Cesación de pagos y concurso preventivo de GCDI, una de las principales constructoras del país
GCDI, una de las principales constructoras del país, entró en cesación de pagos y presentó un concurso preventivo ante la Comisión Nacional de Valores.
La constructora GCDI, responsable de algunas de las obras privadas más relevantes de los últimos años en Argentina, anunció que solicitará la apertura de un concurso preventivo de acreedores luego de reconocer la imposibilidad de afrontar compromisos financieros inmediatos. La empresa, que hace unos años se denominaba TGLT, también confirmó que no abonará los intereses correspondientes a una serie de obligaciones negociables emitidas en dólares, situación que podría derivar formalmente en un escenario de default.
La decisión fue comunicada a la Comisión Nacional de Valores (CNV) por el responsable de Relaciones con el Mercado de la compañía, Daniel Antúnez. Allí se informó que el directorio resolvió avanzar con la presentación judicial bajo los términos de la Ley 24.522 de concursos y quiebras.
La firma notificó que no realizará el pago de US$ 6.736,77 correspondientes al servicio de intereses de las Obligaciones Negociables Clase XVII, cuyo vencimiento operó el 12 de mayo. Según indicó la propia empresa, la falta de cancelación podría constituir un “supuesto de incumplimiento” si el monto no es regularizado dentro del período de gracia de cinco días hábiles previsto en las condiciones de emisión.
Las ON Clase XVII fueron emitidas en febrero de 2020 y tienen vencimiento en 2027. El valor nominal en circulación asciende a US$ 1,44 millones y forman parte de un programa global de emisión de deuda de hasta US$ 50 millones.
La compañía atribuyó la decisión al fuerte deterioro de su situación patrimonial y operativa durante el ejercicio 2025. Al cierre del año pasado, GCDI registró un patrimonio neto negativo de $7.605 millones, pérdidas operativas por $17.000 millones y un resultado integral negativo superior a los $19.000 millones.
Frente a este panorama, la empresa sostuvo que el concurso preventivo busca “ordenar el pasivo”, preservar la continuidad operativa, sostener los puestos de trabajo y proteger sus activos.
La crisis impacta sobre una firma con fuerte presencia en proyectos de infraestructura y desarrollos emblemáticos. Entre ellos se destaca la construcción de la denominada “Rueda de Buenos Aires”, una estructura de 82 metros proyectada en Puerto Madero con características similares al London Eye. La obra había sido presupuestada en más de $10.000 millones.
La constructora que remodeló el monumental
GCDI también estuvo a cargo de la remodelación del estadio Monumental de River Plate, donde desarrolló nuevas tribunas, sectores hospitality, palcos y espacios gastronómicos. Otro de sus proyectos relevantes fue la reactivación de la Terminal B de partidas del Aeropuerto Internacional de Ezeiza, cuya construcción había quedado paralizada durante la pandemia.
La situación financiera de la compañía se produce en medio de un proceso de transformación accionaria y de conducción. En noviembre de 2025, el empresario Marcelo Fígoli, titular de Fenix Entertainment y Alpha Media, adquirió el 42,5% del capital social de la constructora a través de la firma Haselt.
La operación implicó el desembarco de una nueva conducción con el objetivo de reposicionar a la empresa en el mercado de obras privadas, civiles e industriales. Como parte de esa reorganización, en enero de este año asumió como CEO Ramiro Juez, en reemplazo de Francisco Fiorito.
La firma nació en 2005 bajo el nombre TGLT y en 2018 adquirió la constructora Caputo, vinculada al empresario Nicolás Caputo. Posteriormente, en 2022, llevó adelante una reestructuración de deuda y adoptó la denominación GCDI, con una estrategia enfocada en el negocio de la construcción y la infraestructura.


