Colapso en la industria textil: un sector rumbo a la quiebra total
Continúa la caída de la actividad en la industria textil y se profundiza la pérdida de empleo.
La industria textil en su peor momento
FTIA Federación de Industrias Textiles ArgentinasLa industria textil argentina cerró 2025 con una crisis histórica con un nivel de actividad, empleo y utilización de capacidad instalada en niveles mínimos de acuerdo con el último informe económico elaborado por la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA).
Los datos muestran una caída fuertemente superior a la del promedio de la industria manufacturera en su conjunto que está afectada por la caída del consumo interno, el aumento de las importaciones y los elevados costos de producción.
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En noviembre de 2025, la actividad textil registró una caída interanual del 36,7%, uno de los peores desempeños de la última década. En el mismo período, el total de la industria mostró una baja del 8,7%. Al considerar el acumulado entre enero y noviembre, el sector textil presentó una retracción del 6,4%, mientras que la industria en su conjunto creció 2%. El nivel de actividad del sector se mantuvo en valores similares a los de comienzos de año y apenas por encima del mínimo observado en abril de 2020 cuando el Covid 2019 provocó la parálisis de la economía.
La caída fue generalizada en todas las ramas de la actividad textil. Si bien la mayor incidencia se explicó por el retroceso en tejidos y acabado de productos textiles, todas las actividades registraron variaciones interanuales negativas superiores al 20%. En particular, la disminución estuvo asociada a la contracción de las actividades vinculadas a la preparación de fibras de uso textil.
Capacidad instalada por el piso
Uno de los indicadores más críticos es la utilización de la capacidad instalada. En noviembre de 2025, el sector utilizó apenas el 29,2% de su capacidad productiva, lo que representó una baja de 3,3 puntos porcentuales respecto de octubre y de 19 puntos en comparación interanual. Se trata del peor desempeño entre los sectores industriales y de uno de los niveles más bajos registrados en los últimos diez años, comparable con los valores de mayo de 2020 en plena pandemia.
El impacto sobre el empleo se profundizó. Según datos de la Secretaría de Trabajo, en octubre de 2025 los sectores textil, confección, cuero y calzado registraron 103.000 puestos de trabajo formales, lo que implicó una caída de 2.000 empleos respecto del mes anterior y de 10.000 en la comparación interanual. Desde diciembre de 2023, la pérdida acumulada supera los 18.000 puestos de trabajo. En el segundo trimestre de 2025, el empleo formal en textiles y confección se ubicó en 97.189 puestos, con una reducción de 2.508 empleos frente al mismo período de 2024.
En materia de inversión, el informe señala que durante 2025 el sector realizó compras de maquinaria importada por US$ 175 millones. El monto superó al registrado en 2024, aunque se mantuvo por debajo de los niveles alcanzados entre 2021 y 2023, y es utilizado como un indicador de expectativas de inversión en un contexto adverso.
En cuanto a la evolución de los precios se registraron incrementos inferiores al promedio de la economía. En diciembre de 2025, el rubro prendas de vestir, cuero y calzado registró una suba mensual del 1,1%, frente al 2,8% del nivel general. En términos interanuales, el aumento fue del 15,3%, aproximadamente la mitad de la inflación general. En la misma línea, el Índice de Precios Internos al por Mayor del sector textil aumentó 0,8% mensual y 17,3% interanual, valores también inferiores al promedio industrial.
Lluvia de importaciones
El comercio exterior del sector evidenció un fuerte crecimiento de las importaciones. En el acumulado de 2025 se importaron productos textiles por 272.970 toneladas, equivalentes a US$ 735 millones, lo que representó incrementos interanuales del 79% en volumen y del 42% en valor. La composición de la canasta importadora mostró una mayor participación de productos finales, como confecciones y prendas, con aumentos superiores al 100%, en detrimento de los insumos intermedios necesarios para la producción local. En contraste, las exportaciones totalizaron 9.842 toneladas por US$ 40 millones, con una suba del 7% en volumen y una caída del 7% en valor respecto de 2024.

