Opinión

Los trulli, ¿un secreto para pagar menos impuestos?

Pagar impuestos es una de las mayores preocupaciones de toda persona o empresa. En el mundo occidental es con los impuestos con los que se financia todo lo que disfrutamos.

Martín Litwak
Martín Litwak sábado, 22 de junio de 2024 · 07:00 hs
Los trulli, ¿un secreto para pagar menos impuestos?
Si el impuesto existe, hay que pagarlo. Pero también hay que estructurar responsablemente el patrimonio y pensar alternativas viables. Foto: Freepik

Apulia -también conocida como Pulla- es una región de Italia histórica y turística. Con casi 4 millones de habitantes y un importante flujo de visitantes durante todo el año, es un destino único, con miles de sorpresas. Sin embargo, la primera imagen que nos viene a la mente a muchos tiene que ver con esas encantadoras casas redondas, de techo abovedado, llamadas “trulli”, ¿verdad?

Los “trulli” son estructuras arquitectónicas tradicionales de esta región de Italia, que se distinguen por sus techos cónicos, construidos con piedra caliza local, sin uso de mortero. La técnica arquitectónica que se utiliza para estas construcciones, incluso actualmente, es heredada de tiempos prehistóricos y se ha convertido en una parte constitutiva de la identidad del lugar. 

Encantadoras casas redondas, de techo abovedado, llamadas “trulli”, todo un símbolo de Apulia, en Italia.

Se cree que estas construcciones, a lo largo de los años, han sido utilizadas como viviendas, almacenes y refugios. Si bien su estilo arquitectónico se remonta a la Prehistoria, muchos piensan que la pasión por la construcción de “trulli” más modernos se desarrolló como un medio temprano y sofisticado de elusión fiscal. Sí, así como leen. 

Durante el siglo XV, cuando la Apulia era parte del Reino de Nápoles, los señores feudales instruían a los agricultores para construir los techos de piedra seca de los “trulli” con una clave de bóveda extraíble en el centro y las paredes sin argamasa. Cuando los inspectores fiscales aparecían, los agricultores sacaban la clave, haciendo colapsar el edificio y permitiendo así a los propietarios de tierras no pagar el impuesto a los nuevos asentamientos que había instaurado el Rey. 

De esta forma se dio origen a una de las más perdurables (y sanas) tradiciones italianas: el intentar pagar la menor cantidad de impuestos que sea posible. Y, por supuesto, esta costumbre se hizo más y más presente en la medida en la que los impuestos fueron creciendo porque, como digo siempre, el problema no son los impuestos. El problema es el abuso de impuestos y la falta de sentido en muchas de las cargas impositivas

El problema es el abuso de impuestos y la falta de sentido en muchas de las cargas impositivas. Foto: MDZ.

De hecho, gran parte de los impuestos -y creo que me van a dar la razón fácilmente- fueron creados sin otro fin que el de “hacer caja” y recaudar más y más dinero, sin contraprestación ni beneficio para el pagador. Y eso, naturalmente, enciende las intenciones de los pagadores de impuestos de pagar la menor cantidad de tributos que sea posible. 

En contrapartida, como siempre les digo, la evasión de impuestos no es una posibilidad. Si el impuesto existe, hay que pagarlo. Pero sí es posible estructurar responsablemente el patrimonio y pensar alternativas viables. Hasta tanto se cambie la mentalidad del ciudadano, y desde ahí la de la clase política, es la única alternativa viable.

Martín A. Litwak.

Martín A. Litwak autor del Iibro Planificación Patrimonial para Celebrities, fundador y CEO de Untitled SLC.





 

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