AI Champions: el nuevo talento que las empresas compiten por contratar en la era de la inteligencia artificial
No pertenecen sólo a IT. Aplican IA en su trabajo diario, mejoran la productividad de sus equipos y hoy son perfiles altamente demandados en las empresas.
Un 66% de los líderes no contrataría a alguien sin habilidades en inteligencia artificial, según el Work Trend Index de Microsoft y LinkedIn.
ShutterstockEl 88% de las empresas ya usa inteligencia artificial en al menos una función, según el último reporte State of AI de McKinsey (noviembre 2025). El dato que cambia la conversación es el otro: solo el 1% de las compañías alcanzó la madurez real con la tecnología.
El 99% restante tiene las herramientas instaladas y le falta lo más difícil de conseguir: gente que las convierta en resultados de negocio. Esas personas ya tienen un nombre dentro de las organizaciones: los AI Champions.
El malentendido más común es asumir que pertenecen sólo al área de tecnología. Un AI Champion puede ser una analista de marketing que rediseñó su proceso de research con modelos de lenguaje, un líder de Recursos Humanos que automatizó la primera ronda de screening o alguien de finanzas que arma sus reportes en una fracción del tiempo. El denominador común no es el rol: son la conducta y el criterio.
Qué hace distinto a un AI Champion
Tres rasgos lo definen. Primero, integra la inteligencia artificial en su workflow real y cotidiano, no como una prueba aislada sino como su forma de trabajar.
Segundo, aplica criterio: sabe leer cuándo el modelo se equivoca, cuándo el output sirve y cuándo conviene no usar IA. Y tercero —el que más impacto tiene en una empresa— actúa como multiplicador: muestra, enseña y empuja a que el resto del equipo adopte las mismas prácticas. Un AI Champion no eleva su propia productividad; eleva la del área entera.
Ese efecto de contagio es exactamente lo que hoy escasea. Un 63% de las organizaciones señala la brecha de habilidades como la barrera número uno para transformarse, según el Future of Jobs Report 2025 del World Economic Forum. Las herramientas se compran con un clic; la cultura de uso, no. Por eso, una sola persona capaz de instalar esa cultura vale más que una licencia para toda la empresa.
Del CV a la habilidad demostrada
El mercado laboral ya internalizó el cambio. Un 66% de los líderes no contrataría a alguien sin habilidades en inteligencia artificial, según el Work Trend Index de Microsoft y LinkedIn. Así como hace una década se validaba el inglés o la capacidad de programar, hoy emerge la AI fluency como una competencia medible y validable.
El currículum dejó de alcanzar: declara herramientas, no comportamientos ni resultados. Ahí surge el desafío práctico de identificar a un AI Champion antes de sumarlo. En el caso del talento tecnológico, The Flock lo resuelve con su certificación AI Verified, que evalúa a los profesionales por cómo construyen con inteligencia artificial —su uso diario, su criterio para auditar outputs y su capacidad de elevar al equipo— y no por las herramientas que declaran en un CV.
Es la misma lógica del AI Champion, llevada a una validación objetiva. El AI Champion no se define por su puesto, sino por cómo trabaja y por cómo contagia esa forma de trabajar. Puede estar en cualquier área. El desafío de las empresas ya no es comprar tecnología: es encontrar y fidelizar a la persona que hace que todos a su alrededor la usen bien.
La tendencia redibuja la lógica del hiring en todas las áreas. El trabajo migra de roles fijos a capacidades modulares, y las organizaciones empiezan a contratar por habilidad demostrada y no solo por título. Los AI Champions son la moneda de esa nueva economía del talento: las empresas que aprendan a identificarlos, sumarlos y retenerlos captarán buena parte de la brecha que hoy separa al 1% del resto.
* Ramiro González Forcada, co-fundador y CEO de The Flock.