quedó a solo un paso de concretarse. El próximo viernes el Senado votará los cambios realizados a la Ley de Modernización Laboral y así, en caso de aprobarse, una etapa diferente iniciará para el empleo en Argentina. Con voces en contra que acusan pérdidas de derechos para los trabajadores y voces a favor que defienden una mayor dinamización del mercado, lo cierto es que el mapa previo a los cambios en Mendoza marca que casi la mitad de los trabajadores de la provincia están en la informalidad.

De acuerdo a los datos oficiales de la DEIE (Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de Mendoza), elaborados en base a la Encuesta Permanente de Hogares, se puede calcular de manera precisa cuánta población asalariada trabaja sin descuento jubilatorio en el Gran Mendoza. Es decir, en condición de empleo no registrado.

Las cifras más recientes marcan que en el segundo trimestre del 2025 en el área metropolitana de provincia había un total de 354.971 personas asalariadas. De esas, 161.251 personas no contaban con descuento jubilatorio, lo que deja al 45,4% de los trabajadores mendocinos en la informalidad. Es decir, que casi 1 de cada 2 empleados en relación de dependencia en Mendoza está en lo que comúnmente se denomina “en negro”.

Si hacemos una mirada retrospectiva en el corto plazo, la situación en solo tres meses del año pasado se agravó. En el primer trimestre de 2025, la provincia tenía 143.560 asalariados sin descuentos, lo que representaba el 42,9%. Esto quiere decir que en un trimestre la tasa subió 2,5 puntos porcentuales, lo que se traduce en 17.691 mendocinos.

Cabe aclarar que las cifras que mide la DEIE solo contempla asalariados, dejando fuera de este cálculo de informalidad a los cuentapropistas. En el grupo medido, la falta de descuento jubilatorio implica no tener aportes previsionales, ni cobertura formal plena, así como también menor protección frente a despidos o enfermedad.

Otra mirada del empleo en Mendoza

Más allá de los números oficiales, se puede obtener una segunda mirada de la situación laboral de los mendocinos en base al último informe del Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL) del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), elaborado en base a datos de la Encuesta Permanente de Hogares.

Este relevamiento nacional del segundo trimestre de 2025 muestra que el aglomerado Gran Mendoza registra una tasa de informalidad del 49,7%, ubicándose entre los distritos con mayor incidencia del país. A nivel regional, Cuyo -que integra Mendoza junto con San Juan y San Luis- presenta tasas superiores al 48%, consolidándose como una de las zonas con mayor precariedad laboral del país.

Aunque hay que aclarar que las cifras no solo corresponden solo a la provincia, sino a los principales conglomerados urbanos de todo el país, un dato alarmante que deja el informe es que la informalidad no impacta de manera homogénea en toda la población, sino que los jóvenes y las mujeres presentan tasas más elevadas.

Entre los jóvenes de 16 a 24 años, la tasa alcanza el 63%, lo que implica que 6 de cada 10 jóvenes trabajan en condiciones informales. Esta problemática también golpea con mayor fuerza a las mujeres (43,2%) frente a los hombres (41,1%).

Otro aspecto que marca una brecha determinante es el nivel educativo. Mientras que la informalidad entre trabajadores con título universitario completo es del 17,1%, asciende al 64,6% entre quienes no finalizaron el secundario. Es decir, la probabilidad de informalidad es casi cuatro veces mayor para los trabajadores con menor capital educativo.

El informe también subraya que la informalidad se concentra en pequeñas unidades productivas. En empresas de hasta cinco trabajadores, la tasa asciende al 65,3%, mientras que en establecimientos de más de 40 empleados cae al 12,1%. Tres de cada cuatro trabajadores informales se desempeñan en firmas pequeñas.

El aspecto más crítico del diagnóstico del IIEP es la relación entre informalidad y pobreza. Según el estudio, el 42% de los trabajadores informales vive en hogares pobres, frente al 12% de los formales. Además, el 40% de los ocupados informales percibe ingresos por debajo de la línea de pobreza individual.

Por último, existe además una “penalidad salarial” promedio del 44%: un trabajador informal con iguales características que uno formal gana, en promedio, casi la mitad.

Apoyo oficial

Por parte del Gobierno de Mendoza, quien se sumó a la controversia que ha generado la reforma fue Natalio Mema, Ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial de la Provincia. El joven funcionario de Alfredo Cornejo calificó como “esperanzador” el debate que se dio sobre los cambios a la Ley de Modernización Laboral, “sobre todo para que la transición en este cambio de modelo económico se haga en el Congreso”.

Mema consideró “muy prometedor ver que el Congreso puede funcionar”, pese a los incidentes registrados previos a la votación. “Lo venimos sosteniendo desde un comienzo, porque es la forma en la que estas reformas tengan perdurabilidad en el tiempo”, añadió el funcionario.

“Ahora la expectativa está puesta en la vuelta al Senado, pero más allá de la ley, de lo que significa en sí misma, para mí lo importante es que está funcionando el Congreso, que hay esperanza, que hay acuerdos. Eso es lo más importante para que cualquiera de los procesos que estamos viviendo tenga permanencia en el tiempo y dejemos de estar en este péndulo de un lado para el otro permanentemente, porque seguramente es una de las principales causas que impide el desarrollo de nuestra economía, que hace 14 años que no crece”, completó Mema.