El largo camino de la energía en Mendoza
De los primeros desarrollos petroleros a las turbinas hidrocinéticas, Mendoza atraviesa una nueva etapa de innovación y diversificación de su matriz energética.
Mendoza y una historia de innovación en energía. Foto: MDZ
Mendoza tiene una historia de innovación energética que comenzó antes de la consolidación de la industria petrolera a nivel nacional. Así lo explicó Pablo Portuso, ingeniero especialista en energía y desarrollo de mercados e integrante del plantel del INTI, quien repasó en la 105.5 FM MDZ Radio distintos hitos vinculados con el desarrollo de los recursos energéticos en la provincia.
“Efectivamente durante toda la historia de la humanidad la energía siempre fue un bien escaso, de difícil acceso y básicamente limitado por la energía propia muscular del propio ser humano, de animales, leña, recursos naturales de baja densidad”, señaló Portuso en el programa El Cruce. Según explicó, la aparición del petróleo y el gas modificó esa realidad al aportar fuentes de alta densidad energética que permitieron desarrollar el transporte, la electricidad y la producción industrial y agrícola a gran escala.
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Mendoza y las primeras explotaciones petroleras
En ese proceso, Mendoza tuvo un papel temprano dentro de la historia energética argentina. “Básicamente de la misma manera, siguiendo la misma trayectoria nacional, mundial, sobre la base de fuentes de hidrocarburos que aparecen”, explicó Portuso.
El ingeniero remarcó que la historia petrolera mendocina comenzó antes del desarrollo a gran escala asociado a Comodoro Rivadavia y la creación de YPF en 1922. “Si bien la historia oficial habla de Comodoro Rivadavia y el descubrimiento y la explotación en gran escala con la aparición de YPF en 1922, hay que reconocer que en Mendoza, 20 años antes, ya existían explotaciones petroleras”.
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En ese sentido, recordó el papel de Carlos Fader y Emilio Civit en los primeros emprendimientos. “Carlos Fader junto con Emilio Civit fundan la Compañía Sudamericana de Petróleos y comienzan las primeras explotaciones en Mendoza en 1800, mira si no me equivoco, 1890 aproximadamente, pero fue 20 años antes que la aparición de los mismos recursos a escala nacional”.
Portuso agregó otro antecedente: “Totalmente, es más, te digo, el primer oleoducto de Sudamérica nace aquí”.
A la par de los hidrocarburos, el aprovechamiento del agua constituyó otro capítulo de la innovación energética provincial. “Y también para esa época, y el otro gran vector de la industria fue el aprovechamiento de la energía hidráulica”, sostuvo. “Mendoza, por ser una zona de baja cantidad de lluvia, había que aprovechar el agua y el desarrollo de toda esa infraestructura ligada al agua, también significó para Mendoza ser una de las pioneras a escala nacional en el aprovechamiento hidráulico y energético de sus fuentes de agua”.
De los recursos tradicionales a las energías renovables
Portuso también repasó el desarrollo de las energías renovables en Argentina y destacó la continuidad de las políticas impulsadas a partir de la Ley 27.191, sancionada en 2015.
“A partir del año 2015 se dictó la ley 27191. Es interesante destacar que esta ley surgió durante el gobierno de Cristina Kirchner y se votó por unanimidad, por unanimidad. Esa ley se implementó durante la gestión de Macri, continuó durante la gestión de Fernández y sigue vigente a la fecha con vencimiento, esa ley venció ahora el 31 de diciembre del 2025”.
Sobre sus resultados, sostuvo que “se movilizaron casi 11.000 millones de dólares en inversiones, se desplazaron más de 2.000 millones de dólares de importación que antes hacíamos de combustible para generar electricidad, se generó un ecosistema de productos, de proyectos solares, eólicos, mini hidros, biomasa, biogás, bastante atractivo, bastante interesante”.
Para Portuso, el desafío actual pasa por ampliar esa diversificación y desarrollar capacidades locales. “Sin duda, hay un triple desafío, digamos tecnológico, que por supuesto Mauro y su equipo están llevando adelante, hay desafíos institucionales” y también “económicos”.
En ese marco, consideró que proyectos como el desarrollo de turbinas hidrocinéticas para los canales de riego mendocinos pueden abrir una nueva etapa. “Súper necesario. En primer lugar, súper necesario. ¿Lo consideras posible? Es posible y por eso duplico la apuesta, porque digo es necesario”.
El especialista destacó además la posibilidad de aprovechar la industria local para fabricar componentes y generar una cadena de valor vinculada con nuevas tecnologías energéticas. “Esta posibilidad como la que está desarrollando Mauro tiene una gran ventaja para la industria local, donde nosotros tenemos una industria metalmecánica importante que ha crecido al servicio de proyectos energéticos como los que existen o necesidades de un sector como la destilería y necesidades también de la vitivinicultura”.
“Pero existen las capacidades, de manera que esas capacidades tranquilamente pueden aportar al desarrollo de esta cadena de valor en una alta integración”, concluyó.