Después de la inflación, Javier Milei prepara su próxima "buena noticia"
Javier Milei ya tiene en mente cuál será su próximo festejo en cuanto a la evolución de su programa económico. El presidente sabe que probablemente a comienzos de junio, podrá mostrarle al público que las reservas líquidas acumuladas en el Banco Central de la República Argentina (BCRA) pasaron a terreno positivo por primera vez desde la pandemia. Y que la tendencia es a separarse de la línea de flotación y equilibrio. ¿Cuánto? Dependerá de la situación de los sojeros y su ritmo de liquidación. Mientras tanto, en Casa Rosada, el Ministerio de Economía y el BCRA se hacen sumas y restas. El cálculo parte del minuto cero del Gobierno de Milei, el 11 de diciembre, cuando el rojo alcanzaba los 13.000 millones de dólares. Pasa luego por enero 2024, cuando por insistencia del propio jefe de Estado se fijó ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) la necesidad de alcanzar un azul de 10.000 millones para todo el año.
La cuenta a la primera semana de mayo indica que las divisas disponibles en el BCRA continuaban en rojo, pese a que desde que asumió el Gobierno el BCRA compró unos U$S 15.500 millones. El negativo se ubicó en unos U$S 2.300 millones, aunque en abril la tendencia era a encontrar el azul. Sin embargo, el 30 de abril, Argentina le pagó unos U$S 1.936 millones, con lo que el contador volvió para atrás. Un problema es que el ritmo de mayo viene retrasado ante la especulación de los sojeros por mejores condiciones cambiarias, algo que el gobierno siempre negó que estuviera en análisis ratificando además se mantendrá el crawling peg de 2% para este mes, junio, julio, y todo lo que lo que las negociaciones con el FMI permitan.
Hay un dato que llama el optimismo: el Fondo girará, probablemente en la primera semana de junio, unos U$S 800 millones por haber aprobado las metas del primer trimestre del año, con lo que las reservas se reforzarán de manera acelerada. Será el impulso final para que las reservas lleguen a estar por arriba del equilibrio, y comiencen a ubicarse en terreno positivo. Será un momento bisagra en la gestión de Milei. Y se festejará como el dígito de inflación de abril presentado ayer en sociedad.
El último informe de la Fundación Capital se detiene en el análisis de la evolución de las reservas. El trabajo de la organización que maneja Carlos PÉrez, menciona lo siguiente:
- Mientras la astringencia monetaria y la licuación de pasivos remunerados del BCRA reducen fuertemente el stock de pesos de la economía, hacia delante se dificulta la acumulación de reservas a pesar de la cosecha gruesa, lo que alarga la vida del cepo.
- Existen compromisos en moneda extranjera en los próximos meses (unos US$ 2.800 millones de los cuales una parte está en manos del sector público) y el superávit comercial (US$ 14.000 millones estimado entre mayo y diciembre) no se traduce en superávit cambiario de bienes, ya que resulta muy similar al 20% de las exportaciones que se liquidan en los mercados financieros US$ 11.000 millones en el mismo período). -Esto es un limitante para la liberación de restricciones cambiarias, más aún con reservas netas negativas y US$ 40.000 millones de potencial demanda por la deuda comercial, el giro de utilidades y pasivos eventuales.
- Se adiciona la porción del Swap con China utilizado durante 2023, por US$ 5.500 millones. No obstante, de tener que devolvérselos al país asiático, las reservas versión caja volverían a terreno negativo, con un importe similar al que había el 10 de diciembre previo, cuando asumía el gobierno actual (- US$ 903 millones). Si bien se estaría negociando su renovación, según datos oficiales vencen unos US$ 2.906 millones en junio y US$ 1.937 millones en julio.

