Fondo anticíclico

Cómo fue que los vikingos apostaron fuerte y ganaron: lecciones para el país

El fondo soberano de Noruega la pegó en el último trimestre gracias a sus inversiones en las vedettes del mercado tecnológico. Ganó casi el equivalente a un 20% del PIB argentino.

Jorge Herrera
Jorge Herrera martes, 23 de abril de 2024 · 14:22 hs
Cómo fue que los vikingos apostaron fuerte y ganaron: lecciones para el país
El fondo soberano de Noruega se creó a comienzos de los años 90 para aprovechar los ingresos del petróleo del Mar del Norte como fondo anticíclico.

El mayor fondo soberano del mundo, el Fondo Global de Pensiones del Gobierno de Noruega (Norway Government Pension Fund Global) sigue liderando el ranking mundial por encima del China (China Investment Corporation) y el de Abu Dhabi (Abu Dhabi Investment Authority) tras obtener un rendimiento del 6,3% en el primer trimestre del año, lo que equivale a un beneficio de 1,21 billones de coronas suecas (unos 110.000 millones de dólares), gracias a sus inversiones en el sector tecnológico.

El fondo soberano administrado por el Norges Bank Investment Management (NBIM), que forma parte del banco central nórdico, tuvo su premio al apostar a los papeles tecnológicos, las vedettes del extenso rally que acumulan los mercados globales desde hace meses. Lo que ganó en un trimestre equivale a aproximadamente un 20% del PIB de Argentina.

De esta manera, el fondo mantuvo la tónica del año pasado cuando obtuvo ganancias por más de 213.000 millones de dólares gracias a los sólidos rendimientos de sus inversiones en acciones tecnológicas, a pesar de la alta inflación y la agitación geopolítica del 2023. Así se recupera de lo que fue un penoso 2022 cuando perdió casi 158.000 millones de dólares.

"Nuestras inversiones en acciones obtuvieron una rentabilidad muy fuerte en el primer trimestre, impulsadas especialmente por el sector tecnológico", explicó el director general adjunto del NBIM, Trond Grande.

Al desmenuzar el rendimiento de las inversiones, las vinculadas con acciones escaló por encima del 9%, mientras que el de las inversiones en renta fija y en bienes raíces fue negativo en un 0,4% (peor fue el rendimiento de las inversiones en infraestructuras de energía renovable que superó el -11%).

El fondo tenía un valor de 17,719 billones de coronas a 31 de marzo de 2024 (algo así como 1,7 billones de dólares, más de tres veces el PIB argentino), de los cuales el 72,1% se invirtió en acciones, el 26% en renta fija, el 1,8% en bienes raíces no cotizados y el 0,1% en infraestructura de energía renovable no cotizada.

Así y todo, el rendimiento del fondo quedó por debajo de la meta oficial, apenas un 0,1% por debajo del índice de referencia, que es fijado por el Ministerio de Finanzas de Noruega basándose en los índices FTSE Group y Bloomberg.

Hoy hay un debate interno sobre si flexibilizará los criterios de inversión ampliando el menú al en capital privado, por ejemplo, acciones de compañías que no cotizan en bolsa, para lo cual crearán un consejo de expertos para dicho análisis. El propio ministro de Finanzas noruego, Trygve Vedum, señaló que el gobierno no desea abrir ahora a acciones no cotizadas.

Para tener una dimensión de lo que es el fondo basta con señalar que posee casi el 1,5% de todas las acciones de las empresas que cotizan en bolsa en el mundo, lo que significa que tiene participaciones en casi 9.000 empresas en más de 70 países, lo que le da derecho a una pequeña parte de sus beneficios cada año, y cuenta además con posiciones importantes en varios directorios.

Además, el fondo posee cientos de edificios en algunas de las principales ciudades del mundo, que le generan ingresos por alquiler, y además recibe un flujo constante de ingresos por préstamos a países y empresas.

Cabe recordar que el fondo noruego se creó en los ‘90 tras el descubrimiento de petróleo y gas en el Mar del Norte (a fines de los ´60) para proteger a la economía de altibajos y como reserva financiera del país. Si bien el fondo debe sus ingresos a la producción de petróleo y gas, estos representan menos de la mitad de su valor, precisamente, la clave de su crecimiento es la inversión en acciones, renta fija, bienes raíces e infraestructura de energía renovable.

Si bien los ingresos del petróleo han sido muy importantes para Noruega, saben que un día se acabará el crudo por lo que el objetivo del fondo es garantizar que este dinero se use de manera responsable, pensando en el largo plazo y así salvaguardar el futuro de la economía noruega.

Un ejemplo para varios gobiernos que desaprovechan las épocas de “vacas gordas”, como fue por ejemplo el boom sojero de comienzos de los 2000 para hacer un fondo anticíclico para cuando vengan épocas de “vacas flacas”.

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