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Con la actividad golpeada, el FMI empieza a mirar con lupa la evolución de la recaudación

El FMI aprobará la revisión de las metas del cuarto trimestre según el acuerdo de Facilidades Extendidas vigente, pero ahora se abre una nueva etapa.

Javier Milei y Luis Caputo con Kristalina Georgieva, en la previa de la llegada de una nueva misión del FMI al país en febrero. El organismo monitorea qué ocurre con la acumulación de reservas y observa el desempeño de la recaudación. 

Javier Milei y Luis Caputo con Kristalina Georgieva, en la previa de la llegada de una nueva misión del FMI al país en febrero. El organismo monitorea qué ocurre con la acumulación de reservas y observa el desempeño de la recaudación. 

El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobará en pocos días el ejercicio 2025 del acuerdo Facilidades Extendidas vigente con Argentina. E, inmediatamente, el Banco Central recibirá US$1.000 millones de dólares para reforzar las reservas. Es el último tramo de desembolsos correspondientes al programa suscrito en abril pasado.

Más allá del waiver que recibirá el país por no haber aumentado los dólares que obligatoriamente deberían haber sido ahorrados en la entidad que maneja Santiago Bausilli, el gobierno de Javier Milei sobrecumplió la meta fiscal de 1,5% de superávit y no emitió pesos para financiar gastos corrientes o financiero.

Con esto, más el buen arranque del 2025 en cuanto a reservas y la reforma laboral, el organismo que conduce Kristalina Georgieva estará conforme. Al menos eso se supone.

Sin embargo, hay un dato que preocupa el Fondo, algo que se profundizó como malestar en el primer bimestre del año, y, quizá, también en marzo. La evolución de la recaudación impositiva real no mejora, y sigue por debajo de la inflación por séptimo mes consecutivo. Incluso, en febrero.

La mirada del FMI

Se sabe que la recaudación impositiva es considerada por el FMI como la cuarta variable de importancia en el cumplimiento, luego del superávit fiscal, la no emisión monetaria y la acumulación de divisas en el Central, viene ubicándose por debajo del IPC desde hace cuatro meses. Y el mantenimiento de la inflación por arriba del 2% complica que los ingresos tributarios se ubiquen en un nivel real positivo. Si la tendencia continúa durante 2026, el panorama se volverá tenso.

Según el análisis del especialista Nadin Argañaraz, la recaudación tributaria nacional total habría descendido un 8,7% real interanual durante el primer bimestre de 2026. Y al excluir la recaudación por tributos vinculados al comercio exterior, la baja habría sido del 7%.

Bajo el supuesto de una inflación mensual del 2,8% en febrero, en los primeros dos meses del año las recaudaciones de mayor caída habrían sido la de derechos de exportación (-40,2%), seguida por la de derechos de importación (-19,6%) y la de Internos coparticipados (-17,6%). El único tributo con aumento de recaudación habría sido el impuesto a los combustibles (8,8%).

Por su parte, si se excluye de la recaudación a los tributos vinculados al comercio exterior (derechos de exportación e importación), la recaudación total habría descendido un 7% en términos reales interanuales.

Caída del IVA

Lo más preocupante de los datos de la recaudación de febrero, en cuanto a la situación de la economía real, es que el principal impuesto del sistema tributario argentino, el IVA neto de devoluciones y reintegros, habría tenido una baja de recaudación del 12,5% en términos reales respecto al primer bimestre de febrero de 2025.

Según la información provista por la propia ARCA, incidió negativamente la restitución de los certificados de exclusión de la percepción aduanera del impuesto, un mayor nivel de acogimiento a planes de pago y un menor nivel de importaciones. El impacto de la restitución de los certificados y un menor nivel de importaciones habría sido significativo, ya que la recaudación de IVA proveniente de aduanas (IVA-DGA) habría caído 33% en términos reales interanuales.

El segundo tributo de mayor importancia relativa, los aportes y contribuciones de la seguridad social, habría descendido un 4,4% real interanual.

Primer bimestre

En el acumulado a febrero de 2026, según ARCA la recaudación nacional que termina en manos de Nación habría tenido una variación porcentual real interanual negativa del 9,3%, mientras que la que va a provincias y CABA habría tenido una variación negativa del 7,6%. La recaudación total habría tenido un descenso del 8,7%.

Al expresar estas variaciones en términos monetarios, es decir en moneda de febrero de 2026, se tiene que Nación habría perdido $2.422.790 millones y las provincias y CABA $928.112 millones. La suma de ambas pérdidas habría sido de $3.350.902 millones.

La expectativa del Gobierno es que la situación haya llegado a su piso entre febrero y marzo, y que desde abril, lentamente la relación entre recaudación e inflación mejore a fuerza de una disminución en el ritmo de crecimiento del IPC y a un incremento en la recaudación de IVA y retenciones gracias, en este último caso, al comienzo de la temporada sojera.