Presenta:

El Gobierno logró un rollover del 98% en la primera licitación de deuda del 2026

El Gobierno logró renovar casi toda la deuda que vencía y evitó tensiones financieras, en una licitación clave para el inicio del año económico.

El Gobierno celebra el rollover en la primera licitación del 2026. 

El Gobierno celebra el rollover en la primera licitación del 2026. 

El Gobierno consiguió atravesar sin sobresaltos la primera prueba del año en el mercado de deuda local. En la licitación realizada esta semana, el Tesoro logró renovar casi la totalidad de los compromisos que vencían, al adjudicar $9,37 billones frente a obligaciones por un monto similar, lo que se tradujo en un nivel de refinanciamiento del 98%.

Según informó oficialmente el área dependiente del Ministerio de Economía, la subasta despertó un fuerte interés entre los inversores: se recibieron ofertas por un valor efectivo total de $10,06 billones, lo que permitió seleccionar instrumentos y confirmar el elevado nivel de rollover alcanzado en la primera licitación de 2026.

Celebra el Tesoro

La cartera económica puso a disposición del mercado un menú variado de títulos, que incluyó letras capitalizables, bonos a tasa fija, instrumentos ajustados por inflación y otros vinculados a la evolución del dólar. La estrategia apuntó a captar distintos perfiles de inversores y expectativas sobre el rumbo macroeconómico.

La mayor parte de los fondos se canalizó hacia los títulos a tasa fija, LECAP y BONCAP, con vencimientos que se extienden desde febrero de 2026 hasta junio de 2027. En ese segmento se colocaron más de $6 billones, con tasas mensuales que oscilaron entre el 2,5% y el 3,4%, equivalentes a rendimientos anuales efectivos de entre 35% y casi 50%. Si bien se trata de tasas elevadas, reflejan una apuesta del mercado a una inflación en descenso, aunque sin un optimismo pleno.

Bonos indexados, tasas variables y menor demanda de cobertura cambiaria

Los bonos ajustados por CER también captaron una porción relevante de la demanda, con colocaciones que superaron los $1,2 billones. Estos instrumentos funcionan como cobertura frente a la inflación, ya que actualizan el capital por el índice de precios más una tasa adicional. En esta licitación, los rendimientos reales se ubicaron entre el 6,9% y el 8,3% anual, una señal de que los inversores siguen protegiéndose ante eventuales desvíos del proceso de desinflación.

Otro segmento destacado fue el de los títulos atados a la tasa TAMAR, referencia de los plazos fijos mayoristas. Allí se adjudicaron $1,45 billones con un margen del 5,55%, lo que evidencia la preferencia de parte del mercado por instrumentos que acompañen la dinámica de las tasas del sistema financiero.

En contraste, los bonos dólar linked tuvieron una recepción más limitada. Solo se colocaron $0,19 billones en el instrumento con vencimiento en febrero de 2026, mientras que el título previsto para marzo quedó desierto. El resultado sugiere que, por ahora, los inversores no están dispuestos a pagar demasiado por cobertura cambiaria, aunque el riesgo de una corrección del tipo de cambio sigue presente en el radar.