Mercados: suben las acciones de defensa europeas por mayor gasto militar
El aumento del gasto militar en el Viejo Continente hace subir los precios de las acciones de defensa europeas. Mientras que, Estados Unidos luego de haber invertido más de 120.000 millones de dólares en Ucrania desde que comenzó su guerra con Rusia hace tres años, ahora con una nueva administración en Washington ha desacelerado ese apoyo.
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La Casa Blanca anunció días atrás que se suspenderá la ayuda militar hasta que el presidente Donald Trump pueda determinar que el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, está haciendo un esfuerzo de “buena fe” hacia las negociaciones de paz con Rusia.
Esta decisión ha dejado a Ucrania en una posición precaria ya que, sin un apoyo adicional de EE.UU., los funcionarios occidentales estiman que Kiev tiene armamento para mantener su ritmo actual de combates hasta mediados de 2025. En respuesta, los líderes europeos están tomando medidas decisivas y lanzando una ola de gasto militar sin precedentes que ya está transformando los mercados globales.
Al respecto, Alemania, la mayor economía de Europa, está a la cabeza de l a iniciativa, y el futuro canciller, Friedrich Merz, ha prometido que su gobierno hará “lo que sea necesario” para apoyar a Ucrania. Incluso se comprometió a modificar la Constitución alemana para eximir el gasto de defensa de las estrictas restricciones fiscales del país.
Por lo pronto, ya el Parlamento germano (Bundestag) dio luz verde al plan de Merz, para una reforma de la Constitución que permita levantar el freno a la deuda y elevar el gasto en defensa. Asimismo, se creará un fondo especial de 500.000 millones de euros para infraestructuras con el objetivo de impulsar el crecimiento económico. Los mercados han reaccionado de forma positiva.
Las acciones alemanas están en alza: el índice DAX ha subido más de un 22% hasta el 6 de marzo, frente a una pérdida de más del 2% del S&P 500.
Otras naciones europeas están tomando medidas similares. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, lanzó una dura advertencia en un discurso televisado días atrás, al declarar que Europa debe estar preparada para defender a Ucrania sin el apoyo de EE.UU. Dejó en claro que abandonar a Ucrania ahora solo envalentonaría a Moscú, al afirmar: “¿Quién puede creer
que Rusia se detendrá ante Ucrania? Rusia se ha convertido, y seguirá siendo, una amenaza
para Francia y Europa”.
Mientras tanto, el gobierno checo ha anunciado planes para aumentar su presupuesto de defensa al 3% del PIB para 2030, desde su actual 2%.
Bruselas ha respondido con un plan sin precedentes de 840.000 millones de dólares para reforzar la preparación militar en todo el continente. La Comisión Europea presentó un marco para movilizar recursos a una escala nunca vista hasta ahora. Según informaron, la mayor parte de este dinero procederá del gasto nacional directo, ya que los líderes de la Unión Europea (UE) han acordado levantar temporalmente las normas fiscales que limitan los déficits gubernamentales. Se pondrán a disposición fondos adicionales en forma de préstamos para los gobiernos que busquen modernizar sus industrias de defensa.
Un análisis de las empresas de investigación europeas Bruegel y Kiel estima que para que Europa establezca una disuasión militar verdaderamente independiente contra Rusia, necesitará al menos 250.000 millones de euros en gastos anuales de defensa. Eso significa desplegar decenas de miles de soldados adicionales, adquirir miles de nuevos tanques y vehículos de combate de infantería y aumentar la producción de drones de largo alcance y otras tecnologías militares avanzadas.
En este contexto, los fabricantes de armas europeos de parabienes, registrando ganancias récord: esta ola de gasto ha impulsado un vertiginoso repunte de las acciones de defensa europeas, ya que los inversores apuestan por una demanda a largo plazo de material militar.
Las acciones de las empresas de defensa han estado entre las de mejor desempeño en los mercados globales este año. Por ejemplo, las acciones de la italiana Leonardo y la francesa Thales han subido un 85%, mientras que las de la británica BAE Systems han subido cerca del 50%. El valor de la alemana Rheinmetall, un proveedor líder de vehículos blindados y sistemas
de artillería, se duplicó con creces el 6 de marzo pasado, pero luego ajustó a la baja después que el presidente ruso, Vladimir Putin, reconociera estar dispuesto a aceptar una tregua.
Los expertos en la industria armamentista señalan que el aumento de la capacidad militar de Europa llega en un momento en que cada vez se cuestiona más la capacidad de Rusia para seguir en la lucha. Si bien todavía tiene una ventaja estratégica en materia de capacidad nuclear (se calcula que Rusia tiene 5.580 ojivas nucleares, más que cualquier otro país), sus fuerzas convencionales han sufrido pérdidas inmensas.
La economía rusa, de 2 billones de dólares, es insignificante comparada con el PIB de la UE, estimado en 20 billones de dólares, y
su población, de aproximadamente 145 millones, es significativamente inferior a la de los 450 millones de la UE. Cientos de miles de rusos han abandonado el país desde 2022, el mayor éxodo desde la Revolución bolchevique, lo que ha presionado aún más a la fuerza laboral del país.
Según el Ministerio de Defensa del Reino Unido, se estima que Rusia ha perdido más de 875.000 soldados en el campo de batalla. Estas pérdidas, sumadas a las sanciones occidentales, han hecho que la posición militar de Rusia a largo plazo sea más vulnerable de lo que parece.
Pero, lamentablemente, la carrera armamentística no se limita a Occidente: China también amplía su presupuesto de defensa mientras aumentan las tensiones en el Pacífico y anunció un aumento del 7,2% en el gasto militar este año. Cabe recordar que Taiwán está bajo una presión cada vez mayor para que aumente su presupuesto de defensa a fin de disuadir una posible invasión de Pekín. T
También se ha instado a Japón a que aumente su gasto militar, aunque sus líderes insisten en que no permitirán que los gobiernos extranjeros dicten su presupuesto de defensa.
Los inversores están tomando nota de todo esto. Ahora que Washington está desplazando su atención hacia el interior, el orden de seguridad posterior a la Segunda Guerra Mundial está cambiando y Europa debe asumir una mayor responsabilidad por su propia defensa.
Las consecuencias de esto ya se están manifestando en los mercados financieros. Para los inversores, no se trata sólo de una tendencia de corto plazo, sino de una transformación del panorama mundial de la defensa. Como ha demostrado la historia, cuando las naciones priorizan el gasto militar, el mercado hace lo mismo.

