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Una de las empresas más icónicas del mundo está al borde de la quiebra

Las acciones de Tupperware se hundieron 99% en Wall Street y la compañía acarrea una deuda de US$ 700 millones. La disminución de ventas y nuevos competidores han generado un impacto mortal.

Pese a marcar una época y haber sido líderes en la producción de artículos del hogar, la compañía Tupperware Brands, famosa por sus contenedores de alimentos reutilizables, está al borde de declararse en quiebra en Estados Unidos, su principal mercado, según informan medios internacionales. 

La reconocida compañía que se convirtió en un gigante de la postguerra y que en su momento irrumpió en el mercado con sus contenedores innovadores y herméticos, al punto que “Tupper” pasó a ser sinónimo de cualquier recipiente que se use para almacenar alimentos, ahora enfrenta una realidad totalmente diferente en el mercado americano.

De acuerdo a la información de la agencia Bloomberg, la empresa se está preparando para declararse en quiebra esta misma semana, mientras que en la jornada del martes su acciones mostraron una caída del 57,5%, a US$ 51, para ampliar la pérdida de valor a un 98,8% desde su máximo histórico del 17 de enero de 2014.

Así fue el movimiento de las acciones de la compañía el día martes.

Incluso, la empresa que profileró sus ventas directas en reuniones sociales, ostenta una deuda de US$ 700 millones, por lo que planea solicitar protección judicial después de incumplir los términos de dicha deuda y reclutó a asesores legales y financieros.

Pese a que los prestamistas acordaron este año dar un respiro a las condiciones del préstamo incumplidas, la situación siguió deteriorándose. Hoy, el mercado de Estados Unidos representa sólo una cuarta parte de su volumen total, en contraste con mercados asiáticos como Indonesia.

Tupperware perdió terreno frente a competidores OXO, Pyrex y Rubbermaid que ofrecen a los consumidores productos con estética más moderna, precios competitivos y sistemas de plástico duro o vidrio y sistemas de sellado más efectivos. A eso se sumó una creciente desconfianza a los plásticos utilizados en la fabricación de estos productos, ya que aquellos producidos antes de 2010 contenían BPA, un químico asociado con diversos problemas de salud.