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Vinos: luego del respiro de mayo, las ventas registraron otro derrumbe importante

En junio los despachos en el mercado interno tuvieron una nueva baja, por lo que no se convalidó una tendencia de mejora. Qué dice el último informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura.

La venta de vinos, tanto en el mercado interno como en el externo viene con números bajos desde 2023. En lo que va de este año, recesión e incertidumbre mediante, las ventas no mejoraron ni en el mercado interno ni en el externo. Aunque en ambos hubo meses positivos, hasta el momento parece tratarse más de datos aislados o coyunturales que de una verdadera mejora del sector.

En medio de la recesión económica local las bodegas buscan apalancar sus exportaciones, aunque esto podría ser una salida para algunas, pero no para la mayoría, si se tiene en cuenta que más del 70% del vino que se elabora en el país se consume fronteras adentro. En este contexto, el último informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) mostró que en junio los despachos en el mercado interno tuvieron una caída interanual de 9,6%.

En el registro acumulado, que es el que mejor marca la tendencia, la baja del semestre fue de 4,6% con datos negativos en casi todos los formatos y colores. En mayo, por el frío inusual para la época, las ofertas en supermercados y cierta mejora en los precios con relación a la competencia se había registrado una mejora en las ventas. Se había tratado de una suba de 6,5% en la comparación con el mismo mes del año pasado que no alcanzaba a revertir la tendencia negativa acumulada de los primeros cinco meses de 2024.

La presentación en damajuana tuvo una caída estrepitosa el mes pasado.

El que había traccionado la mejora de ventas en el quinto mes había sido el tetra brick, que se encuentra en la base de la pirámide de consumo del vino y que es el que más compite en precios con bebidas como la cerveza o similares. Los números de junio parecen confirmar lo que los referentes anticipaban: mayo fue un respiro que no alcanza a revertir la tendencia negativa en medio de la crisis económica.

Los datos de la caída

El INV precisó así que entre junio de 2023 y junio de 2024 se produjo una caída de -9,6%, con derrumbes tanto en vino de color como en el blanco. El primero disminuyó 11,4% mientras que el sin color lo hizo en una proporción menor, pero igual bajó 2,6%. Con relación a la venta semestral acumulada entre enero y junio y su comparativa entre un año y otro la baja fue de 4,6%, con una baja similar tanto en el color como en el blanco, que fue de -4,6% y -4,7%, respectivamente. Entre mayo y junio, la caída intermensual también se notó fuerte debido al alza mencionada y fue de 13,3%.

En la comparación interanual, el que más cayó fue el espumoso (-54%) y los varietales, tanto tintos como blancos que bajaron en torno al 11%. El único dato positivo que aquí surge es el del vino blanco sin mención varietal que subió 15%. Esta mejora salva la categoría sin mención de varietal que cayó en total 5,9% con una disminución de 11,4% del vino color.

Fuente: INV

Con relación a los envases, la botella y el tetra cayeron en proporciones similares, ya que la primera lo hizo 8,3% y la segunda 6,8%. En esta categoría, también se destacan los derrumbes de la damajuana (-42) y el bag in box (-100%), aunque no son formatos muy consumidos, por lo que su impacto es menor.

En consonancia con el dato anterior, el único número positivo corresponde a la botella de blanco sin mención de varietal. El resto cae todo. Lo mismo sucede con las comparaciones acumuladas del primer semestre, en el que se mantienen las bajas y la tendencia contractiva en torno al 4,5%. Desde el sector y en medio de una recuperación que no se vislumbra, estimaron que el año continuará de manera similar.