Los desafíos del presidente

Pese al guiño del FMI, los índices microeconómicos le siguen dando mal a Javier Milei

Los índices que se conocieron la semana pasada no acompañaron al presidente. La estrategia para reactivar la economía. La mirada internacional de la gestión libertaria.

Brenda Funes
Brenda Funes lunes, 20 de mayo de 2024 · 07:07 hs
Pese al guiño del FMI, los índices microeconómicos le siguen dando mal a Javier Milei
Javier Milei comienza una nueva semana económica con varios frentes abiertos. Foto: Presidencia

El presidente, Javier Milei, se juega todas las cartas para reactivar la economía. En un primer momento, avanzó en flexibilizaciones e incentivos, para que Argentina se vuelva un mercado atractivo en el que invertir o generar empleo genuino. Ahora, avanza con una herramienta que reactiva rápidamente el circulo virtuoso: el consumo. Entre los distintos tipos de crédito que ofrecen los bancos, y las opciones de financiación; se espera que ambos pilares empiecen a rodar nuevamente. 

Si se analiza la macroeconomía, Milei tiene buenos índices para mostrar: la inflación se está desacelerando, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció que en abril se registró superávit fiscal por cuarto mes consecutivo, el dólar se mantiene estable. Está logrando ordenar la economía argentina para que a los ojos del mundo se vea como un país confiable al que pueden arribar inversores. Le resta sostener resultados y esperar. Esa es la apuesta del mandatario.

El problema es la letra chica. Es decir, cómo hizo el Gobierno libertario para llegar a estas  “cifras positivas”: licuadora y motosierra. En lo microeconómico, las empresas atraviesan un momento agónico, hay desempleo, caída del consumo y del poder adquisitivo. Los precios bajan porque los comerciantes necesitan vender.

Milei necesita que la actividad económica se reactive.

Incentivo al consumo

Cuando no hay inversiones, la medida más eficiente para que la economía se reactive rápidamente es incentivar el consumo. Para ello, el Gobierno decidió prorrogar el programa de financiación “Cuota simple” hasta el 31 de diciembre. Esta renovación incluye algunos cambios: vuelven las 9 y las 12 cuotas, pero además se incorporan 6 nuevos rubros a los 29 existentes.

Con la baja de la tasa de referencia que establece el Banco Central de la República Argentina (BCRA), la tasa de interés nominal anual (TNA) del plan Cuota Simple queda en el 50%. Por otra parte, cabe destacar que las compras presenciales o virtuales se deben realizar con tarjetas de crédito bancarias.

En los considerandos de la Resolución 69/2024 del Ministerio de Economía publicada este viernes, se detalló que hasta el momento "el programa “Cuota simple” ha demostrado ser un instrumento capaz y altamente ventajoso para los sujetos intervinientes", ya que " desde su renovación, se han informado la cantidad aproximada de 14.000.000 de operaciones con el tipo de financiación de 3 y 6 cuotas por un valor cercano a los mil trescientos cincuenta millones de pesos ($ 1.350.000.000)".

Por otra parte, se oficializó un nuevo aumento de la Tarjeta Alimentar, que se hará efectivo a partir de junio y tendrá un tope de $108.062, con el fin de "recomponer el poder de compra" de los beneficiarios, muy afectado por la inflación. Es decir, se pone dinero en el bolsillo para que puedan consumir y satisfacer sus necesidades básicas.

Esta medida se tomó "considerando el incremento de la Canasta Básica Alimentaria durante los últimos meses". Según lo dispuesto, los nuevos montos -a cobrar desde el mes que viene- son los siguientes:

  • De $48.125 pasa a $52.250, correspondientes a las familias con un hijo/a de 0 a 14 años que perciban Asignación Universal por Hijo, Asignación Universal por Hijo con Discapacidad, Asignación por Embarazo o Pensión para madre de 7 o más hijos/as.
  • De $75.468 a $81.936, para familias con dos hijos/as, con las mismas características que las anteriores.
  • De $99.531 a $108.062, en este caso para familias con tres hijos o más.
El Ministerio de Capital Humano actualizó el valor del beneficio como consecuencia de la elevada inflación.

Inflación en descenso

La semana pasada se conoció la inflación de abril y por cuarto mes consecutivo se desaceleró. El Gobierno logró que llegue al dígito y lo celebró con bombos y trompetas. En este sentido, el presidente Javier Milei recibió otra buena noticia y es que durante los últimos 7 días el precio de alimentos se mantuvo prácticamente estable, ya que solo subieron un 0,1%.

Los datos surgen del informe sobre la tendencia de aumentos en alimentos y bebidas durante la segunda semana de mayo, que realizó la consultora LCG. Cabe destacar que este rubro es uno de los que más incidencia tiene en la cifra final del índice de Precios al Consumidor (IPC).

En el reporte se detalla que la inflación de alimentos se desaceleró 0,9 puntos porcentuales respecto a la semana anterior. De esta manera, la suba promedia 1,8% en las últimas 4 semanas y 0,8% punta a punta en el mismo período. 

Umbral de pobreza

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) presentó el informe mensual de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT) con cifras alarmantes. Según el informe, una familia de cuatro integrantes necesitará de $373.044 para no ser pobre y de $828.158 para no caer en la indigencia, frente a un salario mínimo de $234.315,12 a partir de mayo, pero que en abril fue de $202.800.

La crisis económica cala hondo y empuja cada vez a más gente a vivir bajo el umbral de pobreza.

En tanto, un "adulto equivalente" (varón de entre 30 y 60 años) necesita una percepción mensual de $268.012 para no ser pobre, por lo que el próximo salario mínimo ni siquiera alcanza a cubrir el costo de vida de la clase media.

El informe, además, indica que para evitar la indigencia, un "adulto equivalente" necesita de $120.726 mensuales, algo que solo indica una profundización del deterioro social que sufre la población argentina desde hace años. Teniendo en cuenta que la pobreza ya alcanzaba a un 41,7% de los argentinos al finalizar el 2023, el crecimiento inflacionario (aunque desacelerando) y la caída del poder adquisitivo del salario no son buenos augurios para la próxima Encuesta Permanente de Hogares, ejercicio realizado también por el Indec.

La bendición del FMI

Esta semana, el Gobierno nacional confirmó que alcanzó un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la octava revisión del Programa de Facilidades Extendidas de la Argentina. En este marco, la vocera del organismo, Julie Kozack, se refirió a la situación del país y respaldó la gestión del presidente, Javier Milei, al afirmar que “el plan de estabilización están obteniendo resultados mejores de lo esperado”.

Cuando se le preguntó cuándo el país volvería a crecer, evitó dar precisiones de fechas, pero dijo: “Esperamos que la economía empiece a crecer otra vez en la segunda mitad de este año”. 

El FMI vaticinó cuándo Argentina volverá a crecer y dio definiciones clave.

Sobre la política monetaria, Kozack dijo: "Se deberá continuar evolucionando para anclar la inflación y las expectativas de inflación en Argentina y sus efectos tendrán que volverse más flexibles con el tiempo para salvaguardar una mejora en la cobertura de reservas. Serán necesarios algunos cambios mientras los controles cambiarios se levantan gradualmente basados en las condiciones y mientras las autoridades vayan a una transición hacia un nuevo régimen monetario. Este régimen implicaría una competencia de monedas, un régimen donde el peso y otras monedas como el dólar estadounidense puedan coexistir y puedan ser usados libremente. Otros países en la región, como Perú y Uruguay, tiene sistemas como ese”.

Pasivos remunerados del BCRA

El Banco Central adoptó una serie de medidas para el desarrollo de una curva de tasas fijas de referencia de liquidez de corto plazo, a través de títulos del Tesoro, en reemplazo de pasivos remunerados de la entidad. Esta última medida es una de las condiciones básicas que señaló Milei para avanzar en el levantamiento del cepo cambiario.

“El cambio normativo es un elemento adicional del proceso de recuperar el control de la programación monetaria por parte del BCRA, señaló la entidad en un comunicado de prensa.

La autoridad monetaria señaló que “el avance en reducir la creación primaria de dinero, a través del ancla fiscal, ha sido central en el inicio de un proceso de desinflación. Complementando este esfuerzo, el BCRA continuará reduciendo las demás fuentes de emisión que afecten adversamente la programación monetaria”.

En consecuencia, el Directorio del Banco Central “estableció que los títulos que sean adquiridos por suscripción primaria dentro del programa de licitaciones de Letras a tasa fija anunciado por el Ministerio de Economía no computarán a efectos del fraccionamiento crediticio del sector público, por hasta un monto determinado para cada institución”.

El BCRA avanza en la eliminación de los pasivos remunerados, una de las condiciones esenciales para levantar el cepo cambiario.

Condiciones financieras de la Argentina

Las condiciones financieras de la economía argentina alcanzaron en abril su mejor nivel desde julio de 2019, impulsadas por factores locales.  Así lo señaló un informe del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) que resaltó que a pesar de la suba de los rendimientos de los bonos de Estados Unidos, las condiciones externas están mejor que entonces, pero las locales peor, si bien mucho mejor que en meses anteriores.

Según el Índice de Condiciones Financieras (ICF) que cada mes elabora esa entidad empresaria, en abril de 2024 ese indicador marcó 29,3 puntos, el registro más alto desde los 42 puntos de aquel julio.

El informe indicó además que si bien las condiciones locales salieron de zona de estrés severo tras 55 meses, permanecen negativas.

"No sabemos si la recuperación será en "V", pero las condiciones financieras locales ya exhibieron una "V"", evaluó la entidad.

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