Cómo se entiende el plan del Gobierno para "blindar" al Banco Central y los motivos que abren el debate en Diputados
La Cámara de Diputados debatirá este miércoles el proyecto para modificar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Luis Caputo, Ministerio de Economía
Ministerio de EconomíaEn el marco de un debate clave para el futuro de la política económica y para el real poder del Gobierno de Javier Milei, la Cámara de Diputados abordará este miércoles el proyecto oficial para reformar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La iniciativa busca reestructurar de manera integral el rol institucional de la autoridad monetaria, redefiniendo de forma tajante sus vínculos con el Tesoro nacional y el manejo de los recursos públicos.
El pilar central que atraviesa todo el articulado es la eliminación completa de los mecanismos mediante los cuales el BCRA ha financiado históricamente al sector público, un punto estratégico orientado a erradicar una de las principales fuentes de emisión y presión inflacionaria.
Fin del financiamiento al Tesoro y saneamiento del balance
El proyecto deroga el artículo 20 de la normativa vigente para prohibir de forma definitiva los adelantos transitorios y cualquier tipo de préstamo directo del Banco Central al Gobierno nacional, las provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los municipios. Esta medida busca poner fin a las excepciones incorporadas en reformas anteriores que permitieron ampliar de manera sistemática la asistencia financiera al Estado.
En forma paralela, el texto establece un régimen transitorio para sanear la hoja de balance de la entidad. Se dispone que, hasta que se logre la cancelación total de las letras intransferibles y los adelantos pendientes del Estado nacional, una porción de los resultados de cada ejercicio del BCRA será destinada exclusivamente a cubrir ese fin de cancelación.
Reglas estrictas para las utilidades y mandato enfocado en la moneda
La propuesta redefine también la transferencia de utilidades hacia el Gobierno nacional como accionista, limitándolas únicamente a ganancias realizadas y líquidas. Quedan expresamente excluidos del reparto de utilidades los rendimientos contables generados por variaciones en el tipo de cambio o en la cotización del oro, cerrando así la emisión respaldada en la sola depreciación de la moneda nacional.
Asimismo, la reforma sustituye la multiplicidad de objetivos fijados en 2012 para establecer una misión única, primaria y fundamental para el BCRA: preservar el valor de la moneda. Con este cambio, la entidad abandonará las metas vinculadas a la promoción del empleo y el desarrollo distributivo para enfocar su mandato exclusivamente en la estabilidad monetaria.
Mayor protección a las autoridades y blindaje de reservas
En el plano político-institucional, se modifican las condiciones para la remoción de las autoridades del directorio. Para concretar un desplazamiento por falta grave, se exigirá un decreto del Poder Ejecutivo firmado con la aprobación previa de ambas cámaras del Congreso, requiriendo una mayoría especial de dos tercios de los miembros presentes. Con esta modificación se elimina la intervención del esquema de comisión bicameral utilizado en 2010.
Por último, en la esfera operativa, el proyecto declara la inembargabilidad de los activos que conforman las reservas internacionales —brindando protección legal a las tenencias de oro y activos líquidos— y faculta a la institución a operar títulos públicos y divisas con fines de regulación financiera respetando estrictamente los valores de mercado.



