Dólar esquivo 2.0: la montaña rusa económica sigue girando en Argentina
El dólar blue: ¿El adolescente rebelde se calma (por ahora)?. En julio, el dólar blue parecía haber alcanzado alturas vertiginosas, llegando a los $1430, un valor tan elevado que casi necesitaba oxígeno. Sin embargo, en septiembre de 2024, parece haber bajado su ritmo, cotizando a $1250. ¿Se trata de una pausa antes de la próxima subida, o simplemente otra fase en su comportamiento errático?
Un economista comenta en tono jocoso: "Es como si el dólar hubiera decidido hacer una dieta justo antes de las Fiestas", guardando sus previsiones en el mismo lugar que sus predicciones del Mundial.
El eterno dilema: ¿dólares o pesos?
Hace dos meses comparé esta decisión con la elección de comprar paraguas en el desierto o bronceador en el Polo Norte. Hoy en día, es como decidir si llevar chaleco salvavidas o un equipo de aladelta a una cita a ciegas con la economía argentina.
Los expertos continúan recomendando prestar atención a factores como la política monetaria del Gobierno (si la encuentran, por favor avisen), las presiones inflacionarias (más constantes que los memes de Javier Milei) y las reservas del Banco Central (un misterio que hasta Sherlock Holmes consideraría irresoluble).
El desafío del millón: la revancha
Hace un tiempo les pregunté qué harían con $100.000. Si decidieron comprar dólares en ese momento, hoy tendrían... exactamente los mismos dólares. Pero bueno, al menos disfrutaron de la adrenalina que ofrece la montaña rusa económica.
Para quienes optaron por un plazo fijo, felicidades: experimentaron la emocionante persecución de la inflación, casi como el Coyote y el Correcaminos. Y si hoy decidieran convertir esos pesos y el rendimiento del plazo fijo en dólares, tendrían más divisas... aunque en el supermercado su poder adquisitivo sería prácticamente el mismo.
Hace dos meses les pedí que compartieran sus estrategias de inversión. Hoy les invito a compartir sus excusas más creativas para explicar por qué sus predicciones no se cumplieron. ¿Alguno ha culpado a Mercurio retrógrado?
La única constante es el cambio
Como mencioné anteriormente, en la economía argentina la única constante es el cambio. Bueno, eso y nuestra capacidad para hacer chistes sobre nuestra propia situación económica. Recuerden: en Argentina, no necesitamos parques de diversiones. Ya tenemos el mercado cambiario.
Nos vemos en un par de meses, cuando el dólar quizás cotice en alfajores Jorgito y el peso se haya convertido en papel picado de colección. Mientras tanto, que la fuerza (y sus ahorros, en la moneda que sea) los acompañe.
* Sergio Candelo, Co-fundador de Snoop Consulting y Nostradamus económico frustrado.