Aprueban la fusión entre Telecom y Telefónica, pero obligan a Clarín a desprenderse de millones de clientes
Autorizan la adquisición de Telefónica por Telecom, pero deberá desprenderse de seis millones de clientes móviles.
El Gobierno nacional aprobó la compra de Telefónica Argentina por parte de Telecom, aunque condicionó la operación a una serie de desinversiones destinadas a reducir la posición dominante que alcanzará la empresa resultante.
La resolución, difundida por el Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) sobre la base de un informe técnico del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), autoriza la adquisición de la filial argentina de Telefónica por los accionistas de Telecom, controlada por Cablevisión Holding —vinculada al Grupo Clarín— y el fondo Fintech, del empresario mexicano David Martínez.
La decisión implica un giro respecto de la postura que había expresado el presidente Javier Milei en marzo de 2025, cuando cuestionó públicamente la operación por considerar que podía derivar en una concentración excesiva del mercado. Pese a esas advertencias, el Ejecutivo optó por aprobar la transacción, aunque imponiendo una serie de condiciones que buscan limitar el poder de mercado de la nueva compañía.
Exigencias y la queja de Clarín
La principal exigencia impuesta por la Autoridad Nacional de la Competencia establece que Telecom deberá transferir seis millones de clientes de telefonía móvil junto con la infraestructura necesaria para su operación a un nuevo competidor del sector. La medida apunta especialmente al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde la empresa fusionada alcanzaría una participación cercana al 58% del mercado móvil. También deberá desprenderse de usuarios en las regiones Norte y Sur del país para evitar que su cuota supere el 50% en cualquier área geográfica.
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La compra había unificado los más de 21 millones de líneas de Personal con los 19,3 millones de Movistar. Tras la depuración de registros duplicados, la nueva compañía conservaría alrededor de 30 millones de usuarios activos, equivalentes a poco más del 50% del mercado nacional.
Las restricciones también alcanzan al negocio de internet fija. Allí, Telecom deberá reducir su presencia en aquellas localidades donde su participación exceda el 50% del mercado. En el AMBA, por ejemplo, la empresa concentra alrededor del 65% de las conexiones de banda ancha fija.
Además, el grupo deberá devolver 130 MHz de espectro radioeléctrico, incluyendo una cesión inmediata de 60 MHz a nivel nacional, y garantizar durante dos años condiciones de acceso a infraestructura, sistemas y redes para el nuevo operador que absorba los clientes transferidos.
La aprobación era especialmente relevante para el Grupo Clarín. En los últimos años, el negocio de las telecomunicaciones se convirtió en el principal motor económico del holding. Según estimaciones del sector, cerca del 95% de sus ingresos provienen actualmente de servicios de conectividad, telefonía, internet y televisión por suscripción, mientras que la producción de contenidos representa una porción cada vez menor de su facturación.
La adquisición de Telefónica Argentina, concretada por unos US$ 1.245 millones pagados al contado, fortalece aún más ese perfil empresarial y consolida la transformación de Clarín desde un conglomerado centrado en medios hacia una compañía predominantemente enfocada en infraestructura y servicios de telecomunicaciones.
Desde la empresa cuestionaron las condiciones impuestas por el Gobierno. En declaraciones difundidas por el diario Clarín, consideraron que las exigencias regulatorias son "excesivas" y señalaron que habían ofrecido voluntariamente desprenderse de tres millones de clientes móviles y unos 130.000 abonados de banda ancha, cifras considerablemente inferiores a las finalmente exigidas.
La compañía sostiene que la escala alcanzada por la fusión resulta necesaria para competir en una industria que demanda inversiones multimillonarias y enfrenta nuevos desafíos tecnológicos, como la expansión de la conectividad satelital impulsada por empresas como Starlink y los futuros proyectos de conectividad de Amazon.
Una mirada crítica
El investigador y docente Martín Becerra, especialista en medios de comunicación, consideró que, pese a las condiciones impuestas, la aprobación representa una victoria de Clarín frente al Gobierno.
"Lo autoriza a ser el único grupo que ofrece servicios convergentes (fijos y móviles) en todo el país", señaló en la red social X tras conocerse la resolución.
Becerra destacó que aunque la obligación de desprenderse de seis millones de clientes móviles constituye una medida de fuerte impacto público —equivalente, según estimaciones del sector, a cerca del 40% de la facturación proyectada de la operación—, la empresa conservará una posición privilegiada dentro del mercado argentino.
El especialista también cuestionó algunos aspectos del análisis regulatorio. Entre ellos, señaló que la resolución no contempla adecuadamente el impacto que podría tener la creciente oferta de servicios satelitales, ni la competencia que generan las plataformas de streaming y distribución de contenidos digitales y recogió una objeción recurrente de los operadores privados: la dificultad de sostener un tercer gran competidor en el mercado argentino de telecomunicaciones. Según esa visión, si existieran condiciones de rentabilidad suficientes para otro jugador de escala nacional, Telefónica no habría decidido abandonar el país.


