Mercados financieros

Decisión clave para bonistas: qué hacer con los dólares que se cobren

Esta semana ahorristas e inversores en títulos públicos están cobrando los servicios y amortización de los Bonares y Globales, en particular, el AL30 y el GD30. Qué alternativas hay para esos dólares.

Jorge Herrera
Jorge Herrera miércoles, 10 de julio de 2024 · 12:17 hs
Decisión clave para bonistas: qué hacer con los dólares que se cobren
Tras el cobro de los cupones de dos bonos soberanos en dólares, los inversores deben evaluar cuál es la mejor alternativa para reinvertir en un momento de turbulencia financiera. Foto: Shutterstock

En los próximos días los bonistas cobrarán los flujos correspondientes a los títulos públicos en dólares “Bonares” y "Globales",  destacándose la primera amortización de los ya famosos “GD30” y “AL30” archiconocidos por los amantes del dólar MEP y CCL. El Gobierno hará un pago total que asciende a unos 2.500 millones de dólares (contando las tenencias en manos de organismos y entes públicos). La mitad del pago se explica por el flujo que debe pagarse por el “AL30” y “GD30”.

A la hora de evaluar qué hacer con el cobro de estos dólares se presentan distintas alternativas de inversión, que van desde la reinversión hasta opciones en pesos. A continuación, se analizarán cuatro alternativas de inversión bajo la óptica de la gestora Neix.

En primer lugar, el inversor podría optar por reinvertir los flujos en alguna de las alternativas del menú de Globales y Bonares. En este caso, el diferencial (spread) de legislación, entre local y extranjera, se encuentra en 4% y el canje en 0,25%. A estos niveles, los estrategas de la gestora prefieren aprovechar más el canje en valores casi neutros y un spread de legislación debajo del promedio para estos bonos. Por ello, prefieren a los Globales antes que los Bonares, ponderando en este caso, un poco más, el “GD35”, aunque reconocen que siguen viendo más valor en el tramo más corto de la curva hard dollar en el mediano plazo.

Esta primera alternativa de “GD35/GD30” tiene como beneficios que actualmente cotizan con rendimientos de 19% y 25% respectivamente, y que el spread de legislación y canje es relativamente bajo respecto del promedio. En cuanto a los riesgos, destacan la ampliación del spread por mayor incertidumbre, y que haya menores perspectivas macroeconómicas.

Una segunda alternativa sería el bono para los importadores “Bopreal” 2026 (BPY26). En este caso implicaría mantener una posición en bonos emitidos por el gobierno (por parte del Banco Central), con un cupón mejor que los Bonares y Globales y un esquema de amortización más corto. Para la gestora dado el spread que hay contra el “AL30” prefieren el BPY26.

Los beneficios de esta opción serían el elevado rendimiento, aproximadamente 24%, que vence en el 2026 y que permite una diversificación de carteras con alta ponderación de “AL30”. Los riesgos, una ampliación del spread por mayor incertidumbre y por menores perspectivas macroeconómicas.

Una tercera alternativa serían las Obligaciones Negociables ON), o sea, deuda corporativa. En este caso permitiría seguir estando posicionado en una inversión en dólares, pero sin el riesgo del soberano. Claro que esto último se ve reflejado en un retorno más bajo. Vale señalar que la cotización reciente también está afectada por el aumento en los tipos de cambio financieros (encareciendo muy rápido estas alternativas). A pesar de ello, la gestora cree que hay alternativas como la ON de YPF 2025 (YCA60), la ON de Arcor 2027(RCCJO) o la ON de Irsa que vencen en 2028 (IRCFO) que permiten obtener buenos cupones con pagos semestrales.

En este caso, el atractivo son los buenos rendimientos del 8%, 7,2% y 6,2% respectivamente y que permite seguir posicionado en una inversión en dólares sin el riesgo soberano. Al respecto, vale señalar que los riesgos son inherentes al tema de la liquidez de plaza, el riesgo de acceso al mercado de cambios, claro que en el caso de que se normalice el mercado de crédito los rendimientos tienen mayor potencial de suba.

Por último, está la alternativa de los instrumentos en pesos. El reciente aumento de la brecha (alrededor de 50%) permite armar posiciones en pesos, particularmente en instrumentos indexados. En el caso de una posible salida del cepo, ello implicaría tanto una caída en los dólares financieros como una suba en el dólar oficial, por ello la gestora ve como una alternativa los llamados “sintéticos dollar linked” hasta fin de este año. Entonces, para posiciones que busquen mayor retorno (considerando una volatilidad más alta también) y una cobertura indirecta a posibles movimientos del dólar oficial, la recomendación sería bonos CER, los Boncer 2025 y 2028 (TZX25 o TZX28).

En esta opción, explican los estrategas de Neix, los beneficios serían que los sintéticos dollar linked más cortos (hasta fin 2024) cotizan en devaluación de -2%, mientras que el de enero cotiza en devaluación de -2,66%. Por su lado, el TZX25 rinde CER+ 4,45% y el TZX28 rinde CER+ 7,45%.

De modo que, para el mismo plazo, el retorno es más alto que el resto de la cobertura dollar linked soberana. En cuanto a los riesgos, hay que destacar el de la liquidez en el mercado de futuros, y que el “pass through” a precios de una suba del dólar oficial no es perfecto, Es decir que, si el tipo de cambio oficial sube un determinado porcentaje, los precios pueden no subir dicho porcentaje.

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