Luis Caputo dijo acordar con el FMI no implica devaluar: ¿tiene razón?
El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, afirmó que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) no conlleva necesariamente a una devaluación de la moneda, declaración que despertó cierto debate en el ámbito económico. En su análisis diario por MDZ Radio, Carlos Burgueño contrastó estas palabras con los objetivos explícitos del FMI y las condiciones que suelen acompañar los acuerdos con el organismo multilateral de crédito.
Burgueño dijo que, si bien el acuerdo con el FMI no implica devaluar de forma inmediata, la intervención del organismo internacional ha incluido históricamente medidas que buscan una corrección del tipo de cambio. "No voy a contradecir al ministro. Pero lo que dijo no es la información que a mí me llegó y creo que mis fuentes son buenas: El FMI pide dejar flotar el tipo de cambio", afirmó.
Esto incluye la posibilidad de liberar el mercado cambiario, lo que podría generar una apreciación de la moneda. Sin embargo, el analista advirtió que la cuestión principal radica en el contexto macroeconómico de la Argentina.
En ese sentido planteó algo interesante. Si lo que dijo Caputo es así, y es posible acordar con el FMI sin devaluar, entonces para Burgueño "lo que puede pasar es que no haya un stand by (préstamo de dinero inmediato), sino que se organicen facilidades extendidas con cumplimiento de metas. Esto cambia en que el FMI haría las transacciones de dinero cada tres meses".
Este cumplimiento de metas sería el mecanismo del FMI para validar al país y recibir los préstamos de dólares. Entonces el acuerdo con el FMI, cuyo principal objetivo es garantizar la estabilidad económica y la capacidad de repago de la deuda externa, generaría una serie de compromisos para el gobierno Nacional. Entre ellos, pueden figurar ajustes fiscales, reformas estructurales y políticas monetarias que, según Burgueño, presionarían sobre el tipo de cambio.
Por otro lado, el economista planteó otra cuestión: "Yo no sé si el gobierno tiene ganas de levantar el cepo. Se sabe que en algún momento hay que hacerlo. Pero no creo que sea la prioridad". Esto sería porque la previsión del gobierno para este año, que considera un crecimiento económico del 5%, es con cepo. Todos los cálculos que se han hecho para este año han sido considerando el cepo", aseguró el economista.
No levantar el cepo implicaría sostener una serie de situaciones. Burgueño indica tres como las más importantes: "En primer lugar, la gente va a seguir sin poder comprar dólares de manera oficial. Aunque no creo que eso le preocupe mucho si ya casi nadie tiene capacidad de ahorro".
Por otro lado, se mantendría el cepo a las importaciones. "La verdad que está normalizado esto. Hay una deuda que quedó remanente, pero la cantidad de importaciones de 2024 fueron mayores a las del 2023. Por lo cual tampoco está muy trágica la situación en ese aspecto", argumentó
Pero falta el cepo "más importante". Este es el cepo para la rentabilidad de las empresas. "Yo creo que este va a ser el que primero se levante. Es fundamental", concluyó.

