De micro influencer a emprendedora: cómo nació “Mansa Mila” en Mendoza
Aunque confiesa que no sabe hacer “ni un huevo frito”, desde hace algunos meses, Virginia Cioffi (27) le sumó a su currículum de especialista en marketing el nuevo oficio de empresaria gastronómica. Es que ella es el cuerpo, cabeza y alma de “Mansa Mila”, uno de los casi 20 proyectos que le dan vida a Mercado Moreno, uno de los nuevos polos gastronómicos urbanos de Mendoza.
Miembro de una familia con larga experiencia en el mundo de los negocios (su padre es Adolfo Cioffi), sobre todo en el rubro inmobiliario y gastronómico, la joven ha empezado a desandar su propio camino, el cual contó en una entrevista con MDZ Online.
Como micro influencer, un formato cada vez más potente y buscado por las marcas, empezó a desarrollar otra forma de comunicar su proyecto, generando expectativa entre sus seguidores con una fórmula de honestidad, la cual tuvo una gran validación entre sus seguidores.
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-¿Cómo nació Mansa Mila?
-En realidad soy diseñadora gráfica y tengo una agencia de marketing con una amiga. Me metí de lleno en ese mundo y empecé a explorar un poco en tema de cursos, las experiencias, empecé a meterme en las redes, que me gustan mucho. Si bien no soy influencer, siempre me gustó mostrar lo que estaba haciendo. Me han llamado un par de marcas, pero soy más micro influencer. No me siento influencer en el sentido de que las marcas me busquen, pero si en mostrar mi vida.
Me metí en las redes y con la agencia empezamos a crecer y, sin quererlo, nos especializamos en gastronomía. La mayoría de nuestros clientes son gastronómicos. Ahí me di cuenta y le dije a mi socia que me gustaba el rubro como para hacer algo propio. Porque está buenísimo hacer crecer a los demás, pero me picó el bichito emprendedor.
Así arranqué con esto e invité a mi socia a ser parte, pero por una cosa u otra no pudo sumarse y me quedé sola, lo que fue un desafío, porque no me gusta hacer las cosas sola. Fue un proceso psicológico, charlar con mi papá y mi familia, que la tienen mucho más clara. Ahí empecé a tirar para adelante y me animaron mucho. Y fue darme cuenta de que podía afrontarlo sola, porque te da miedo, por más que sea algo chico. Para mí es un mundo nuevo que no conocía. Desde comprar la freidora o la heladera a ver el tema de los proveedores, empezás a entender un montón de cosas de atrás de escena y te empieza a dar ansiedad y miedo.
Me arrepentí mil veces antes de abrirlo y me arrepiento ahora también, pero lo que me motiva y me gusta es que todos los días hay que estar pendiente porque pasa algo. Por un lado frustra, pero también es un motorcito.

-¿Qué fue lo que más te sorprendió en ese proceso?
-Lo que me sorprendió de la milaneseria al principio fue el alcance que tuvo entre mis seguidores. No tengo muchos seguidores (NdR: tiene 7.830 seguidores), pero la gente se copaba y me contestaban muchas personas. Jugué un poco con la expectativa y la intriga y durante tres meses no dije que abría, pero iba mostrando cositas. Con eso la gente se copaba y cuando me cruzaba me pedía que le cuente de qué se trataba. Ese efecto que provocó en la gente me sorprendió.
-Como experta en marketing, ¿a qué atribuís este cambio en la comunicación de los emprendimientos gastronómicos y el impacto que generan?
-Me parece que está asociado a la transparencia. La gente no sabe lo difícil que puede llegar a ser el mundo de la gastronomía y los cambios que puede haber de un día para el otro. Por ahí vas a un lugar y te entregan las cosas mal y esa persona no vuelve nunca más. Con la experiencia pude comprobar que la gastronomía no es para nada así. Hoy te lo puedo servir mal, pero mañana te lo voy a servir mejor y pasado lo voy a triplicar en calidad, porque de todas estas cositas vas aprendiendo.
Las reseñas llegan y las críticas se escuchan. Si la gente supiera todo el esfuerzo y que si un día llegó mal el pan, al otro vamos a trabajar para que salga bien, se darían cuenta que no es un careta que le ponemos. También sentí que la gente no se anima a emprender. Quizá empatizan un poco con esta forma de comunicar y se animan a hacer lo suyo.

-¿Por qué elegiste hacer milanesas?
-En Mercado Moreno faltaba completar un local y elegí el lugar porque me enamoré, pero me dijeron que no podía replicar nada de lo que ya estaba. Ahí empecé a descartar. Me fui a Buenos Aires un día y fui a un restaurante donde probé una milanesa que era épica y pensé en hacer algo así en Mendoza. Si bien hay mucha oferta de milas en la provincia, son de otro estilo. Y estas las quería llevar a lo premium.
Nos destacamos en la calidad. Quise no escatimar en ingredientes, proveedores, precios, para tener un buen producto, con una buena carne. Esa es mi especialidad, la buena carne, un buen corte.
También es mi comida preferida y es la comida preferida de todo el mundo. Incluso, la gente adivinó de qué iba a ser el local por eso. Así surgió.
-Hablabas del camino del emprendedor, ¿qué le dirías a una persona que no se anima a emprender?
-Tengo a mi hermana que es mi guía. El otro día me tiró una frase y me di cuenta de que por eso seguí adelante. Me dijo: “El miedo lo tenés antes, no durante”. Una vez que vos das el primer paso, que en mi caso fue comprar la heladera, todo lo demás se va dando. Tenía la cabeza ocupada, entonces no podía pensar en el miedo que estaba teniendo. Es cuestión de un día empezar, ahí los miedos se te van.

-¿Cómo ves la escena gastronómica de Mendoza?
-A los mendocinos nos está empezando a gustar el hecho de ir a probar. Antes éramos muy cerrados, tenías un local que te gustaba y te quedabas en eso. Algo que pasa en la escena porteña, donde la gente sale a probar algo nuevo, porque tienen una oferta gastronómica muy grande. Siento que empezamos a competir. Pero no lo siento así, todos los fines de semana la gente va a ir a probar algo nuevo. Hoy te prueba y no sé cuánto va a pasar de acá que vuelvan porque van a ir a probar otros lugares, pero hoy me llena que vengan y nos conozcan. Quiero que todo el mundo nos conozca.
-¿Y qué es lo que hace diferente a la Mansa Mila de del resto de las opciones que hay?
-La tenés que probar por la carne. Tenemos de carne y pollo, pero nuestra especialidad es la carne, pero porque todo el mundo me lo ha dicho y lo tengo en las reseñas. Todos destacan que es muy tierna, y eso es lo que buscamos cuando te digo que es una mila premium. Es un estilo distinto de milanesa, no es la que te hace en tu casa. No quiero que llegues a poder hacértela en tu casa. Con eso es lo que compito, con la persona que se la quiere hacer en su casa. Quiero algo más premium, gastronómico y buscar al foodie, al que le gusta opinar y venir y darse un gustito. Ese es mi segmento.

