Caída del consumo: qué factores podrían impulsar una recuperación en 2025
El comportamiento del consumo masivo es fundamental a la hora de analizar el estado de la capacidad adquisitiva de los argentinos. Según un informe divulgado la semana pasada, la contracción de esta variable fue del 10,6% interanual durante enero. Una primera impresión que puede surgir a partir de estos datos es que a pesar de la desaceleración de la inflación, los salarios todavía sienten los efectos del ajuste en el primer mes del año.
Un estudio presentado por la empresa líder en inteligencia del consumidor, NielsenIQ (NIQ), encendió la esperanza y sostuvo que con la baja del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y la recuperación leve de los sueldos en los próximos meses podrían generar una recuperación, aunque aún quedan lejos los niveles de compras anteriores a la crisis.
El camino que hace este relevamiento parte de reconocer una caída del consumo del 17% a lo largo de 2024 en comparación con el periodo anterior; uno de los mayores descensos registrados en años. Según esta información el ajuste más grande se hizo en los hogares, que dieron prioridad al ahorro y la búsqueda de marcas alternativas que resulten más económicas.
Los analistas de NIQ se toparon con un gran porcentaje de consumidores que reconocen haber prestado una mayo atención en las compras diarias. El 78% de los encuestados sostuvo que se limitó a adquirir los productos esenciales. Por su parte, el 65% dejó de lado las primeras marcas y elige opciones más accesibles.
Factores que impactaron sobre el consumo en 2024
El informe publicado por NIQ revela que uno de los motivos por los cuales los argentinos bajaron su nivel de consumo el año pasado fue la necesidad de asegurarse los fondos para cubrir los costos del transporte y el pago de los servicios como el agua, la luz y la medicina prepaga.
En el listado aparece, una vez más, el recurso de buscar la oferta de productos más baratos. Los consumidores optaron por las segundas marcas valorando especialmente los precios. También comenzaron a elegir formatos más pequeños y la compra a granel.
Uno de los fenómenos que remarca el estudio tiene que ver con el comportamiento de las ventas en los supermercados. En este sentido, si bien las cadenas lograron recuperar los precios atrasados, el volumen de compras sufrió una fuerte contracción. Por el contrario, los almacenes ganaron clientes. Los autoservicios y kioscos también registraron una gran caída.
La situación crítica del consumo en 2024 impulsó la proliferación de promociones; los grandes comercios reportaron que las ventas con beneficios representaron el 34% durante el último trimestre. El incremento de la participación de las marcas propias alcanzó su pico máximo en el primer semestre del año.
Expectativas para 2025
Los especialistas de NIQ prevén un leve crecimiento del consumo, aunque sostienen que este repunte no será suficiente. El nivel de compras se mantendrá por debajo del 40% registrado en 2017.
Según su análisis, si bien la inflación da muestras de desaceleración, esa actualización medida de los precios se manifesta de manera desigual. Mientras que los bienes de consumo general mantienen aumentos mesurados, el valor de los servicios seguirá impactando sobre las economías domésticas.
Un dato relevante tiene que ver con la recuperación de la capacidad adquisitiva de los argentinos. Para los expertos de NIQ, los segmentos de mayores ingresos encabezan la lista de los que ya vieron un rebote. En cuanto a los sectores con ganancias más bajas, tendrán que seguir soportando el ajuste y dando prioridad a cubrir las necesidades básicas.
La prudencia seguirá siendo el principio rector de los argentinos durante este año a pesar de que el índice de confianza del consumidor alcanzó su nivel más alto en nueve años. Muchos reconocieron que aportaran por continuar con las estrategias de ahorro y preferirán marcar más accesibles.
"2024 marcó un punto de inflexión en el consumo masivo en Argentina, con una caída histórica que impactó en todas las categorías y canales de venta. Para 2025, si bien se espera una recuperación parcial, el consumidor argentino seguirá siendo estratégico en sus decisiones de compra, priorizando el precio y la relación costo-beneficio", explicó Javier González, líder comercial de NielsenIQ Argentina.