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¿Moratoria o blanqueo?: todo lo que tenés que saber para regularizar deudas en agosto

Si bien el blanqueo es la opción más difundida, el país ofrece otras opciones para quienes necesitan regularizar bienes no declarados o ponerse al día con deudas impositivas y de seguridad social.

La falta de confianza en las entidades bancarias, tras el corralito de 2001 y las constantes devaluaciones que han enfrentado los argentinos, muchos han optado por "dolarizarse” y guardar sus ahorros en el “colchón”.

De hecho, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) estima que los argentinos guardan aproximadamente 238.233 millones de dólares en efectivo.

El Régimen de Regularización de Activos, comúnmente conocido como blanqueo, comenzó el 18 de julio de 2024 pero todavía representa incertidumbre para muchos.

Esta medida, entre otras cosas, promete reactivar el mercado inmobiliario en la Argentina, con expectativas de crecimiento que oscilan entre el 20% y 30%.

Impulsado por las ventajas fiscales adicionales, como la exención del impuesto a las transferencias de inmuebles, el blanqueo es una de las opciones más competitivas para los inversores. No obstante, no es la única alternativa.

Si bien el blanqueo es actualmente la opción más difundida, el país ofrece otras opciones para quienes necesitan regularizar bienes no declarados o ponerse al día con deudas impositivas y de seguridad social. Entre ellas se encuentra la moratoria.

La decisión entre blanquear bienes o adherirse a la moratoria no es sencilla y depende de varios factores, entre ellos, el tipo de bienes a regularizar, el monto de las deudas y las condiciones particulares de cada contribuyente.

Según señala Diego Fraga, abogado y profesor de la Maestría en Derecho Tributario de la Universidad Austral, la moratoria puede resultar más conveniente en términos económicos en algunos casos, especialmente cuando se trata de deudas que pueden regularizarse en pesos y con condonaciones significativas de multas e intereses.

Un caso típico que ilustra esta ventaja es el de un contribuyente que desea regularizar una cuenta en el exterior que no ha sido declarada nunca. Si la cuenta fue incorporada al patrimonio en un período prescrito, la AFIP no podría reclamar el incremento patrimonial no justificado, lo que reduce significativamente el costo de la regularización a través de la moratoria.

En estos casos, los impuestos que más peso tienen, como el de incremento patrimonial, ya no pueden ser reclamados por la AFIP, lo que hace que el costo total sea más bajo si se opta por la moratoria en lugar del blanqueo. Además, los intereses y multas son condonados en gran medida, lo que refuerza la conveniencia de esta opción.

Por otro lado, el blanqueo ofrece beneficios adicionales, como la posibilidad de librarse de la presunción de ventas o ingresos no declarados y evitar reclamos por impuestos como ganancias, IVA, bienes personales y otros tributos internos. También se extiende la "inmunidad" frente a posibles acciones por delitos tributarios o cambiarios relacionados con los bienes blanqueados.